Continúa el amplio operativo por la desaparición de Javier Valdés, un joven criancero de 21 años que cayó el pasado viernes en las aguas del río Varvarco mientras ayudaba a construir una pasarela junto a su hermano.
En el cuarto día de búsqueda, las autoridades anunciaron la instalación de una malla sima para reforzar el operativo. La estructura será colocada en las cercanías de la empresa Elauque, ubicada a la vera del río, y funcionará como contención para detectar posibles indicios o el cuerpo del joven.
La instalación de la malla sima, que atravesará el río de costa a costa, busca facilitar la búsqueda en un contexto complicado por el aumento del caudal del Varvarco.
Un operativo que no se detiene
Las tareas de búsqueda continúan con el despliegue de equipos especializados y el acompañamiento de familiares y amigos de Javier, quienes permanecen en el lugar con la esperanza de obtener novedades.
El operativo incluye la participación de efectivos de seguridad, buzos, y personal capacitado en búsqueda en zonas de difícil acceso, mientras las autoridades insisten en que se tomarán todas las medidas necesarias para dar con el joven criancero.
Se espera que, con la colocación de la malla sima, se amplíen las posibilidades de encontrar pistas en este tramo crítico del río, que se ha convertido en el epicentro de los esfuerzos por localizar a Javier Valdez.
En la víspera de Navidad sigue la búsqueda del joven criancero de 21 años, Javier Valdés, que cayó al río Varvarco cuando estaba construyendo una pasarela con su hermano el viernes pasado. Ya son cinco días que está desaparecido. Ayer se realizaron trabajos de «gancheo» en un sector peligroso de remolinos.
El angustiante episodio conmueve al norte de Neuquén. Las autoridades han destacado que los trabajos desplegados para dar con él son riesgosos, en zonas revoltosas del río y con pendientes pronunciadas.
La búsqueda es por agua, cielo y tierra. Este martes, los operarios intentan cruzar una malla de contención desde una costa del río hasta la otra. El objetivo es detectar algún indicio (como ropa) que vaya arrastrando el río.
Las mallas utilizadas por los operarios.
La secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo, Luciana Ortiz Luna, advirtió que el río «ha crecido su caudal y se hace muy complejo cualquier tarea».
En los trabajos interviene personal de Gendarmería Nacional, del Sistema Provincial de Manejo del Fuego, dirección de Bomberos de Neuquén, municipalidad de Varvarco y civiles baqueanos.
También, Ortiz Luna compartió imágenes de los trabajos de «gancheo» concretados por Gendarmería Nacional este lunes, los cuales consisten enarrojar «ganchos de hierro al fondo del río con sogas» y tratar de hallar «algún indicio» que pueda guiarlos.
Nuevamente, destacó la labor de los operarios manifestando que ponen en riesgo «su propia vida» para ayudar. Este lunes la búsqueda concluyó sin resultados positivos y este martes continúan las tareas.
El criancero buscado se llama Javier Valdés y tiene 21 años. Foto: gentileza.
Las autoridades y vecinos se esperanzan con que el joven haya logrado salir del río luego de su caída. Por eso se rastrillan distintos sectores de la montaña, laderas y algunos puestos.
Intenso operativo para encontrar al criancero que cayó al río Varvarco de Neuquén
La secretaria Ortiz Luna informó que, en un principio, trabajaron en el operativo entre 100 y 120 personas.
Sin embargo, señaló que el número se redujo a 40 personas, que se están dividiendo en diferentes turnos.
En una entrevista con AM Cumbre, remarcó que es «muy difícil» el acceso al río, por lo que hay que «ir regulando la cantidad de gente».
Continúan con el operativo para encontrar al criancero de Varvarco. Foto: gentileza
«Además de ir gancheando, se va a poner mallas en un par de lugares del río, un poco más río abajo, para ver también si aparece algún indicio», comentó. Agregó que se sumaron más drones a la búsqueda.
La funcionaria enfatizó: «Nosotros guardamos hasta el último momento las esperanzas de encontrarlo».
Javier Valdez vestía «un pantalón de fajina, una bombacha de gaucho de color verde y en la parte de arriba algo de color naranja». Esos son «los signos» que están rastreando «por todos lados».
