Etiqueta: violencia obstétrica

  • Elena Makarova denuncia violencia obstétrica tras huir de Rusia

    Elena Makarova denuncia violencia obstétrica tras huir de Rusia

    Elena Makarova, señalada como presunta víctima en la causa conocida como la secta rusa de Bariloche, quien asegura que escapó de Rusia embarazada para alejarse de una relación violenta, denunció haber sufrido un trato cruel y violencia obstétrica en el Hospital Ramón Carrillo de Bariloche tras el nacimiento de su hijo. Según su relato, estuvo durante tres meses en cautiverio, sin acceso adecuado a agua, alimentación ni la posibilidad de salir con su bebé.

    Secta rusa de Bariloche

    La mujer describió el impacto emocional de la experiencia como un verdadero horror que aún persiste en sus pesadillas. Además, cuestionó duramente el accionar de la fiscalía. En particular, señaló a la enfermera, quien insistía en la presencia del padre del bebé a pesar de que Makarova había huido justamente por violencia de género.

    Entre las denuncias, Makarova incluyó violencia obstétrica, privación de libertad y decisiones médicas tomadas sin su consentimiento.

    Relató que le quitaron el teléfono y los documentos personales, la separaron de sus acompañantes y la trasladaron a un refugio donde permaneció incomunicada. También acusó al jefe del servicio de Neonatología, y a la enfermera de realizar prácticas invasivas y deshumanizadas.

    En la causa figura que el médico impulsó una denuncia anónima por una presunta sospecha de trata, sin embargo, la presunta víctima señaló que también recibió malos tratos de su parte antes del parto.

    Otro médico involucrado, quien intervino cuando Makarova reclamó que la traductora había modificado el apellido del bebé, tachando la letra ‘a’ final, que en Rusia se elimina en apellidos masculinos.

    Este cambio, explicó Makarova, podría generar problemas sociales y bullying para su hijo, ya que en Rusia el apellido debe adecuarse al género masculino.

    Respecto a la violencia obstétrica, la mujer denunció que la enfermera intentó inducirle el parto sin su consentimiento. Recordó: “Una semana antes del parto ocurrió un hecho desagradable. La enfermera intentó inducirme el parto sin mi consentimiento. Yo me negué porque quería un parto natural, quería que las contracciones estuvieran por sí solas.” También relató que al ver que intentaban introducirle algo se asustó y pidió ayuda a sus acompañantes, quienes exigieron que le retiraran la pastilla.

    En su testimonio, Makarova afirmó que la enfermera insistía en preguntar por el padre del bebé, pese a su silencio y sin considerar su historia de violencia de género. “Ella hacía preguntas como ¡dónde está el padre?, ¿cómo se llama?, ¿vendrá al parto?”, señaló.

    Además, la joven negó tener relación con las personas investigadas por la causa de la secta rusa. “Yo no soy víctima de los ciudadanos rusos que fueron detenidos en la Argentina en aquel momento. No los conozco, nunca los he visto y no tengo la menor idea de cómo podría ser su víctima”, aseguró.

    Sobre su llegada al país, explicó que fue motivada por una situación personal compleja y no por vínculos con organizaciones delictivas. “Fui a la Argentina para descansar, pero en realidad mi propósito inicial era algo más complejo. En Rusia tenía una relación difícil, tóxica, y eso me hacía preocuparme mucho por mi bebé”, relató.

    Respecto a su estadía en Bariloche antes del parto, la describió como positiva y libre. “Mi vida cotidiana en Bariloche era simplemente maravillosa. No tenía ninguna restricción de movimiento, era libre en mis acciones y decisiones”, indicó. Detalló que caminaba mucho, hablaba con sus padres y amigos, comía bien y engordó 25 kilos, calificando ese período como “el mejor momento de mi vida”.

    Sin embargo, tras el nacimiento de su hijo, la situación cambió abruptamente. Relató que policías federales y fiscales llegaron sin explicarle nada y comenzaron a interrogarla. “No me explicaron nada. Me llamaron víctima de las circunstancias, pero no me dijeron de quién ni por qué. No sabía qué estaba pasando”, dijo.

