Erasmo Araya conoce cada rincón del norte. Allí nació, formó su familia y construyó una vida dedicada al cuidado de los recursos naturales. Con casi cuatro décadas de experiencia como guardafauna de Neuquén, dentro de sus funciones actuales recorre territorios, acompaña a pobladores, realiza controles y transmite la importancia de proteger la fauna.
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“Hace 37 años que estoy como guardafauna. Siempre trabajé en el norte neuquino. Es un trabajo hermoso, muy lindo. En todos estos años he aprendido un montón”, expresó.
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Ese camino, marcado por la vocación y el compromiso, tuvo un momento especial con la inauguración de la nueva oficina de Guardafauna en El Cholar, encabezada por el gobernador Rolando Figueroa como parte del aniversario de la localidad, en mayo pasado. La obra permitirá fortalecer la presencia del Estado provincial, mejorar las tareas de fiscalización y brindar un espacio propio para la atención de la comunidad.
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Para Araya, la apertura de la sede significa un logro y un reconocimiento a la labor. “Somos tres guardafaunas en esta zona y estamos más que contentos porque hoy tenemos nuestra oficina. Fueron muchos años esperando un espacio propio”, destacó. Y agregó: “Antes la gente que venía a preguntar algo nos tenía que buscar en la calle, en la casa o en la camioneta. En algunas oportunidades la municipalidad nos alquiló alguna oficina, pero siempre andábamos de prestados”.
Nueva sede de guardafauna: un reconocimiento
La nueva sede dependerá de la Dirección Provincial de Fauna. Desde allí se realizarán controles vinculados a la caza, la pesca, el tránsito de productos forestales y la protección de la fauna silvestre. También será un punto de encuentro para fortalecer la educación ambiental.
“La oficina significa un cambio muy importante. Ahora la gente puede decir ‘voy a la oficina de Fauna’, como quien va a cualquier otra institución”, sostuvo Araya.
La cercanía con la comunidad y especialmente con las nuevas generaciones forma parte central del trabajo. “Tenemos material para que vengan a buscar a la oficina y también para llevar a las escuelas. Los chicos pueden acercarse, preguntar sobre fauna y conversar con los guardafaunas”, expresó.
“Cuando nos llaman de alguna escuela vamos a dar charlas, tanto acá como en algunas escuelitas de campo”, agregó.
Araya habla del territorio no solo como trabajador, sino como parte de él. “Soy nacido y criado en El Cholar. Tengo mi familia acá, mis hijos están acá y mis compañeros de trabajo también son de acá”, contó.
Sobre la riqueza natural que protege desde hace casi cuatro décadas, detalló: “En esta zona tenemos choique, guanaco, puma, piches y ciervo. En los últimos años se ha visto más fauna cerca de algunos sectores. No sé si será por todo el movimiento que hay en otras zonas, por los ruidos y la actividad, pero los animales se han ido desplazando”.
“Cerca del pueblo también han llegado más choiques y guanacos. Se ha visto que la fauna ha crecido un poco más”, agregó.
El trabajo diario implica cubrir una amplia extensión territorial, principalmente durante las temporadas de mayor circulación turística. Según explicó, una de las principales problemáticas continúa siendo la pesca ilegal.
Controles y protección de la fauna
“Las infracciones más graves que tenemos son con la pesca ilegal. Tenemos ríos muy importantes como el Trocomán, el Reñi Leuvú y el Neuquén, con muy buena pesca”, dijo y explicó que en esa tarea también articulan controles con otras instituciones. “Hacemos controles de ruta junto con Gendarmería y Policía”, indicó.
“Hemos tenido secuestros importantes de truchas y también de elementos de pesca. A veces no es todo lindo porque el furtivo por ahí lo toma mal, pero uno está cumpliendo con su trabajo”, indicó.