Javier Valdez vestía «un pantalón de fajina, una bombacha de gaucho de color verde y en la parte de arriba algo de color naranja». Esos son «los signos» que están rastreando «por todos lados».
Cuando han pasado ya cuatro días desde que el joven Javier Valdez cayera al río Varvarco, todo el norte neuquino se aferra a un milagro.
Los rastrillajes por aire, tierra y agua desde la tragedia no han podido dar con el joven de 21 años que junto a su hermano se encontraba construyendo una pasarela sobre el río para el paso de personas y animales en el sistema de trashumancia.
Con la coordinación de la secretaría de Emergencias y Gestión del Riesgo provincial, que incluyó a Bomberos, policía, rescatistas y personal de Defensa Civil y municipal de varias localidades neuquinas, se incluyó a rastrillajes por tierra, en helicóptero, con utilización de drones y también en kayaks, aunque lo caudaloso de la correntada lo hizo muy difícil.
En principio se realizaron los operativos en la zona inmediata del sector donde colapsó el pequeño puente y luego en otros, aguas abajo. Inclusive, se utilizó un muñeco para realizar el simulacro del comportamiento del cuerpo del joven hacia uno de los remansos, ubicado a unos 500 metros aguas abajo.
La pequeña pasarela que construian los hermanos para el paso de personas y también de animales para la trashumancia.
Ya en las últimas horas, todo el registro por aire y los avistajes de cada sector del río desecharon las esperanzas de encontrar con vida al joven criancero.
No obstante, toda la comunidad del norte neuquino aun se aferra a un milagro. Se indicó que en estas horas se colocará una malla sima sobre uno de los sectores más tranquilos del río Varvarco, aguas debajo de donde desapareció Javier Valdez para poder contener su cuerpo, una vez que aflore a la superficie y sea arrastrado por la correntada.
La búsqueda del criancero Javier, desaparecido en el río Varvarco, se encuentra en su etapa más crítica. Según detalló Luciana Ortiz Luna, titular de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén, los operativos comenzaron inmediatamente tras conocerse el incidente. «Fue en el momento cero cuando iniciamos la búsqueda, organizando rastrillajes terrestres y aéreos con helicópteros, motos y grupos especializados», explicó Ortiz Luna.
El río Varvarco, conocido por su alta peligrosidad, presenta un entorno hostil con cañadones estrechos, sedimentos y corrientes difíciles de abordar. «El río es muy peligroso. Tiene muchísimo sedimento, piedras y cañadones estrechos donde realmente no hay forma de acceder ni por tierra ni por agua», detalló la funcionaria.
Entre las técnicas empleadas, destacó el uso de un maniquí con peso similar al de la persona desaparecida, que permitió identificar posibles áreas donde podría haberse detenido. «Lo arrojamos en el lugar donde cayó Javier y vimos que se quedó parado a unos cinco kilómetros. Desde ese punto se intensificarán hoy las tareas con buzos de policía y manejo de fuego», informó.
Además, Ortiz Luna describió las complejidades logísticas: «Dividimos el área en cinco sectores para abordarla de diferentes maneras. Algunos sectores solo son accesibles con drones, y en otros empleamos ganchos para remover sedimentos en el lecho del río». Sin embargo, los resultados hasta ahora han sido infructuosos. «No pudimos encontrar ningún indicio por ahora, pero seguimos trabajando intensamente», añadió.
La búsqueda no se detendrá, ni siquiera durante las festividades. «No se detiene. Vamos rotando los equipos y sumando refuerzos de gendarmería, policía y manejo de fuego. Es un esfuerzo continuo porque el objetivo es encontrarlo», enfatizó Ortiz Luna.
Por otra parte, se mantiene el acompañamiento a la familia de Javier, un aspecto central en este tipo de operativos. «Estamos con la mamá, los hermanos, los tíos. Ellos están atravesando una situación terrible, y es nuestra responsabilidad brindarles todo el apoyo necesario», destacó.
La funcionaria también mencionó que Javier era un conocedor de la zona, al igual que su familia. «Son chicos que han crecido toda su vida ahí, conocen cada rincón del río. Pero, lamentablemente, cualquier hipótesis sigue siendo válida en este momento», dijo.
