La construcción del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) alcanzó uno de sus hitos técnicos más relevantes al iniciar el cruce del Río Negro, una de las etapas más complejas de toda la obra.
De acuerdo con el cronograma previsto, en las próximas horas el tendido quedará del otro lado del cauce, consolidando un paso decisivo dentro del desarrollo de esta infraestructura estratégica.
El avance se da en un proyecto que ya supera el 50% de ejecución, con múltiples frentes de obra activos en simultáneo a lo largo de su traza.
El cruce del Río Negro representa uno de los mayores desafíos de ingeniería, tanto por su complejidad técnica como por los estrictos requerimientos ambientales.
La tarea está a cargo de la unión transitoria entre Techint y Sacde, que ejecuta el cruce mediante el sistema de perforación horizontal dirigida (HDD).
Esta tecnología permite instalar ductos por debajo del terreno sin intervenir directamente el cauce, minimizando el impacto ambiental.
El procedimiento contempla la inserción de un tramo de aproximadamente 700 metros de tubería de 30 pulgadas, que conectará ambos márgenes del río.
En paralelo, se desarrolla un túnel subterráneo de unos 660 metros, cuya trayectoria es monitoreada en tiempo real mediante sistemas electromagnéticos para garantizar precisión y estabilidad.
La técnica HDD, con más de cuatro décadas de evolución, es considerada uno de los métodos más seguros para atravesar cursos de agua y zonas sensibles, utilizando lodos biodegradables que estabilizan el terreno sin afectar el entorno.
Una vez finalizada la instalación, el tramo será sometido a pruebas de integridad bajo estándares estrictos, con tolerancia cero a fugas, dada su importancia dentro del sistema.
Este segmento es clave porque conecta la producción de la Cuenca Neuquina con la infraestructura que permitirá evacuar el crudo hacia la costa atlántica.
Una obra clave para escalar exportaciones
El VMOS es uno de los proyectos de infraestructura energética más relevantes del país. Con una extensión de 437 kilómetros, unirá Allen con Punta Colorada, donde se construye una terminal portuaria para exportación.
La iniciativa es impulsada por un consorcio integrado por YPF, Vista Energy, Pan American Energy, Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Shell y Tecpetrol.
La inversión total ronda los USD 3.000 millones y busca resolver uno de los principales cuellos de botella de Vaca Muerta: la capacidad de transporte.
El sistema está diseñado en etapas. En una primera fase, prevista para el tercer trimestre de 2026, podrá transportar entre 180.000 y 190.000 barriles diarios.
Luego escalará a cerca de 390.000 barriles diarios en 2027, y en su desarrollo pleno podría alcanzar entre 550.000 y 700.000 barriles por día.
El objetivo es habilitar exportaciones a gran escala mediante buques VLCC, lo que permitiría generar ingresos de hasta USD 15.000 millones anuales hacia el final de la década.
Avances en Punta Colorada
En paralelo al ducto, avanzan las obras en la terminal portuaria de Punta Colorada, donde se construye la infraestructura para el almacenamiento y despacho de crudo.
El proyecto contempla la instalación de seis tanques de gran escala, con una capacidad total de 720.000 metros cúbicos, de los cuales dos ya presentan avances significativos.
La obra moviliza actualmente a unos 2.500 trabajadores directos y alrededor de 7.500 empleos indirectos, reflejando su impacto en la cadena de valor.
El avance del VMOS confirma el rol de la infraestructura como factor crítico para transformar el potencial de Vaca Muerta en exportaciones sostenidas y generación de divisas para el país.