Los senadores neuquinos Parrilli y Sapag votaron a favor de los proyectos que buscan reforzar las finanzas provinciales mediante la redistribución del impuesto a los combustibles y la asignación automática de ATN. Lucila Crexell se ausentó.
En medio de un escenario de creciente tensión entre el gobierno nacional y las provincias, los senadores neuquinos Oscar Parrilli y Silvia Sapag (ambos de Unión por la Patria) votaron a favor de los dos proyectos de ley que buscan garantizar el envío automático de fondos a las provincias y redistribuir lo recaudado por el impuesto a los combustibles. Las iniciativas, impulsadas por los gobernadores y avaladas por el jefe de Gobierno porteño, fueron aprobadas por el Senado y ahora deberán ser tratadas en Diputados.
Lucila Crexell (PRO), tercera representante de Neuquén en la Cámara alta, se ausentó durante la votación, en un contexto en el que su bloque mantiene una ambigua relación con el oficialismo nacional. La ausencia fue interpretada en ámbitos legislativos como una forma de evitar tomar partido en medio del conflicto creciente entre Javier Milei y los mandatarios provinciales.
Los proyectos votados modifican la ley permanente de Presupuesto para establecer que los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) sean distribuidos en forma diaria y automática, y también eliminan fondos fiduciarios cuya recaudación, actualmente bajo control nacional, pasaría a engrosar las arcas provinciales bajo criterios de coparticipación.
La postura de los senadores neuquinos refleja la necesidad de sostener el financiamiento de la provincia en un contexto de ajuste y baja de transferencias. El gobierno de Rolando Figueroa ha advertido públicamente que la caída en los envíos discrecionales de Nación afecta el funcionamiento de programas esenciales y retrasa el avance de obras comprometidas. Aunque Figueroa no manifestó apoyo explícito a los proyectos, el voto afirmativo de sus legisladores podría leerse como un respaldo indirecto a la estrategia de recuperación de fondos para las provincias.
La aprobación en el Senado se dio en una jornada legislativa adversa para el gobierno nacional, que también vio avanzar iniciativas sobre jubilaciones, moratoria previsional y emergencia en discapacidad, todas con impacto presupuestario. La reacción de la Casa Rosada fue inmediata: Milei descartó convocar a los gobernadores y dejó en claro que vetará las leyes aprobadas si avanzan en Diputados.
En Neuquén, el tratamiento de estos proyectos es seguido con especial atención por el impacto que tendría en la planificación fiscal de la provincia. El acceso automático a los ATN y la redistribución del impuesto a los combustibles significarían un refuerzo financiero importante, en momentos donde los ingresos coparticipables no alcanzan para sostener la demanda creciente de servicios básicos, inversión en infraestructura y apoyo a municipios.
El respaldo de la bancada neuquina en el Senado se suma a un frente regional más amplio: los senadores de Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego también votaron en bloque a favor de las iniciativas, marcando una postura patagónica coordinada frente al avance del centralismo fiscal del Gobierno nacional.
El desenlace dependerá ahora de la Cámara de Diputados, donde se anticipa una votación reñida. Mientras tanto, el mensaje desde el sur es claro: las provincias necesitan recursos para sostener su autonomía y no están dispuestas a quedar afuera del reparto.










