El Senado de la Nación suspendió por dos días sin goce de sueldo a seis empleados tras encontrarlos viendo una película durante su horario laboral, en un hecho ocurrido el pasado 9 de diciembre.
La situación tuvo lugar en la oficina de enmarcado del Departamento de Conservación, Restauración y Talleres, según informó la Dirección General de Recursos Humanos de la Cámara alta.
La resolución, firmada por Diego Izurieta, director de Recursos Humanos y persona de confianza de la vicepresidenta y presidenta del Senado, Victoria Villarruel, destacó que las tareas asignadas al área demandan «un alto nivel de actividad y compromiso».
En ese contexto, consideraron «inaceptable» que los agentes destinen su tiempo a actividades ajenas a sus funciones.
La sanción también se fundamentó en la Ley 24.600, que regula el trabajo legislativo, señalando que los involucrados incumplieron sus deberes de prestar servicios de forma «regular y continua», acatar las órdenes de sus superiores, y mantener una conducta decorosa y acorde a sus funciones.
El episodio generó malestar entre las autoridades del Senado, especialmente porque ocurrió en un área donde, según el documento, ya había reclamos previos por «falta de colaboración» en las tareas asignadas.
La decisión busca enviar un mensaje claro sobre la importancia de mantener un comportamiento adecuado y una dedicación plena durante la jornada laboral, especialmente en un contexto de alta carga de trabajo en el ámbito legislativo.
Arrancó el año electoral y, si se toma como parámetro el 2024, a Javier Milei le depara un Congreso amigable, sobre todo si se considera que La Libertad Avanza (LLA) tiene apenas el 10% de las bancas del Senado y el 15% de la Cámara de Diputados. Ante posibles eventualidades, el Gobierno tiene dos ases bajo la manga para frenar cualquier jugada opositora. De mantener el acompañamiento de la opinión pública, los libertarios podrían culminar fortalecidos en el Congreso, sobre todo porque ponen en juego muy pocas bancas.
La gran desventaja de Milei es no contar con gobernadores ni intendentes propios. Aún así, con apenas seis senadores y 39 diputados, este año pudo avanzar con la Ley Bases, el Paquete Fiscal; blindar dos vetos presidenciales, impulsar una serie de DNU que dieron de qué hablar –como el 70/23 y el que le da superpoderes al Ministerio de Economía para reestructurar deuda. El único decreto rechazado por el Poder Legislativo fue el que ampliaba los fondos reservados de la SIDE. ¿Conclusión? Tuvo saldo a favor.
Para los diferentes puntos que se anotó LLA, fueron decisivos –no siempre en dosis iguales– los bloques “dialoguistas”, entre los que se encuentra el PRO, la UCR, y, en el caso de Diputados, Encuentro Federal, así como también las bancadas que responden a los gobernadores. Un dato de color fue el nacimiento de los “radicales con peluca”, esos cinco diputados que le garantizaron a Milei el tercio necesario para blindar un veto presidencial. Los “peluca” fueron determinantes para sostener el veto a la fórmula previsional y a la ley de financiamiento universitario.
Es cierto que el año culminó con un PRO mucho más distanciado del Gobierno de lo que se vio durante casi todo el 2024. Es más, el partido fundado por Mauricio Macri se estaría preparando (al menos eso dejan trascender) para dar la pelea por separado en estas elecciones. Pero, la foto de fin de año entre los hermanos Javier y Karina Milei con la bancada de la UCR de Diputados fue contundente: el oficialismo está dispuesto a buscar nuevos aliados “incondicionales”, como supo ser el PRO, para garantizarse ahuyentar cualquier sobresalto, al menos en la Cámara que conduce Martín Menem.
Aun si el PRO y LLA van por separado, cuesta imaginar que los amarillos intenten ponerle palos en la rueda al oficialismo. Interpretan que parte de su electorado acompaña a Milei.
