El macizo chileno, ubicado cerca del límite con Neuquén, registró más de 400 movimientos sísmicos desde el 20 de mayo. Autoridades aseguran que no hay riesgo inmediato para territorio argentino.
El volcán Nevado de Longaví, ubicado en la Región del Maule de Chile y próximo al límite con Neuquén, fue elevado a alerta técnica amarilla tras detectarse un importante incremento de actividad sísmica en los últimos días.
La actualización fue confirmada por organismos de monitoreo volcánico de Chile y Argentina luego de registrarse más de 400 sismos de tipo vulcano-tectónico desde el pasado 20 de mayo.
Detectaron el proceso sísmico más intenso registrado en el volcán
Según el reporte técnico, los movimientos están asociados a fracturas de roca dentro del sistema volcánico.
Entre los eventos registrados hubo cuatro sismos con magnitud superior a 3,0 y un evento de magnitud local 4,3, considerado el de mayor intensidad detectado en el Nevado de Longaví desde el inicio de la vigilancia instrumental.
Los especialistas también identificaron una nueva fuente sísmica ubicada entre cuatro y cinco kilómetros al sudoeste del cráter y a unos tres kilómetros de profundidad.
De acuerdo con el análisis oficial, se trata del proceso sísmico de mayor energía observado hasta el momento en este volcán, lo que motivó el cambio de nivel de alerta.
Aseguran que no hay riesgo inmediato para Neuquén
Desde la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén señalaron que la alerta amarilla responde a variaciones detectadas durante el monitoreo técnico y aclararon que no implica una erupción inminente.
Las autoridades indicaron además que, por el momento, no existe riesgo de afectación para territorio argentino y que se mantiene un seguimiento permanente junto a organismos especializados.
Un volcán con actividad antigua pero sin erupciones recientes
El Nevado de Longaví es un estratovolcán ubicado íntegramente en territorio chileno y forma parte del sistema volcánico de la cordillera de los Andes.
Aunque no posee registros históricos de erupciones recientes, estudios geológicos determinaron que tuvo actividad eruptiva durante el período holoceno.
La última erupción conocida habría ocurrido hace más de 6.600 años y dejó depósitos de ceniza y flujos volcánicos en áreas cercanas al macizo.