    Finalmente, expresó su desconcierto por cómo aquel día, que debería haber sido feliz, se transformó en una experiencia de sufrimiento y miedo. “No entiendo por qué lo que tenía que haber sido el mejor día de mi vida se convirtió en un infierno, en sufrimiento, miedo e incomprensión de la situación”, concluyó.

    Elena Makarova denuncia maltrato y violencia en hospital de Bariloche

    En paralelo, la Justicia federal extendió por un año la investigación y la prisión preventiva de Konstantin Rudnev, señalado como presunto líder de la ‘secta rusa’ en Bariloche. La prórroga fue ordenada por el juez Gustavo Zapata tras un pedido de la fiscalía debido a la complejidad del caso y la necesidad de avanzar con pruebas pendientes. Rudnev permanecerá detenido al menos hasta el 3 de abril de 2027.

  • Imputan a un obstetra y una ginecóloga por la muerte de un bebé en un parto en Río Colorado

    Imputan a un obstetra y una ginecóloga por la muerte de un bebé en un parto en Río Colorado

    La Fiscalía Descentralizada de Río Colorado reformuló cargos contra una médica tocoginecóloga y un licenciado en obstetricia por la muerte de un bebé ocurrida durante un parto en el hospital local, en un hecho que la acusación encuadra como homicidio culposo en un contexto de violencia obstétrica.

    Según la investigación, el episodio se registró el 17 de junio, entre las 8 y las 13, cuando la mujer ingresó al centro de salud con un embarazo avanzado y en trabajo de parto. En ese marco, el profesional imputado habría intervenido en la asistencia con maniobras que la fiscalía considera “expresamente desaconsejadas” por las guías médicas vigentes.

    El Ministerio Público Fiscal sostuvo que durante la atención se habrían aplicado prácticas “apartadas de lo esperable o deseable” para un parto estacionario, lo que derivó en un deterioro del estado del bebé y su posterior muerte.

    En la acusación también se detalla que las maniobras realizadas por el obstetra habrían sido determinantes en el desenlace fatal, en un contexto en el que la paciente se encontraba acompañada por su pareja en la sala de partos.

    Por otra parte, la fiscalía imputó a la médica tocoginecóloga que se encontraba presente durante el procedimiento, al considerar que habría presenciado las irregularidades sin intervenir ni disponer medidas para resguardar la vida del recién nacido.

    El organismo acusador también planteó que, durante la atención, se habría configurado un contexto de violencia obstétrica, en los términos previstos por la Ley 26.485, y que ambos profesionales incumplieron sus deberes como trabajadores de un hospital público.

    La calificación legal incluye los delitos de homicidio culposo e incumplimiento de deberes de funcionario público, bajo distintas modalidades de participación, según cada imputado.

    El juez de Garantías hizo lugar a la reformulación de cargos y mantuvo las medidas cautelares vigentes, entre ellas la prohibición de salir del país, mientras avanza la investigación judicial del caso.

  • Cargos por homicidio culposo a médicos tras muerte de bebé en Río Colorado

    Cargos por homicidio culposo a médicos tras muerte de bebé en Río Colorado

    La fiscalía descentralizada de Río Colorado avanzó con fuerza en una causa estremecedora: reformuló cargos contra una médica tocoginecóloga y un licenciado en obstetricia por la muerte de un bebé durante un trabajo de parto en el hospital público local. La nueva acusación no solo apunta a una presunta mala praxis, sino que incorpora un elemento aún más grave: un contexto de violencia obstétrica que habría agravado una situación ya crítica.

    El hecho, según reconstruyó el Ministerio Público Fiscal, ocurrió el 17 de junio entre las 8 y las 13, en plena sala de partos del hospital José Cibanal. La mujer atravesaba un trabajo de parto avanzado cuando quedó bajo la atención directa del profesional imputado. En ese momento, siempre de acuerdo a la acusación, se habrían aplicado maniobras «expresamente desaconsejadas», alejadas de los protocolos médicos actuales y de las recomendaciones internacionales para este tipo de situaciones. No se trata de un detalle menor: para la fiscalía, esas decisiones fueron determinantes.

