La Justicia neuquina dio luz verde para que el conductor de una camioneta Chevrolet S10 sea juzgado por un trágico siniestro vial ocurrido en mayo de 2024. Tras una audiencia de control de acusación, el juez de garantías Cristian Piana dispuso la apertura de la etapa de juicio contra L.E.E., imputado por la muerte de un joven motociclista y las lesiones gravísimas de otro.
Según la investigación liderada por la fiscal del caso, Lucrecia Sola, y la asistente letrada Dolores Franco, el episodio tuvo lugar el 5 de mayo de 2024, minutos antes de las nueve y media de la noche. El acusado circulaba por el acceso Jaime de Nevares, a la altura de la calle rural 20, con un carro de fabricación casera anclado.
La fiscalía sostuvo que el remolque carecía de un sistema de anclaje adecuado. Al transitar por un tramo curvo, el carro se desprendió de la camioneta, cruzó al carril opuesto e impactó violentamente contra una motocicleta Honda CG 150 en la que viajaban dos hombres.
Como consecuencia del choque, Agustín Alexis Alvarado, quien conducía la moto, falleció en el acto producto de politraumatismos y un traumatismo de cráneo grave. Su acompañante, identificado por sus iniciales como R.C.V., sobrevivió al impacto pero sufrió una contusión hemorrágica cerebral y pulmonar, neumotórax, lesiones en el bazo y múltiples fracturas faciales y mandibulares que le demandaron varios meses de recuperación.
El Ministerio Público Fiscal calificó el hecho como homicidio culposo en concurso ideal con lesiones graves culposas. La acusación hace hincapié en la «conducción negligente», centrada en la precariedad del sistema de enganche del carro.
Durante la audiencia, la querella que representa a la familia del motociclista adhirió al planteo fiscal. Si bien el caso avanzará hacia un tribunal unipersonal, la fiscalía adelantó que, en caso de una condena, la pena solicitada no superará los tres años de prisión. La Oficina Judicial deberá fijar ahora la fecha para el debate oral que determinará la responsabilidad final del imputado.