Pesatti impulsa un tren entre San Antonio Este y Vaca Muerta para bajar costos logísticos

El vicegobernador de Río Negro envió a la Legislatura un anteproyecto para crear una unidad de gestión que diseñe un corredor ferroviario estratégico. Apunta a mejorar la competitividad energética y productiva, con impacto también en la fruticultura.
El vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, avanzó con una propuesta para desarrollar un corredor ferroviario que conecte el puerto de San Antonio Este con el área de influencia de Vaca Muerta, con el objetivo de reducir costos logísticos y potenciar las exportaciones.
La iniciativa fue remitida a la Comisión de Asuntos Económicos de la Legislatura provincial y plantea la creación de una Unidad de Gestión político-técnica encargada de diseñar el proyecto de la traza ferroviaria.
“Hoy estamos dando un paso concreto para abordar uno de los principales desafíos estructurales que tiene nuestra provincia: los costos logísticos”, señaló Pesatti al fundamentar la propuesta.
El proyecto busca conectar el principal puerto de exportación de Río Negro con el núcleo de la producción hidrocarburífera no convencional, en un esquema que permita mejorar la eficiencia en el transporte de insumos y productos, tanto para la industria energética como para otras actividades.
Según explicó el vicegobernador, la obra permitiría reducir tiempos de traslado, abaratar costos y abrir nuevas oportunidades de desarrollo económico en la región.
Integración regional y mirada federal
Uno de los ejes centrales de la iniciativa es su carácter interprovincial. El proyecto contempla la participación de la provincia de Neuquén, dado que el desarrollo de Vaca Muerta requiere soluciones logísticas integradas.
“Estamos planteando una visión estratégica que trasciende los límites provinciales. Vaca Muerta es un activo nacional que necesita infraestructura acorde”, sostuvo Pesatti.
En ese sentido, el corredor ferroviario aparece como una pieza clave para acompañar el crecimiento de la producción energética y facilitar su salida hacia mercados internacionales a través de los puertos rionegrinos.
Impacto en la producción regional
Más allá del sector energético, el proyecto también apunta a beneficiar a otras economías regionales. Pesatti destacó especialmente el potencial impacto en la fruticultura, una de las principales actividades productivas de Río Negro.
La mejora en la infraestructura de transporte permitiría reducir costos logísticos para los productores y mejorar la competitividad de las exportaciones frutícolas.
“El desafío es que el crecimiento energético se traduzca en un desarrollo equilibrado de toda la economía provincial”, planteó el vicegobernador.
Primer paso hacia una obra estratégica
El anteproyecto no implica aún la ejecución de la obra, sino la conformación de un espacio técnico-político que permita avanzar en estudios, planificación y articulación entre actores públicos y privados.
En ese marco, la iniciativa abre el debate sobre una de las principales limitantes del desarrollo regional: la falta de infraestructura logística adecuada para acompañar el crecimiento de sectores clave como la energía y la producción agroindustrial.
De prosperar, el proyecto podría convertirse en una de las obras estructurales más relevantes para la Patagonia en los próximos años.