El gremio docente llegará a la negociación con el Gobierno provincial con un pliego que incluye actualización automática por inflación y mejoras salariales. Si no hay respuestas, anticipan medidas de fuerza de 48 horas.
El congreso de la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER) resolvió avanzar hacia la próxima reunión paritaria con un conjunto de reclamos salariales y laborales, al tiempo que dejó definida una medida de fuerza en caso de no obtener respuestas del Gobierno de Río Negro.
El encuentro sindical, realizado en San Carlos de Bariloche con representantes de las 18 seccionales, fijó como eje central del reclamo la incorporación de un esquema de actualización automática mensual por inflación (IPC) en los salarios básicos. Además, el gremio planteará llevar el cargo testigo a $1.400.000 y eliminar las sumas no remunerativas.
Entre los puntos del pliego también figuran la actualización del adicional por movilidad sin topes, la devolución de los descuentos aplicados por días de paro y la apertura de mesas específicas por nivel y modalidad educativa.
La conducción sindical advirtió que, si no hay avances en la negociación, se activará un paro de 48 horas previsto para la próxima semana, acompañado por protestas en distintos puntos de la provincia.
El debate interno del congreso estuvo atravesado por dos posturas: un sector proponía esperar el resultado de la paritaria antes de definir medidas, mientras que la conducción impulsó fijar de antemano el plan de lucha condicionado a la respuesta oficial. Esta última posición fue la que se impuso en la votación.
La paritaria fue convocada por el Ejecutivo provincial en la sede de la Secretaría de Trabajo en Viedma y se da en un contexto de tensión por el deterioro del poder adquisitivo de los salarios y reclamos pendientes, como el pago completo de un bono acordado previamente.
Desde el gremio remarcaron que la discusión no se limita a la cuestión salarial, sino que también incluye cuestionamientos a medidas administrativas y reformas educativas impulsadas sin consulta, lo que suma presión a una negociación que aparece clave para el desarrollo del ciclo lectivo.