En el Senado, en cambio, Victoria Villarruel vivió el camino inverso al de Menem. Arrancó el año con una mayoría de 39 aliados que se fue deshilachando con el correr de los meses. Para colmo, hay dos sillas vacías que le complican el panorama a la Vicepresidenta. Por un lado, la del entrerriano Edgardo Kueider, que fue expulsado tras ser detenido en Paraguay con más de U$S 200.000 sin declarar (su banca queda en manos de Unión por la Patria) y el chaqueño Víctor Zimmermann (UCR), que se tomó licencia para asumir en el gobierno de su provincia, pero que no renuncia a la banca para que no asuma la “lilita” Alicia Terada.
En pocas palabras, en el Senado el panorama es más complicado para el oficialismo, pero un equilibrio de fuerzas podría terminar en una cámara paralizada, en la que la oposición pocas veces pueda marcarle la cancha a los libertarios.
Dos ases bajo la manga
Para neutralizar cualquier jugada adversa en el Congreso, Casa Rosada tiene dos ases bajo la manga. Por un lado, puede endulzar a los bloques más allegados (como la UCR, el PRO o espacios provinciales) prometiéndoles lugares en sus listas. En lo que supo ser Juntos por el Cambio avizoran una elección de mitades (no de tercios como la del 2023) en donde no habrá lugar para ellos. De allí los esfuerzos por quedar “pegados” a los libertarios.
Por otro, con la ausencia de Presupuesto, Rosada podría intercambiar figuritas con los gobernadores (básicamente, fondos y obras) a cambio de que sus legisladores no participen de sesiones que podrían complicarlos, o que voten con el oficialismo cuando precisen de sus manos alzadas. Esto se vio a lo largo de todo 2024, en el que tampoco hubo presupuesto y más de una vez los libertarios lograron frenas sesiones gracias a sus promesas (que muchas veces fueron incumplidas).
Si no hay sobresaltos en la economía, y la oposición no logra complicarle el escenario al Gobierno desde el Congreso, Milei tiene altas de ganar en las elecciones de medio término. Es que en el Senado, no renuevan ninguno de sus 6 senadores. Es decir, es todo ganancia. Y, en Diputados, apenas 8 de sus 39 bancas. Una cifra menor si se la compara con el PRO, que renueva 22 de sus 37 diputados o la UCR, que pone en juego 14 de las 20 bancas que conduce Rodrigo de Loredo.
Por eso, el segundo tramo del primer mandato de Milei podría implicar un gobierno más fortalecido en el Congreso aunque, en ningún caso, LLA tendría quórum propio. Por lo que le aguardarían dos años más de concesiones con la oposición.
En medio de la fuerte interna entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, tomó partido y lanzó una contundente advertencia: «El que no se adapta, se va».
Estas declaraciones surgen tras los reclamos salariales de Villarruel, que generaron tensiones en la cúpula del Ejecutivo.
Bullrich, en declaraciones a Aire de Noticias por Radio Mitre, instó a Villarruel a trabajar en sintonía con las políticas del presidente: «Milei es el presidente, y Villarruel, como vice, debe ir a un gabinete, discutir las políticas del Gobierno y llevarlas adelante, especialmente en el Senado, que es un ámbito complicado para nosotros».
La ministra consideró que las acciones de la vicepresidenta han debilitado al oficialismo: «Que Milei haya perdido la posibilidad de tener una vice ordenada y disciplinada en las decisiones estratégicas de Gobierno nos ha hecho perder un recurso importante».
Bullrich también tildó de «pelea política» las tensiones actuales y señaló: «Si ella dice ‘voy a congelar los sueldos a los senadores’ y a los diez minutos comenta ‘gano chirolas’, no lo está haciendo por convicción. Los ministros seguimos el rumbo que marcó Milei; el que no lo hace, tiene que irse».
Por último, la ministra subrayó la importancia del ejemplo: «Estamos demostrando que no somos un sector privilegiado. Villarruel dijo que estaba con Milei y seguiría las políticas del Gobierno. Eso es lo que tiene que hacer: adaptarse al cambio que necesita el país».