Sobre los desafíos que plantean las características del río y la búsqueda en general, Ortiz Luna concluyó: «Estas tareas pueden extenderse semanas dependiendo de factores como la temperatura del agua y las características del terreno. Seguimos aprendiendo de cada experiencia, y no bajaremos los brazos en esta búsqueda».
Continúa la desesperada búsqueda de Javier Valdez, el joven criancero de 21 años que cayó al río Varvarco este viernes. Este lunes el operativo, que ya lleva cuatro días, se concentrará en los puntos peligrosos a través de una técnica conocida como «ganchear».
La secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo, Luciana Ortiz Luna, contó a AM Cumbre cómo será la cuarta jornada de rastrillaje. «En algunos remansos, en algunos lugares que forman remolinos o se forman pozones se va a intensificar aún más la búsqueda con los buzos y las familias», señaló.
Remarcó que el operativo está «un poquito más coordinado» para poder realizar este lunes «lo que se llama ganchear». Explicó que consiste en arrojar «ganchos de hierro al fondo del río con sogas» y tratar de hallar «algún indicio» que pueda guiarlos.
Cuarto día de búsqueda en el río Varvarco: se sumaron drones y buzos
Ortiz Luna indicó que en un principio trabajaron en el operativo 100 o 120 personas. Sin embargo, el número se redujo a 40 personas, que se están dividiendo en diferentes turnos. Remarcó que es «muy difícil» el acceso al río, por lo que hay que «ir regulando la cantidad de gente.
«Es muy peligroso, así que también lo que se va a hacer hoy, además de ir gancheando, se va a poner mallas en un par de lugares del río, un poco más río abajo, para ver también si aparece algún indicio», comentó.
Agregó que se sumaron más drones a la búsqueda.
«Algunos no los encuentran nunca», contó Luciana Ortiz Luna por el operativo en el río Varvarco
La secretaria de Emergencia y Gestión del Riesgo, Luciana Ortíz Luna, sostuvo que están haciendo todo lo posible para encontrar al joven criancero de 21 años. «Nosotras guardamos hasta el último momento las esperanzas encontrarlo», enfatizó.
Cabe la posibilidad de que haya salido del río, por lo que también lo buscan «en la montaña, en algunas laderas, en algunos puestos». «Está todo Varvarco y también algunas localidades de alrededor buscándolo», subrayó.
Javier Valdez vestía «un pantalón de fajina, una bombacha de gaucho de color verde y en la parte de arriba algo de color naranja». Esos son «los signos» que están rastreando «por todos lados».
Esperan encontrarlo con vida. Sin embargo, señaló que «históricamente este río tiene casos similares», ya que «es muy caudaloso», y afirmó: «Nos han contado que nunca se encuentra la persona que ha caído al río».
5 puntos claves en la búsqueda del joven criancero que cayó al río Varvarco
En diálogo con RÍO NEGRO RADIO, el comisario y jefe de Las Ovejas, Raúl Funes, indicó que se intensifiraron las tareas de rastrillaje en cinco sectores. Así lo sugirieron desde las reserva natural Domuyo.
«El primer tramo es el punto cero donde se produjo la caída, en ese sector bomberos de Neuquén realizan trabajos de amnea», explicó. Agregó que cada tramo «tienen 4 kilómetros».
Ortiz Luna añadió que «es muy importante todo el sistema provincial de manejo del fuego», porque «están muy acostumbrados a recorrer este tipo de de territorios». «Fueron muy útiles durante los primeros días y en todo el rastrillaje que se dividió en cinco sectores», recalcó.
Un joven criancero se perdió en el río Varvarco hace cuatro días: qué pasó
Javier Valdez apuntalaba una pasarela sobre el río Varvarco junto a su tío y su hermano. WEn ese momento él y su hermano caen, pero su hermano logra a salir», relató Luciana Ortíz Luna.
Allí empiezan a pedir ayuda. La funcionaria señaló que el personal de la secretaría de Emergencia y Riesgo de Neuquén se encontraba realizando un relevamiento de crianceros en la localidad. «Justo estaban en la casa de un familiar», mencionó.
Por eso de inmediato se puso en marcha un operativo coordinado para encontrar a Valdez. «Vino a caballo (el hermano), se dio aviso y empezó todo el despliegue», agregó.
