Qué fue lo que mató a los 250 loros en el norte de Neuquén

Qué fue lo que mató a los 250 loros en el norte de Neuquén

La aparición de unos 250 loros muertos en campos del norte neuquino conmocionó a la comunidad y demandó estudios científicos sobre las causas. En principio tomó intervención la dirección de Fauna y Áreas Protegidas del Neuquén y luego los especialistas del SENASA.

Alerta Digital informó el pasado miércoles sobre la mortandad masiva que denunciaron guardafaunas en la zona rural de El Alamito, en cercanías de las localidades de Chos Malal y Andacollo. En la nota se adelantó que se sospechó en principio de un envenenamiento masivo o un brote de algún virus como el de influenza aviar.

Entre los testimonios de pobladores de la zona se indicó que hechos similares se han registrado en otras épocas en la zona y se relacionan con la utilización de cebos tóxicos puestos para otros animales y el consumo accidental por parte de los loros sería la causa de las muertes masivas. No obstante, no se observó en el lugar que otras aves también fueran víctimas de la intoxicación mortal.

La zona rural de El Alamito donde se encontraron los animales muertos. Foto: Google Maps.

El análisis en laboratorios del SENASA

El Servicio Nacional de Sanidad Animal (SENASA) analizó las muestras enviadas desde Chos Malal en el área de Diagnóstico Molecular y la Dirección Nacional de Sanidad Animal. En ese estudio se determinó que no se detectó “la secuencia específica de influenza tipo A”.

El estudio se realizó sobre las muestras de animales muertos a través de un hisopado orofaríngeo y se descartó que fuera un virus de ese tipo el causante de la muerte masiva de las aves.

Lo que sí recomendó el centro científico del SENASA es “realizar diagnóstico molecular de IAAP/NC y diferencias toxicológico de contenido de buche para descartar intoxicación”.

Ese análisis, que estaría disponible en las próximas horas, determinará si hubo presencia de tóxicos en el alimento de las aves muertas y qué tipo de sustancia es la que produjo la mortandad.

En este sentido, se torna más importante el testimonio de pobladores de la zona sobre la utilización de cebos tóxicos para combatir la población de loros en esos campos o bien si se trató de un daño colateral de sustancias utilizadas para otros animales como el puma o zorros.