Falta mucho. Tal vez recién en octubre, y sin elecciones primarias, se diriman las bancas en el Congreso de la Nación. Se trata de una renovación parcial de ambas cámaras que actualizará la representación de las distintas fuerzas en el Poder Legislativo Nacional. En Neuquén, esa pulseada estará centrada entre el arrastre que la imagen del presidente Milei logre en el electorado provincial frente a la capacidad del frente Neuquinizate para reeditar una suerte de “unitarios versus federales” versión siglo XXI.
Menos lugar quedará para la centroizquierda golpeada por su pasado reciente y algo desorientada para encontrar elementos de unión que contagien a una opinión pública visiblemente corrida hacia la derecha. Aquellas banderas de justicia social, movilidad social ascendente, inclusión e igualdad en manos de un Estado árbitro entre el capital y el trabajo, quedaron desdibujadas en la práctica del propio progresismo en el poder. Un ciclo político de veinte años que terminó por transformar las bases fundacionales del peronismo en “berretines” panfletarios al servicio de los chanchos de George Orwell. Una autocrítica que el kirchnerismo aún no se anima a poner en palabras, que retrasa la reconstrucción del espacio y que, muy probablemente, pagará caro en la próxima contienda electoral.
Así las cosas, el oficialismo nacional y sus primos ideológicos juegan a los internismos. La derecha libertaria extrema del presidente, el liberalismo conservador encarnado por Victoria Villarruel y el liberalismo pragmático expresado en el Macrismo se dan el gusto de medirse y disputarse el crecimiento de la representación legislativa, que prevén, será un hecho.
En la provincia, seis bancas entrarán en juego. Terminan sus mandatos en el senado Oscar Parrilli, Silvia Sapag y Lucila Crexell. Tres nombres que difícilmente continúen formando parte del concierto político venidero. En la cámara baja, finalizan sus periodos Osvaldo Llancafilo, Tanya Bertoldi y Pablo Cervi. Los dos primeros de fuertes vínculos con el figueroismo. El tercero, un integrante del sector de la Unión Cívica Radical que evalúa sincerar una alianza con los libertarios puros de Balcarce 50.
El desafío discursivo y la neuquinidad como cohesión
La coalición Neuquinizante interpreta el margen que ofrece el clima de época. Desde la gestión provincial emanan como valores innegociables el cuidado del recurso público, la transparencia y el orden para la redistribución. El desafío aparece en recuperar al sector público como eje articulador protagonista del desarrollo. Una definición de Estado a partir de la cual la gesta neuquinizante pretende diferenciarse del liberalismo en todas sus versiones.
El segundo punto, y tal vez mucho más determinante, se da en torno a la reivindicación de la autonomía provincial. La neuquinidad aparece como elemento distintivo frente a las organizaciones políticas de orden nacional. Una construcción discursiva a la que le sobra lógica. ¿Qué sería de los intereses de Neuquén sin el poder de negociación relativo que el congreso ofrece? Se trata de una línea que el Gobierno provincial utilizará para instalar su propia agenda de campaña y orientar la intención de los electores por fuera de la polarización que regirá a nivel nacional.
La construcción provincia adentro
Mientras tanto, el gobierno Neuquinizate construye y alimenta vínculos permanentes con intendentes de toda la provincia. Esta semana, el gobernador Rolando Figueroa estuvo presente en la localidad de Chos Malal con jefes comunales del norte. El nuevo ministerio de planificación incorpora a la gestión de gobierno un motivo de trabajo conjunto por regiones: la elaboración del presupuesto plurianual. Una herramienta novedosa para dar previsibilidad a las políticas públicas y calmar ansiedades en la demanda. Al mismo tiempo, un mecanismo efectivo que sostiene el trabajo conjunto iniciado con el proceso de regionalización. “El objetivo de estos encuentros es comenzar a trabajar en los presupuestos plurianuales, identificar las obras por año, sabiendo cuáles son con claridad las que se van a realizar o comenzar en 2025 y cuáles se van a realizar en 2026 y 2027”, resumió el jefe de gabinete Juan Luis “Pepé” Ousset.