Hace cuatro días que se lleva a cabo la intensa búsqueda de Javier Valdez, un joven criancero, en la zona de un cañadón que encajona al río Varvarco, un sector de difícil acceso al norte de la provincia de Neuquén. Se montó un intenso operativo y este lunes se sumará el trabajo de buzos especializados. Hasta el momento la búsqueda no cesa, pero siguen sin novedades.
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Ante un fuerte despliegue y operativo de fuerzas de seguridad, pobladores y familiares, los rastrillajes siguen sin dar resultados positivos. “No se descarta nada. Hay que seguir buscando”, dijo Ulises Herrera, presidente de la comisión de fomento, a LMNeuquén.
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Javier estaba junto a su hermano Sandro construyendo una pequeña pasarela, un lugar donde poder transitar el río en el norte neuquino, pero ambos cayeron al agua. Solo Sandro pudo salir y nada se sabe del otro joven desde entonces.
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«Sandro pidió ayuda a su primo, se subió al caballo e intentó seguir el rastro de su hermano, mientras el otro va a casa de unos parientes y justo estaba personal de emergencia junto a la policía haciendo un trabajo con los crianceros, por eso estamos desde el momento cero donde empieza la búsqueda con camionetas y motos durante el viernes», contó la secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo, Luciana Ortiz Luna, en diálogo con LU5.
Y aseguró que la zona de búsqueda del río es muy peligrosa, con mucho sedimento y con gran cantidad de piedras, donde hay cañadones muy estrechos y no hay forma de acceder por ninguna vía, por lo que ante las dificultades del terreno, se fue convocando a diferentes instituciones.
«El helicóptero de la provincia llegó el viernes. se hicieron muchos sobrevuelos, pero hay zonas donde es tan angosto el cañadón que se puede descender hasta determinada altura después se hace imposible por la corriente de viento. Se sumó la policía, Gendarmería, bomberos y se dividió el área en 5 sectores para abordarlas de diferentes maneras», detalló la funcionaria. «El helicóptero de la provincia llegó el viernes. se hicieron muchos sobrevuelos, pero hay zonas donde es tan angosto el cañadón que se puede descender hasta determinada altura después se hace imposible por la corriente de viento. Se sumó la policía, Gendarmería, bomberos y se dividió el área en 5 sectores para abordarlas de diferentes maneras», detalló la funcionaria.
En el inicio del cuarto día de búsqueda de Javier, no hay resultados positivos, ni indicios sobre él. Este lunes se intensificará en puntos claves la tarea de búsqueda. «Todavía no tenemos ninguna novedad pero no se pierde la esperanza en ningún instante», dijo.
Ortiz Luna reveló que inicialmente la búsqueda era de 10 kilómetros hasta donde hay una piedra grande, pero en las próximas horas se ampliará piedra abajo hasta Varvarco: «Se van a poner mallas en algunos sectores. Construimos un maniquí con un peso similar lo arrojamos desde el lugar donde cayó y vimos como se comportaba, y se quedó varado a un lugar de 5 kilómetros de donde estaban construyendo la pasarela, y en ese sector donde se van a intensificar tareas con buzos de policía, familiares y gente del manejo del fuego, es una zona muy peligrosa, pero lo van a intentar».
Asimismo, confirmó que hay un sector en el que se sigue trabajando con drones porque es el único elemento con el que se puede acceder, y un tercer sector que es donde se pusieron mallas. «Estamos además con todo el acompañamiento a la familia que está atravesando una situación muy difícil. Es un chico que ha crecido toda su vida ahí, son muy conocedores del lugar», dijo.
Por último, recordó que a veces las búsquedas pueden extenderse durante semanas, por lo que se van rotando los equipos y van cambiando los abordajes. «Cualquier hipótesis es válida y seguimos tratando de encontrar los indicios que nos puedan llevar a algún resultado», sentenció.
La titular de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén, brindó detalles sobre los operativos en el río Varvarco, un terreno sumamente peligroso y de difícil acceso. La búsqueda del criancero Javier sigue sin resultados concretos, mientras se intensifican los esfuerzos con técnicas innovadoras y la colaboración de múltiples organismos.