La construcción de la oficina fue ejecutada por Corfone SA, con sistemas adaptados a las condiciones climáticas de la cordillera neuquina. La inversión se concretó con recursos provenientes de la venta de permisos de pesca, mediante un esquema de reinversión destinado a fortalecer los servicios de control ambiental.
Después de tantos años de trabajo, Araya considera que los controles y la educación permitieron generar cambios. “También la gente va tomando más conciencia a través de las charlas en las escuelas y del trabajo que se hace”, consideró.
Con 37 años dedicados a proteger la fauna del lugar donde nació y eligió vivir, resume su compromiso con una idea sencilla: “El mensaje para la comunidad es que sigamos cuidando los recursos que son nuestros, para poder disfrutarlos en el buen sentido de la palabra”.
Después de 37 años cuidando la fauna neuquina, Erasmo Araya ya tiene su oficina en El Cholar.
Con motivo de celebrarse el Día Mundial del Ambiente, el ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales destaca la labor que desarrolla el área de fiscalización. Se trata de un equipo que trabaja de manera permanente en distintos puntos de la provincia para supervisar actividades productivas y velar por el cuidado de los recursos naturales y los ecosistemas neuquinos.
La tarea de fiscalización ambiental se desarrolla tanto en actividades vinculadas a la industria hidrocarburífera como en otros sectores productivos, incluyendo establecimientos pecuarios, plantas de tratamiento de efluentes, canteras y diversas actividades sujetas a control ambiental. A partir de una planificación coordinada con otras áreas técnicas de la secretaría de Ambiente, los fiscalizadores realizan inspecciones de campo para verificar el cumplimiento de las medidas ambientales establecidas y el seguimiento de situaciones previamente detectadas.
El director provincial de Fiscalización y Control de Procesos, Adalberto Urrutia, explicó que la tarea se sustenta en una fuerte presencia territorial. “Nuestro trabajo se planifica en equipo y se desarrolla en todo el territorio provincial. Fiscalizamos actividades programadas, pero también asistimos ante eventualidades o desvíos ambientales que requieren una intervención inmediata”, señaló.
El equipo está integrado por 16 fiscalizadores entre técnicos y profesionales que cumplen funciones en terreno y mantienen además una guardia permanente para responder ante contingencias. Entre sus tareas se encuentran el control de derrames, el seguimiento de planes de gestión ambiental, la fiscalización de instalaciones productivas y la atención de denuncias realizadas tanto por empresas como por la ciudadanía.
Para fortalecer esta labor, se incorporó nuevo equipamiento tecnológico que incluye drones y herramientas de monitoreo que permiten optimizar las tareas de inspección, relevamiento y control. En paralelo, agentes del área reciben capacitación específica para la operación de estas tecnologías, mejorando la capacidad de respuesta y el alcance de las fiscalizaciones.
Urrutia destacó especialmente el compromiso de quienes integran el equipo y remarcó que los resultados alcanzados son producto del trabajo conjunto. “Sin mis compañeros esto no sería imposible. Hay un compromiso muy grande con el ambiente y una tarea coordinada con todas las áreas de la secretaría para dar respuestas en cada situación que se presenta”, afirmó.
La fiscalización ambiental constituye una herramienta fundamental para la prevención, el control y la remediación de impactos sobre el ambiente. A través de una presencia activa en el territorio y del trabajo articulado entre organismos técnicos y equipos de campo, la provincia continúa fortaleciendo las acciones destinadas a proteger el patrimonio natural neuquino para las generaciones presentes y futuras.
La coyuntura a mediados de 2026 contiene un escenario complejo para el entramado productivo. Allí se enfoca el “Congreso Productivo para el Desarrollo” que se realizará este 2 de junio en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
Organizado por Misión Productiva, una red de profesionales dedicada al debate sobre economía y políticas públicas, el evento reune voces del calibre de Daniel Herrero, CEO de Mercedes Benz; Luciano Laspina, ex diputado nacional y actual director ejecutivo de CIPPEC; Matías Kulfas, ex Ministro de Desarrollo Productivo de la Nación y Horacio Rodríguez Larreta, ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, entre otros.