El 2025 inicia con hiperactividad en el gobierno neuquino. Se avecina el primer test electoral que despertará nuevas interpretaciones y actualizará legitimidades. Aunque el pleito es de orden nacional, la lectura del resultado fronteras adentro será inevitable. De allí que lejos de esquivar la contienda, el frente Neuquinizate analice jugar nombres en las listas de su máxima referencia. Inicia sin prisa, pero sin pausa el año electoral.
Este viernes, la vicepresidenta Victoria Villarruel se quejó de su salario en redes sociales, un día después de haber congelado las dietas en el Senado hasta el 31 de marzo. Durante esta tarde, el presidente Javier Milei contestó las declaraciones de su compañera de fórmula: «Está desconectada de la realidad”.
Tras semanas de idas y vueltas, Villarruel había cedido a la presión social y de la propia Casa Rosada y prorrogó, en un decreto de su puño y letra, el congelamiento de las dietas de los senadores nacionales para evitar que el monto escalara en febrero a $9,5 millones en bruto.
Sin embargo, la vicepresidenta volvió a referirse de las dietas en una serie de comentarios en un posteo de Instagram.
«Gano menos que el presidente, los diputados, los senadores, ministros, jueces, diplomáticos, voceros y así puedo seguir. No me dan vivienda ni nada. Esto es cualquiera en el desfasaje de los sueldos», aseguró Villarruel.
En esa línea, sostuvo que su sueldo está «congelado desde hace un año» e ironizó: «En breve me pagan dos chirolas y soy vice».
Asimismo, apuntó contra el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem: «Aumentó 70% sus dietas porque él es diputado y ahora volvieron a tener aumento. Digamos la verdad, por favor. Yo no creo que un país se haga mintiendo u ocultando las cosas».
En el decreto donde congeló los sueldos, Villarruel ya se había quejado de que el Estado no le brinda autorización a ganar «un sueldo digno» en su función: «Soy la que menos cobra de todos los funcionarios de primer nivel».
Javier Milei sobre Victoria Villarruel: «“Está desconectada de la realidad”
Este sábado, el presidente de la Nación habló sobre el congelamiento de las dietas en el Senado y las quejas de su compañera de fórmula en las elecciones 2023.
“El 95% de los argentinos gana mucho menos que eso. Mire en el Indec los datos de distribución del ingreso. El salario promedio de la economía es 400 mil y pico. En el 25% que está mejor gana entre 500 mil y 7 millones y medio. Si toma el 10% más alto, gana entre 900 mil y 7 millones y medio. Y en promedio el decil más alto gana 1.400.000″, contextualizó Milei en diálogo con Radio Mitre.
«La casta política vive desconectada de la realidad de los argentinos: en el Senado son sueldos en torno a los 10 millones. Está desconectada de la realidad y es el mundo en el que ella vive de la alta política. Es una frase muy desafortunada”, prosiguió.
Por otro lado, afirmó que cuando Villarruel le hizo el reclamo salarial ya le había anticipado que no le iba a ajustar: «Ella me planteó que quería ganar más dinero y dije que no. La política respecto al resto de los argentinos perdió y eso es lo que corresponde«.
Por último, volvió a mencionar que la vicepresidenta dejó de participar de las reuniones de Gabinete desde mayo por diferencias en las formas de hacer política.
«Se siente más cómoda con las cosas que aplaude el círculo rojo y nosotros no hacemos política para 500 mil argentinos sino para 47 millones”, concluyó.
En medio de la controversia generada por el aumento de las dietas de los senadores, finalmente suspendido hasta marzo, el presidente Javier Milei respondió con dureza a las declaraciones de Victoria Villarruel, presidenta de la Cámara Alta.
Villarruel había expresado su malestar por el nivel de ingresos que percibe en su función, calificándolos de «insuficientes» y señalando que «me pagan dos chirolas y soy vice».
El presidente, en un evento realizado en Casa Rosada, cuestionó sus comentarios y afirmó: “Hay que entender que los legisladores deben estar en sintonía con las demandas de la gente. Decir que gana poco cuando gran parte del país lucha por llegar a fin de mes, muestra una desconexión con la realidad”.