La búsqueda del criancero Javier, desaparecido en el río Varvarco, se encuentra en su etapa más crítica. Según detalló Luciana Ortiz Luna, titular de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén, los operativos comenzaron inmediatamente tras conocerse el incidente. «Fue en el momento cero cuando iniciamos la búsqueda, organizando rastrillajes terrestres y aéreos con helicópteros, motos y grupos especializados», explicó Ortiz Luna.
El río Varvarco, conocido por su alta peligrosidad, presenta un entorno hostil con cañadones estrechos, sedimentos y corrientes difíciles de abordar. «El río es muy peligroso. Tiene muchísimo sedimento, piedras y cañadones estrechos donde realmente no hay forma de acceder ni por tierra ni por agua», detalló la funcionaria.
Entre las técnicas empleadas, destacó el uso de un maniquí con peso similar al de la persona desaparecida, que permitió identificar posibles áreas donde podría haberse detenido. «Lo arrojamos en el lugar donde cayó Javier y vimos que se quedó parado a unos cinco kilómetros. Desde ese punto se intensificarán hoy las tareas con buzos de policía y manejo de fuego», informó.
Además, Ortiz Luna describió las complejidades logísticas: «Dividimos el área en cinco sectores para abordarla de diferentes maneras. Algunos sectores solo son accesibles con drones, y en otros empleamos ganchos para remover sedimentos en el lecho del río». Sin embargo, los resultados hasta ahora han sido infructuosos. «No pudimos encontrar ningún indicio por ahora, pero seguimos trabajando intensamente», añadió.
La búsqueda no se detendrá, ni siquiera durante las festividades. «No se detiene. Vamos rotando los equipos y sumando refuerzos de gendarmería, policía y manejo de fuego. Es un esfuerzo continuo porque el objetivo es encontrarlo», enfatizó Ortiz Luna.
Por otra parte, se mantiene el acompañamiento a la familia de Javier, un aspecto central en este tipo de operativos. «Estamos con la mamá, los hermanos, los tíos. Ellos están atravesando una situación terrible, y es nuestra responsabilidad brindarles todo el apoyo necesario», destacó.
La funcionaria también mencionó que Javier era un conocedor de la zona, al igual que su familia. «Son chicos que han crecido toda su vida ahí, conocen cada rincón del río. Pero, lamentablemente, cualquier hipótesis sigue siendo válida en este momento», dijo.
Sobre los desafíos que plantean las características del río y la búsqueda en general, Ortiz Luna concluyó: «Estas tareas pueden extenderse semanas dependiendo de factores como la temperatura del agua y las características del terreno. Seguimos aprendiendo de cada experiencia, y no bajaremos los brazos en esta búsqueda».
Las historias de Yanet Vásquez y Alicia Cifuentes son algunas de las tantas que inspiran a romper barreras y desafiar los estereotipos de género. Ambas son del norte de Neuquén y se formaron para ser auxiliares de Construcción y Servicios, parte de un proyecto impulsado para mujeres que han sufrido violencia de género. «Esto nos demuestra que tenemos la capacidad de hacer las mismas cosas que los hombres y que podemos sobrevivir sin ellos«.
«Antes, siempre el hombre era más que la mujer y estoy agradecida de que nos den la posibilidad de aprender cosas que antes eran para los varones» expresó Alicia Cifuentes, una «mamá soltera» de Chos Malal que a sus 51 años participó de la capacitación Mujeres Constructoras que se dictó en la Casa Integral de las Mujeres de Las Ovejas durante cuatro meses.
El objetivo fue fomentar la autonomía económica y de toma de decisiones. Además, buscó empoderar a las mujeres neuquinas y darles herramientas para que desarrollen sus emprendimientos o aprendan habilidades nuevas.
La vida de Alicia siempre estuvo marcada por el esfuerzo y la crianza, siempre ligada al deseo de aprender y superarse. A sus 14 años se fue trabajar a la capital como empleada domestica cama adentro. «De chica vengo trabajando y pasé por muchas ciudades de Neuquén, pero siempre trabajé y nunca pude terminar la primaria», contó.