    Pero además, el cuadro se vuelve todavía más oscuro. Es que el fiscal también describió un trato hostil hacia la paciente, en presencia de su pareja. Esa conducta no quedó solo en lo humano: fue encuadrada como violencia obstétrica, una figura cada vez más relevante en el ámbito judicial. Es decir, no solo se analiza qué se hizo mal desde lo técnico, sino también cómo se trató a la mujer en un momento de extrema vulnerabilidad.

    Como consecuencia de ese escenario, el desenlace fue fatal. El bebé por nacer sufrió un cuadro crítico que terminó en su muerte. Y ahí aparece otro punto clave de la investigación: la responsabilidad compartida. Porque en la sala también estaba la médica tocoginecóloga, quien, según la acusación, presenció lo que ocurría pero no intervino.

    En ese sentido, la fiscalía fue contundente. A la profesional se le atribuye una «comisión por omisión», una figura que en términos simples implica que tenía el deber de actuar para evitar el desenlace y no lo hizo. Esa inacción, sostienen los investigadores, también contribuyó al resultado final.

    Por eso, tras avanzar en la investigación, el equipo fiscal decidió reformular los cargos y endurecer la imputación. Ahora, el licenciado en obstetricia enfrenta una acusación por homicidio culposo en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público, en un contexto de violencia obstétrica. Mientras tanto, la médica está imputada por homicidio culposo por omisión, bajo la misma figura de incumplimiento funcional.

    Finalmente, el juez de Garantías avaló la reformulación y resolvió mantener las medidas cautelares, entre ellas la prohibición de salida del país. Un dato que no pasa desapercibido: la causa no solo sigue firme, sino que suma peso judicial.

    Así, lo que empezó como una intervención médica terminó convertido en un caso que sacude al sistema de salud: una muerte, dos profesionales bajo la lupa y una acusación que mezcla negligencia, omisión y violencia en uno de los momentos más sensibles de la vida. 

  • Denuncian mala praxis en un parto en el Hospital Francisco López Lima: un bebé estuvo 45 días en Neonatología y sufrió secuelas neurológicas

    Denuncian mala praxis en un parto en el Hospital Francisco López Lima: un bebé estuvo 45 días en Neonatología y sufrió secuelas neurológicas

    La familia de una joven de 18 años denunció irregularidades en la atención durante el parto y posibles hechos de violencia obstétrica. El caso está judicializado y bajo investigación del Ministerio Público Fiscal.

    Una joven de 18 años denunció haber sido víctima de mala praxis durante el nacimiento de su hijo en el Hospital Francisco López Lima, en la ciudad de General Roca. Según su testimonio, fue dejada sola en pleno trabajo de parto, mientras su bebé permanecía sin oxígeno. El niño sobrevivió tras permanecer 45 días internado en Neonatología, pero presenta secuelas neurológicas que requieren tratamiento permanente.

    “Me dijo que hiciera fuerza y se fue. Me dejó sola. Ya no podía más y el nene no me ayudaba porque no tenía oxígeno”, relató Agostina sobre lo ocurrido el 26 de enero, cuando cursaba la semana 37 de embarazo.

    De acuerdo a la denuncia presentada ante la Justicia, el embarazo era considerado de alto riesgo por complicaciones vinculadas al cordón umbilical y una anomalía uterina, pero la familia asegura que no hubo un seguimiento adecuado ni se respondió al pedido de realizar una cesárea. En cambio, el parto fue inducido y se prolongó durante varias horas sin monitoreo constante.

    El bebé, Eithan, nació por parto vaginal cerca de las 21:30 sin signos vitales. Según el relato familiar, fue reanimado por un neonatólogo. “El bebé nació muerto, mamá. Lo revivió el médico”, recordó la abuela paterna, quien también denunció situaciones de maltrato y negligencia durante la atención.

    La presentación judicial sostiene que hubo demoras, deficiencias en el control fetal y fallas en la asistencia médica inmediata, lo que habría derivado en un cuadro de “lesiones gravísimas con alto riesgo de muerte” y un compromiso neurológico severo en el recién nacido.

    Tras casi un mes y medio internado, el niño logró sobrevivir y actualmente continúa su recuperación en su hogar, con alimentación por sonda y tratamientos en un centro de rehabilitación. La familia indicó que existe riesgo de convulsiones y que los estudios médicos ya evidencian daño neurológico.