En una declaración contundente, Milei afirmó:
«Fue extremadamente desafortunada porque el 95% de los argentinos gana mucho menos que eso, pero la alta política vive desconectada de la realidad y es una pena que haya dicho algo así.»
El mandatario recordó que el sueldo de Villarruel depende del Poder Ejecutivo y reiteró que no habrá ajustes salariales en la alta política. «Cuando me hizo un reclamo salarial le dije que no iba a ajustar y eso va a seguir así. Acá vinimos por el bronce, no por el oro», concluyó.
Villarruel, por su parte, utilizó sus redes sociales para compartir el decreto mediante el cual dispuso el congelamiento del aumento de las dietas. En el intercambio con usuarios, aclaró que su salario está congelado desde hace un año y defendió su postura: “Si de mí dependiera, lo tendrían congelado por todo el año. Yo gano mucho menos que otros legisladores y que los diputados”.
La discusión sobre los ingresos de los legisladores reavivó el debate sobre la percepción social respecto al gasto público y el papel de la política en tiempos de crisis económica. Desde diversos sectores, se cuestiona la sensibilidad de algunos representantes frente a las necesidades de la población, mientras que otros defienden la adecuación salarial como parte del reconocimiento de la función pública.
La senadora por Unión por la Patria Neuquén, Silvia Sapag, expresó su descontento tras la decisión de la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, de prorrogar el congelamiento de las dietas de los legisladores. En declaraciones a la emisora porteña Futurock, Sapag lamentó que el poder político, que representa al pueblo y a las provincias, siempre está cuestionado, mientras los elevados salarios del Poder Judicial no generan la misma controversia. Según la legisladora, estos sueldos oscilan entre los 30 y 50 millones de pesos.
Sapag aseguró que los senadores fueron consultados antes de la decisión, pero criticó que Villarruel siempre trata de dejarnos mal parados, donde propios y ajenos nos están puteando. También señaló la contradicción en el discurso de la vicepresidenta, quien afirmó no tener facultades para determinar los honorarios de los legisladores, pero emitió el decreto en uso de las facultades que le son propias.
La senadora destacó la necesidad de equiparar los salarios entre los tres Poderes del Estado. Los tres poderes son tan importantes como cualquiera de cada uno de ellos, entonces que todos ganen igual, afirmó. Según la Sapag, esta desigualdad salarial refuerza las críticas hacia el poder legislativo, al que muchas veces se acusa de no hacer nada.
Además, recordó que esta medida de congelamiento de dietas no es nueva, ya que durante la pandemia, la expresidenta Cristina Kirchner había implementado una política similar al comienzo de la gestión del Frente de Todos. Sin embargo, Sapag argumentó que las condiciones actuales exigen un debate para garantizar una distribución más equitativa de los ingresos estatales.
Un Congreso paralizado
Silvia Sapag también criticó la falta de debate en el Congreso, asegurando que han clausurado el Congreso. Señaló que el jefe de la bancada oficialista, José Mayans, presentó un proyecto para igualar los salarios de los legisladores con los de otros poderes, pero este nunca fue tratado. En ese sentido, la legisladora consideró que estas medidas reflejan una estrategia para desacreditar al poder legislativo y debilitar su papel como contrapeso del Ejecutivo.
Por último, la senadora llamó a repensar la percepción del poder legislativo, subrayando que, lejos de no hacer nada, los legisladores tienen un rol fundamental en el control y freno a las políticas del gobierno actual.
Finalmente, la vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, firmó un decreto en el que se confirma la prórroga del congelamiento de las dietas de los senadores hasta el 31 de marzo de 2025. La decisión, según precisó, fue respaldada por bloques legislativos como el Frente Renovador de la Concordia Social, PRO, UCR, Provincias Unidas y Libertad, Trabajo y Progreso. Pero Unión por la Patria decidió no apoyar esta decisión y en las últimas horas, la senadora nacional neuquina, Silvia Sapag, salió a cuestionar duramente a la mandataria.