La vida la llevó a realizar distintas capacitaciones y hace poco cumplir uno de sus objetivos: terminar la primaria. Al mismo tiempo, expresó que su mayor anhelo había sido «hacer el curso de albañilería». Nunca pudo porque su trabajo no se lo permitía. Hasta que llegó Mujeres Constructoras.
Alicia junto a sus compañeras. Foto: Gentileza.
Alicia no dudó en anotarse. «No sé si lo que más me interesa a esta edad es trabajar de esto, pero me sirve para terminar mi casa». Es que durante 27 años peleó por tener su hogar y lo consiguió.
El proyecto Mujeres Constructoras se presentó no solo como una oportunidad de aprendizaje técnico, sino como un espacio de contención y empoderamiento para mujeres que habían atravesado situaciones de violencia, como ella.
«Sufrí mucho la violencia. En mi caso fue verbal y me decían que era una inútil y no servía para nada. Ahora nos dieron la posibilidad de hacerlo para demostrar que las mujeres podemos hacer las cosas que hacen los hombres».
Alicia, además de las herramientas que le brindó la capacitación, se lleva el cariño y el acompañamiento de muchas mujeres. «Compartimos muchos momentos y me ayudó a tener amistades y conocer a otras personas».
Alicia finalizó la primaria y la capacitación de construcción. Foto: Gentileza.
La razón de su vida son sus hijos y es por esto que quiere inculcarles y transmitirles, principalmente a sus hijas mujeres, que pueden valerse por sí mismas y no depender de un hombre. «Siempre les dejo las cosas que yo aprendo con ese propósito de que ellas también aprendan de la mamá».
Quiere que sus hijas vean en ella un modelo a seguir, una mujer que lucha, que aprende, que se supera y que sale adelante por sus propios medios. «Ellas siempre aprendieron de mí a salir adelante, a mí me da orgullo. Esto me ayuda a dejarles ese aprendizaje».
Adelina Ester Vázquez, más conocida como Yanet, tiene 43 años y nació en Varvarco. Es otra de las mujeres que agradece haber sido parte de este proyecto. Con una familia criancera, le enseñaron que «hay que trabajar». «Era una época en la que a los hijos se les enseñaba a trabajar y yo y mis hermanos somos todos trabajadores», contó.
Así fue que siempre trabajó de lo que podía. «Trabajé en el municipio, cuidando niños, limpiando casas o en comercios», relató. El tiempo le trajo sus hijos y también la necesidad de criarlos, por lo que su actual pareja se dedicó al mundo laboral.
«El año pasado arranque de vuelta con changas, pero actualmente no tengo un trabajo», señaló. «Esto fue lo que me impulsó a formar parte de Mujeres Constructoras». Este proyecto contó con talleres de plomería, construcción, electricidad, limpieza de calefactores y más servicios.
Un día de capacitación. Foto: Gentileza.
«Fue muy lindo para mi hacer esta capacitación, como mujeres nos ayuda muchísimo porque siempre dependemos de otras personas y necesitamos saber». Su objetivo es ejercer, no sabe cuantos años más, pero su idea es formar un equipo con sus compañeras para ofrecer los servicios.
Cada una de las 40 mujeres tiene su historia particular. Algunas sufrieron violencia de género, son madres solteras y no tienen trabajo en blanco. «Mujeres Constructoras nos abre muchas puertas y espero que otras mujeres al ver lo que nosotras hacemos también piensen que si se puede», expresó Yanet.
Yanet Vasquez. Foto: Gentileza
La neuquina expresó: «a veces porque creemos que son trabajos para hombres, solo ellos lo pueden hacer y nos ponemos límites, pero tenemos que saber que tenemos la misma capacidad y sabiduría».
Continúa el amplio operativo por la desaparición de Javier Valdés, un joven criancero de 21 años que cayó al río Varvarco mientras ayudaba a construir una pasarela junto a su hermano. Desde el momento del accidente, un vasto operativo de búsqueda se ha desplegado con la participación de múltiples instituciones y un fuerte respaldo de los vecinos de la localidad.
Luciana Ortiz Luna, secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo, destacó el compromiso de las fuerzas involucradas y el esfuerzo diario de los equipos: «Gran despliegue de instituciones, muchas personas trabajando para lograr encontrarlo. Todo el pueblo está pendiente de que aparezca».
