La diputada de La Libertad Avanza defendió la medida como el fin de la “obra pública trucha”. En Río Negro, la incertidumbre alcanza a 150 trabajadores y preocupa la falta de mantenimiento vial.
La decisión del gobierno de Javier Milei de cerrar Vialidad Nacional encendió una nueva grieta política y social en el país. Mientras en el Congreso se debate el futuro de la obra pública y el rol del Estado, la diputada nacional por Río Negro, Lorena Villaverde, salió a festejar la medida con un duro mensaje: “Se acabó la joda”, sentenció a través de sus redes sociales.
“Menos cargos, menos corrupción y más eficiencia”
Villaverde, alineada con La Libertad Avanza, sostuvo que el organismo estatal fue durante décadas “una cueva de corrupción” y símbolo de los sobreprecios en infraestructura. “La Argentina de los vivos se está cayendo y la Argentina de los que laburan empieza a levantarse. Libertad o kirchnerismo”, escribió la diputada, celebrando la disolución como parte del plan de ajuste y reorganización del Estado que impulsa el presidente Milei.
Semanas atrás, la legisladora había recorrido obras de bacheo sobre la Ruta 22 en General Roca junto al titular del distrito Río Negro de Vialidad Nacional, Enzo Fullone. Hoy, esas intervenciones quedan envueltas en la incertidumbre.

Weretilneck cuestiona la medida: “Un país sin rutas es inviable”
Del otro lado de la grieta política, el gobernador Alberto Weretilneck expresó su fuerte rechazo a la decisión. Desde Chimpay, donde encabezó un acto institucional, advirtió: “Me gustaría saber qué país piensa el Gobierno Nacional. Un país sin infraestructura vial es inviable”.
El mandatario rionegrino calificó la medida como “un acto de profundo desprecio y desconocimiento del interior” y aseguró que sin un organismo específico que planifique y mantenga las rutas, “las provincias quedan a la deriva”.
Weretilneck también apuntó al impacto en la conectividad para sectores productivos y turísticos: “¿Quién se va a hacer cargo del mantenimiento? ¿Quién va a garantizar la seguridad de nuestras rutas?” se preguntó.
Incertidumbre para 150 trabajadores en Río Negro
El distrito 20 de la ex Vialidad Nacional en Río Negro emplea a unos 150 trabajadores, de los cuales 90 están dedicados a tareas operativas de mantenimiento y asistencia sobre las rutas nacionales que cruzan la provincia. Fuentes internas aseguraron que entre lunes y martes próximos habrá reuniones para definir cómo se implementará la reestructuración y qué pasará con los empleados.
“Hay rutas críticas como la 22, la 151 y la 40. Sin mantenimiento constante, los problemas se van a agravar”, reconoció un referente sindical que prefirió no ser identificado.
Debate abierto: ajuste o desinversión
La disolución de Vialidad Nacional no solo tensiona la agenda política sino que reaviva la discusión sobre el papel del Estado en la planificación territorial y la inversión en infraestructura. Mientras Milei y sus aliados defienden la medida como parte de un recorte de gastos y un golpe contra la corrupción, gobernadores y gremios advierten sobre el impacto real en el empleo, la seguridad vial y el desarrollo federal.
La polémica recién comienza y promete seguir marcando la agenda de un país donde las rutas, tan necesarias para producir y conectar, se convirtieron en símbolo de una grieta que cruza caminos, provincias y proyectos de futuro.