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«Es mi intención que el Senado acompañe al pueblo argentino en el esfuerzo que se está haciendo. De esta forma, la revisión de las dietas quedará pendiente para ser tratada durante el próximo período de sesiones ordinarias, que inicia en marzo», indicó Villarruel en sus redes sociales.
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Esto responde a un proceso iniciado en abril pasado, cuando el Senado aprobó un esquema de dietas compuesto por módulos específicos para remuneraciones básicas, gastos de representación y desarraigo. Según este sistema, las dietas actuales alcanzan los 7 millones de pesos en bruto, con un incremento potencial que superaría los 9 millones si se habilitaba la actualización correspondiente al mes de diciembre. En julio, el Senado ya había enfrentado críticas por un incremento del 6,6% atado a los salarios de empleados legislativos, lo que llevó a una votación unánime para congelar las dietas hasta fin de año.
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«Nosotros fuimos consultados pero decidimos no acompañar, no queremos estar en la picota de la gente y que nos exhiban como lo peor, porque en realidad somos los únicos que le ponemos freno a este gobierno», dijo. Mientras, aclaró que el tema viene desde hace un tiempo. «Es la historia de la Argentina que desde que se sucedieron todos los golpes militares después del 55 de derrocar a Perón, lo primero que se hacía era clausurar al Congreso, pero el día que asumió el presidente Milei, le dio la espalda y siempre trata de dejarnos mal parados como en este momento, donde propios y ajenos nos están puteando», señaló Sapag.
Y afirmó que la vicepresidenta tiene las atribuciones necesarias para determinar cuál es el honorario del senador, aunque diga lo contrario. «Nosotros presentamos hace cuatro meses un proyecto de ley para establecer cuáles son los honorarios de los tres poderes del Estado, se fijaban determinados rangos por categorías y se creaba un organismo para definir cuánto corresponde a cada uno, la idea era que todos ganemos igual», precisó en diálogo con Futurock.
«El Congreso siempre está cuestionado. Cada tres o cuatro meses toda la gente está en contra nuestra por lo que estamos ganando o lo que vamos a ganar, pero pedimos poner un plano de igualdad con los otros poderes. ¿Cuánto ganan el Poder Judicial y nunca está en cuestionamiento? Y sus sueldos están entre 30 y 50 millones de pesos. ¿Cuánto gana el Poder Ejecutivo, que siempre pone un valor para exhibirlos, pero después tiene todos los gastos pagos, los gastos reservados, la vida asegurada. Pero lo único que está en cuestionamiento siempre es lo que ganan los senadores y diputados», arremetió.
Sapag afirmó que la propuesta sigue siendo que todos ganen lo mismo, pero advirtió: «Nos quieren ningunear, porque la vicepresidenta dice que no tiene dificultades, pero el decreto que saca ayer aclara que es en uso de las facultades que le son propias. Esto ya lo hizo Cristina Fernández de Kirchner en la pandemia».
El Senado de la Nación comenzó el 2025 resolviendo el descongelamiento de las dietas de los legisladores. La vicepresidenta Victoria Villarruel decidió congelar las dietas de los senadores hasta el 31 de marzo de 2025, en medio de la interna con Javier Milei por el aumento de los salarios de los legisladores. La medida busca «acompañar al pueblo argentino en el esfuerzo económico que se está haciendo», según explicó la vicepresidenta en su cuenta de X (antes Twitter).
«He firmado el Decreto que ordena el congelamiento de las dietas de los senadores hasta el 31 de marzo de 2025 para que lo traten en sesiones ordinarias. Adhirieron a mi pedido los bloques Frente Renovador de la Concordia Social, PRO, UCR, Las Provincias Unidas y Libertad, Trabajo y Progreso», detalló Villarruel, destacando su intención de que el Senado se solidarice con los esfuerzos económicos del país.