Por su parte, el comisario Nicolás Funes, jefe de la comisaría de Las Ovejas, informó sobre los recursos utilizados en la búsqueda: «Contamos con el apoyo de la Policía del Neuquén, el manejo del fuego, personal de bosques de la provincia, y equipos especializados. Los drones han sido claves para acceder a zonas de difícil acceso».
Este domingo se completó el tercer día de búsqueda, y el equipo concentró sus esfuerzos en diversas áreas del río. El hermano de Javier indicó una zona de remolinos donde podría estar el joven, lo que guiará el rastrillaje de mañana lunes, cuando se retomará la búsqueda con la esperanza de encontrar algún indicio.
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La familia de Valdés continúa recibiendo el acompañamiento de la comunidad y las autoridades, mientras las instituciones participantes mantienen como prioridad localizar al joven criancero.
Con la esperanza intacta y con el cansancio propio de los esfuerzos realizados, todos los integrantes del comité de búsqueda y rescate del joven criancero Javier Valdez completaron hoy las 24 horas del tercer día de rastrillajes lamentablemente sin obtener resultados positivos. Esto también le abre la puerta a un escenario que nadie quiere y espera.
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No obstante, ante una consulta de LMNeuquén en este sentido, el presidente de la comisión de fomento, Ulises Herrera, prefirió ser cauto y medido y solamente se limitó a decir que: “No se descarta nada. Hay que seguir buscando”. En la misma sintonía se expresó la Secretaria de Emergencias, Luciana Ortiz Luna, quien mencionó que “hoy se trabajó en el punto 0 y en varios puntos. Algunos a pie y otros con drones”.
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Sin dudas, la no aparición del joven criancero mantiene en vilo a todo el pueblo y en especial a sus familiares, quienes cuentan con un acompañamiento permanente de las autoridades involucradas en el proceso de búsqueda. Hay que recordar que los hermanos Valdez, después del mediodía del último viernes, cayeron al agua al colapsar la estructura de una pasarelaque estaban construyendo para posibilitar el paso de su arreo rumbo a la veranada. En ese incidente las aguas correntosas se lo llevaron a Javier, mientras que Sandro logró emerger y salir a la orilla a pedir auxilio.
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El denominado punto cero
El comité de Búsqueda y Rescate montado con el acompañamiento de distintas fuerzas de seguridad como policía, bomberos, Gendarmería, Áreas Naturales Protegidas, Secretaría de Emergencias, baqueanos y familiares decidieron arrancar en la jornada de este domingo los trabajos de búsqueda desde el denominado punto 0. Aquí, cerca del paraje Los Cheuques, fue precisamente el lugar de la caída de los jóvenes crianceros a las bravías aguas del río Varvarco. Fue a unos 500 metros de ese lugar que ayer Sandro Valdez logró identificar un sector de remolinos y donde el agua se mete por debajo de la barda. Aquí se vivió uno de los momentos más dramáticos cuando los rescatistas comenzaron a trabajar con ganchos en ese sector. Nadie sabía a ciencia cierta con lo que se podían encontrar.
Los rastrillajes del tercer día
Según se pudo conocer, el despliegue de búsqueda y rescate incluyó una serie de rastrillajes establecidos por zonas a través de grupos bien definidos. Los mismos fueron diagramados por los baqueanos, Héctor Valdez, Fabio Díaz y Daniel Castillo, pertenecientes a Áreas Naturales Protegidas. De acuerdo a esta previsión y tal se había acordado en el final de la jornada de trabajo del sábado, las tareas comenzaron en el Punto 0. Aquí participó personal de la Dirección Bomberos Neuquén a cargo de un sargento ayudante de apellido Iturra y tres efectivos a su cargo. Ellos realizaron tareas de “gancheo”. En ese mismo sector se sumaron los vecinos de Varvarco: José Almuna, Walter Valdez, Miguel Contreras, Zenón Sandoval y el Rescatista Profesional Luis Zúñiga. Esta cuadrilla efectuó también labores de rastrillaje y “gancheo”. Teniendo como punto de partida el puente precario que estaba construyendo el criancero desaparecido con un recorrido hasta el arroyo Ailinco.
Este lunes a primera hora se retoman las tareas de rastrillaje.