Daniel Schteingart es doctor en sociología y fundador de Misión Productiva. En diálogo con RÍO NEGRO, el especialista brindó su perspectiva sobre el programa económico.
PREGUNTA: El gobierno impulsa elcrecimiento en base al sector primario ¿Qué opina? RESPUESTA: La mirada del gobierno tiene dos problemas. El primero es creer que solo con recursos naturales se alcanza el desarrollo, y el segundo es creer que tenemos recursos naturales suficientes como para incluir 50 millones de personas. Por supuesto los recursos naturales son una palanca central del desarrollo, hay que explotarlos, tienen que ser una gran locomotora. Pero hay que tener cuidado con esas dos ideas.
P: ¿No tenemos suficientes recursos naturales? R: Argentina no tiene tantos recursos naturales ‘per cápita’ como se cree. Nuestro país exporta US$ 1.000 per cápita al año de productos primarios hoy. Supongamos que en diez años, con las proyecciones súper optimistas de energía y minería podemos ir a US$ 3.000 per cápita de exportaciones de productos primarios. Aún así, estaríamos cuatro veces abajo de lo que exporta Australia, en la mitad de lo que exporta Canadá, diez veces abajo de lo que exporta Noruega, y por debajo de Chile. Es decir, aún con el boom a diez años de petróleo y minería, tus exportaciones per cápita serían mayores que ahora, pero no tan altas como para creer que vas a ser un país que viva de la renta del recurso natural.
P: ¿Pueden los recursos naturales servir de locomotora para el el resto de los sectores ? R: El gobierno no se preocupa porque esa locomotora, que hoy son los sectores intensivos de recursos naturales, arrastren a los demás vagones de la economía y la sociedad. Digamos, lo que hace que Australia sea Australia, que Noruega sea Noruega, que Canadá sea Canadá, no es que tienen muchos más recursos naturales per cápita que Argentina, sino que las locomotoras de recursos naturales arrastraron al resto del entramado productivo.
El gobierno sí tiene una mirada productiva. Ahora, hay una sobre confianza en que si vos otorgás beneficios a las inversiones, alcanza para desarrollarte y crecer.
P: ¿Qué se hizo en países como Australia o Noruega para subirse al tren de los recursos naturales? R: Estos países tienen industrias intensivas en conocimiento ligadas a los recursos naturales. Noruega es un gran exportador petrolero, pero también un gran productor de plataformas petroleras offshore, buques para la industria petrolera. Australia produce equipamiento, tecnología y servicios asociados a la minería, y mueve más de US$ 100.000 millones de dólares al año. Los recursos naturales son una gran palanca, pero alrededor de eso hay todo un ecosistema de empresas súper sofisticadas y tecnológicas, que Argentina no tiene y hoy todo eso se importa.
P: ¿Le falta una mirada productiva al modelo económico? R: El discurso es, básicamente, ‘no tengo que elegir ganadores, los sectores productivos son todos iguales, me da lo mismo producir bananas que satélites’ y por lo tanto ‘la mejor política industrial es aquella que no existe’. Pero después en la práctica, la principal política industrial es el RIGI y el RIGI elige sectores. Son ocho sectores elegibles y en la práctica son dos, energía y minería. Y ahora el súper RIGI también elige sectores, con lo cual el gobierno sí tiene una mirada productiva. Ahora, hay una sobre confianza en que si vos otorgás beneficios pornográficos a las inversiones, vas a desarrollarte. Yo creo que efectivamente el RIGI es muy potente para movilizar esa locomotora de los recursos naturales, pero que casi no incentiva, por no decir que penaliza, que esas locomotoras arrastren a los vagones del resto de la economía.