El aumento de las dietas de los senadores, que es automático y determinado por un sistema basado en módulos, es un tema polémico. Los salarios de los legisladores se fijan en 2.500 módulos, con adicionales de 1.000 módulos por gastos de representación y 500 módulos por desarraigo, lo que eleva los sueldos de los senadores a montos cercanos a los 10 millones de pesos.
El presidente de la Unión Cívica Radical, Martín Lousteau, defendió su voto a favor del aumento, argumentando que la decisión fue tomada previamente por todos los bloques y sin identificarse individualmente durante la votación.
Por su parte, Javier Milei criticó a Villarruel por su postura frente al aumento y aseguró que la vicepresidenta le respondió que no podía hacer nada para evitar la sesión que aprobaba el incremento. “Ella dice que no puede hacer nada. No sé, Martín Menem hizo”, expresó Milei, quien añadió con humor: “Ella está en esa silla, yo estoy en otra. Yo estoy en una silla eléctrica”.
El tema de las dietas de los senadores sigue generando debate, ya que la medida de congelarlas hasta marzo se presenta como una tentativa de moderar el gasto público, mientras que las críticas a los altos salarios de los legisladores persisten en la opinión pública.
Al vencer la vigencia de la resolución sobre congelamiento de dietas el 31 de diciembre del 2024, ya rige desde hoy el aumento de sueldo para senadores nacionales, que pasarán a cobrar 9.5 millones de pesos brutos desde este enero.
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La resolución que mantenía pisados los sueldos de los senadores no fue prorrogada y por ende se gatilla la actualización de las dietas.
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De todos modos, hay varios pedidos de legisladores para dar marcha atrás con los aumentos, lo que sólo sería posible si se prorroga la resolución antes de que se liquiden los sueldos a mediados de mes.
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El salario de los senadores venía siendo de 8 millones de pesos brutos desde que en una polémica sesión en abril del año pasado ellos mismos se votaron la cuadruplicación de sus haberes.
Con este nuevo aumento, la dieta de los senadores nacionales pasará a ser de más del doble de lo que perciben los diputados nacionales.
Polémica por el sueldo de los senadores
En la Cámara alta los incrementos en las dietas no son automáticos porque quedaron desenganchados de las paritarias de los trabajadores legislativos. Las dietas de los senadores nacionales se establecieron en 2.500 módulos (unidad de medida utilizada para calcular los sueldos de los trabajadores del Congreso), sumado a mil módulos por gastos de representación y 500 por desarraigo.
Los módulos van actualizando su valor a lo largo del tiempo, pero a raíz del congelamiento las dietas se mantuvieron inmóviles mientras estuvieron vigentes los efectos de la resolución.
La vicepresidenta Victoria Villarruel recibió intensas presiones de la Casa Rosada para que arbitrara en el sentido de prorrogar el congelamiento, pero ella siempre se excusó diciendo que era una decisión que la tomaban los senadores votando en una sesión y que ella no revestía tal condición.
La pelea con Victoria Villarruel
En un nuevo capítulo de su enfrentamiento con su acompañante en la fórmula presidencial, el presidente Javier Milei puso como ejemplo al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, para demostrar que sí era posible ejercer la conducción de un cuerpo legislativo de manera tal de mantener a raya las dietas de los legisladores.
En línea con el mensaje de austeridad del jefe de Estado, los bloques de La Libertad Avanza, PRO, UCR y los federales de Provincias Unidas presentaron sendas notas a Villarruel para que extendiera la suspensión de los aumentos por vía administrativa a través de una nueva resolución.
La titular del Senado insistió en que solamente los senadores podían tomar esa decisión a través de una votación en una sesión, y que ella no podía arrogarse la representación de todo el cuerpo a través de una resolución unilateral de su parte. La cuestión también generó cruces con Lilia Lemoine, que hace rato se encuentra enemistada con la vicepresidenta.
En caso de que la propuesta de un nuevo congelamiento se someta a votación, el resultado final saldría muy ajustado, ya que Unión por la Patria votaría en contra con sus 33 senadores, que llegarían a 34 cuando se efectivice el reemplazo del expulsado Edgardo Kueider.