    Desde la dirección del hospital confirmaron que la denuncia fue radicada en enero y que el caso se encuentra judicializado. Señalaron además que ya se remitieron las historias clínicas al Ministerio Público Fiscal, que lleva adelante la investigación.

    La causa está en manos del fiscal interviniente, quien deberá determinar si existieron responsabilidades penales en la atención brindada durante el parto. Mientras tanto, la familia sostiene que lo ocurrido no es un hecho aislado y reclama que se investigue a fondo.

  • el caso de Alison Calfunao y sus consecuencias

    el caso de Alison Calfunao y sus consecuencias

    Alejandra Oehrens, Subsecretaria de las Mujeres de la Municipalidad de Neuquén, consideró que el caso de Alison Calfunao era un ejemplo claro de violencia obstétrica y, por ende, violencia de género. “Más allá de las responsabilidades que eventualmente determine la justicia, este caso expone la necesidad de reflexionar sobre una forma de violencia muchas veces invisibilizada dentro del ámbito sanitario”, afirmó.

    “La violencia obstétrica se configura cuando las mujeres reciben un trato deshumanizado, se vulnera su autonomía o se producen omisiones en la atención médica que afectan su integridad física, psicológica y emocional durante procesos vinculados a la salud reproductiva”, agregó Oehrens.

    El caso de Alison Calfunao se originó a partir de una intervención quirúrgica programada para realizar una ligadura de trompas. Lo que debía ser un procedimiento médico habitual derivó en una situación de extrema gravedad: la paciente sufrió dos paros cardíacos, requirió un trasplante de corazón y perdió una de sus piernas. Estos hechos ocurrieron durante la atención brindada por la empresa de medicina prepaga Swiss Medical y en la Clínica San Lucas, circunstancias que actualmente se encuentran bajo investigación judicial.

    La funcionaria recordó que existen normas que reconocen y protegen los derechos de las mujeres frente a estas situaciones, entre ellas:

      Mientras que a nivel internacional, instrumentos como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la Convención de Belém do Pará también respaldan estos derechos.

      Alejandra Oehrens, Subsecretaria de las Mujeres de la Municipalidad de Neuquén.

      Jurisprudencia en la provincia

      En concordancia con este marco normativo, la jurisprudencia argentina ha comenzado a reconocer la violencia obstétrica como una forma de violencia de género que puede generar responsabilidades. En el caso C. C. G. y T. A. M. c/ Estado Provincial, el tribunal sostuvo que el trato deshumanizado, la falta de información clara y la ausencia de acompañamiento adecuado por parte del equipo médico constituyen prácticas que lesionan la dignidad de las pacientes.

      Oehrens señaló que este precedente demuestra que las instituciones de salud deben garantizar contención, información comprensible y respeto por la integridad física y emocional de las pacientes.

      “Situaciones como la de Alison evidencian la importancia de que estos principios no queden únicamente plasmados en leyes o fallos judiciales, sino que sean efectivamente aplicados en cada institución de salud, pública o privada”, afirmó.

      Investigación judicial

      El reciente apartamiento del fiscal Andrés Azar de la investigación sobre el caso volvió a poner en agenda la violencia obstétrica. La decisión fue adoptada por el Ministerio Público Fiscal, a cargo del fiscal jefe Juan Agustín García, durante una audiencia en la que intervino la querella de la víctima. Se designó en su reemplazo a la fiscal Lucrecia Sola para continuar con la investigación.

      El pedido de apartamiento había sido formulado por los abogados querellantes, quienes cuestionaron distintas decisiones adoptadas durante la causa, entre ellas la negativa del fiscal a autorizar una pericia clave sobre el corazón que le fue retirado a Alison. La querella había propuesto que el estudio fuera realizado por el especialista José Milei, considerado una referencia nacional en cardiología y patología, pero la solicitud fue desestimada por el fiscal interviniente.

      Desde la Subsecretaría de las Mujeres de la Municipalidad de Neuquén se acompaña y visibiliza a las mujeres que atraviesan situaciones de violencia obstétrica, repudiando prácticas que vulneran derechos fundamentales. “La violencia obstétrica no es un hecho aislado ni un exceso médico individual. Es una forma de violencia de género que debe ser visibilizada, denunciada y erradicada”, concluyó Alejandra Oehrens.