P: ¿Cómo juega la apertura en ese esquema? R: La economía partía desde niveles cerrados, tenía que abrirse. Pero bajo estas condiciones, donde todavía no tuviste grandes cambios tributarios, el tipo de cambio está apreciado en parte para controlar la inflación, y abriste rápido, lo que ocurre es que muchas empresas se achican. En ese contexto, los industriales en lugar de ver cómo hacer para mejorar la competitividad y seguir apostando a sostener las industrias que tanto tardamos en construir, empiezan a importar de China.
P: No obstante los datos muestran que la economía crece… R: Eso es cierto, pero con una paradoja. Argentina es el país del mundo que más perdió producción industrial en los últimos dos años, junto con Hungría. El PBI industrial de 2025 en Argentina fue 8% menor al de 2023. Solo Hungría equipara ese récord. Dado este esquema de incentivos que es muy beneficioso para el sector primario, pero muy poco beneficioso para los demás, Argentina es una economía más grande que en 2023, pero con menos empleo. El año pasado tiene una anomalía muy grande: es el primer año del Siglo XXI donde la economía argentina creció, pero al mismo tiempo destruyó empleo formal y destruyó empresas. Y no solo empresas industriales.
P: ¿Pueden los recursos naturales motorizar el empleo? R: A nivel nacional hay un número que lo ilustra. El oil & gas representa el 5% del PBI nacional, y más del 50% del PBI neuquino. Al mismo tiempo, a nivel nacional el oil & gas es el 0,5% del empleo total. Es decir que tiene 10 veces más relevancia en el PBI que en el empleo, y en la provincia de Neuquén los números no son tan distintos. Las actividades capital intensivas requieren grandes montos de inversión para poder funcionar, no generan mucho empleo por unidad de inversión, el empleo que generan es muy bueno y con altos salarios, pero no vas a resolver el problema del empleo en la Argentina solo con esos sectores.
En la Argentina de hoy y en términos de destrucción creativa, solo veo la palabra ‘destrucción’, de la palabra ‘creativa’ veo muy poco. Cerraron 24.000 empresas en lo que va el gobierno de Milei. En términos de destrucción de empresas, es el peor inicio de un gobierno en lo que va del Siglo XXI.
P: ¿Existe cierta tendencia a romantizar el trabajo informal? R: Objetivamente y a nivel salarial, el trabajo formal es en mejores condiciones que el informal, o que el cuentapropismo. En Argentina cerca del 20% de los ocupados son pobres, en los asalariados formales es 10%, en los informales estás arriba del 30%. Ahora también es cierto que el paradigma de un peronismo que mira el empleo de 1970 como un fetiche, no logra interpretar que hoy existen ciertas flexibilidades del empleo cuentapropista que son más valoradas que antes. Por ejemplo, preferís trabajar en una oficina 8 horas ganando $2 millones con un jefe rígido o ganar $1,8 millones y ser tu propio jefe manejando tus horarios. Pero si la opción es dejar un empleo industrial de $3 millones y pasar a ganar $1 millón haciendo Uber, es otra historia. Algo de eso que creo que existe y es necesario verlo como un todo, contemplando particularidades.
P: ¿Es verosímil pensar en la idea schumpeteriana de “destrucción creativa”? R: Por supuesto, en el capitalismo hay ciclos, surgen nuevos sectores, retroceden otros. Esos mecanismos está bien que existan. No obstante si yo miro la Argentina de hoy en términos de destrucción creativa, solo veo la palabra ‘destrucción’, de la palabra ‘creativa’ veo muy poco. Cerraron 24.000 empresas en lo que va el gobierno de Milei. Y de esas 24.000, solo 2.500 son industriales. El resto son de otros sectores, en el agro cierran empresas, en las economías regionales, comercios, servicios, la construcción que también está paradísima. En términos de destrucción de empresas, es el peor inicio de un gobierno en lo que va del Siglo XXI, peor incluso que el de Alberto Fernández que tuvo la pandemia.
