El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) dio a conocer las estadísticas del consumo de agua en Neuquén capital durante la ola de calor extremo que se vive en la región, con datos ciertamente preocupantes: un habitante capitalino consume un promedio de 700 litros de agua al día. Si la temperatura supera los 40 grados, como ocurrió el último domingo, ese consumo se eleva aún más, causando problemas de presión y falta de agua en determinados sectores de la ciudad.
EPAS potabiliza en la actualidad 250.000.000 litros de agua a diario. En una cuenta rápida, si se divide esta cifra por la cantidad de habitantes que tiene la capital se puede concluir que se producen aproximadamente 700 litros per cápita por día.
Desde el gobierno provincial remarcaron que dicho número es casi el doble de la media a nivel nacional real, que es de 400 litros por habitante por día. También está sobre la dotación recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que establece 100 litros por habitante al día o lo estipulado por los organismos internacionales y nacionales que financian las obras hídricas y marcan hasta 250 litros. Todo por encima de esos valores enciende las alarmas, remarcaron.
El semáforo del consumo de agua de EPAS
El ente implementó un semáforo que asocia el termómetro con el consumo de agua potable. Está conformado por cinco escalones: Bajo, Reglamentario, Razonable, Elevado y Altísimo. A cada uno de ellos les adjudica determinada cantidad de agua por persona al día, iniciando en 280 litros cuando hay hasta 20ºC y culminando en 800 cuando el termómetro se ubica en más de 40ºC.
«No al derroche, sí al consumo solidario de agua»
Desde el EPAS trabajan con campañas de uso responsable del recurso que tienden a tomar conciencia, además de llevar adelante un programa educativo que busca que las nuevas generaciones sean agentes reproductores de esta temática y colaboren para visibilizar esta problemática. El programa Chau Derroche, implementado en 2024, va en esa línea.
Desde el ente remarcaron la necesidad de minimizar o a veces restringir en el uso de agua potable para riego y llevarlo a cabo en los horarios permitidos: de 7 a 9 y de 21 a 23. También hay que optimizar el llenado de piletas domésticas de cualquier tipo que -según la medida- tienen entre 7.000 a 19.000 litros de capacidad. Ambas acciones demandan una gran cantidad de agua y resienten el sistema de suministro.