P: Aún así ¿puede Vaca Muerta generar encadenamientos en actividades que hoy no existen? R: En las industrias extractivas tenés por un lado lo que sería el primer anillo, que es en el área de influencia directa. En Vaca Muerta sería Neuquén y un radio de 100 a 300 kilómetros a la redonda, todo un ecosistema de actividades, eso no solo es posible sino que es real y tangible. Después hay un segundo anillo, que sería el caso en que Vaca Muerta pueda traccionar por ejemplo la metalmecánica de Córdoba, Santa Fe, o la Provincia de Buenos Aires. Veo más difícil es que Neuquén pueda tener un gran clúster metalmecánico. La metalmecánica argentina ya viene amenazada y normalmente tendría más chances de crecer donde tenga más economías de escala hoy, y hoy ese lugar es la pampa gringa. Luego un mecanismo adicional por el cual Vaca Muerta derrama, es que te da los dólares necesarios para estabilizar la macro y, por lo tanto, que otros sectores puedan crecer.
Perfil
Doctor en Sociología por el Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad de San Martín (IDAES-UNSAM) y magíster en Sociología Económica (IDAES-UNSAM). Es especialista en políticas productivas, estructura productiva, mercado de trabajo, pobreza y desigualdad. Fue director del Centro de Estudios para la Producción (CEP-XXI) y coordinador del Plan Argentina Productiva 2030 en el Ministerio de Desarrollo Productivo. Es fundador y director de Misión Productiva, un think thank de articulación estratégica sobre industria, innovación y desarrollo.
Durante cuatro días del mes de abril, Bariloche se convirtió en el centro de la discusión de la ciencia del suelo en Argentina. El XXX Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo (XXXCACS2026) reunió a investigadores, docentes, estudiantes y actores del sector productivo en un evento que superó expectativas, con más de 500 trabajos presentados y participación nacional e internacional.
El regreso del congreso a la Patagonia -luego de más de dos décadas- no fue solo una decisión geográfica. En una región que abarca cerca de un tercio del territorio nacional y presenta una enorme diversidad de ambientes, el encuentro permitió volver la mirada hacia el sur y sus desafíos específicos.
“El congreso fue una experiencia grandiosa y resultó muy grato recibir a colegas de todo el país en la Patagonia”, resumió la presidenta de la Comisión Organizadora, Dra. Patricia Satti, reflejando el clima que se vivió durante la semana.
Cómo aumentar la producción primaria sin comprometer los recursos naturales
Bajo el lema “Desafíos de Sur a Norte: compromiso entre conservar y producir”, el evento puso en el centro una pregunta clave: cómo aumentar la producción primaria sin comprometer los recursos naturales. En ese marco, el suelo apareció como un protagonista silencioso pero fundamental, vinculado a temas como el cambio climático, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los sistemas productivos.
Perfil de típico suelo volcánico cordillerano (Andisol).
“Previo al congreso ya se notaba un gran entusiasmo, transcurrido el evento la mayoría coincide en que se superaron ampliamente las expectativas por los 4 intensos días compartidos”, señaló el Dr. Carlos Buduba, secretario del congreso.
El programa incluyó conferencias plenarias, simposios y mesas redondas donde se discutieron temas como carbono del suelo, emisiones de gases de efecto invernadero, biodiversidad edáfica, erosión y nuevas tecnologías. A esto se sumaron talleres, cursos y una intensa agenda de presentaciones orales y pósters.
Espacio para construcción de vínculos
Uno de los datos más destacados fue la participación de estudiantes, que representaron cerca del 30% de los asistentes. Este recambio generacional marca un interés creciente por una disciplina clave para el futuro.
Gira edafológica. Recorrido por un sector representativo de la Región Andino Patagónica. En la foto, descripción en sitio de un típico suelo volcánico cordillerano (Andisol), permitiendo integrar en campo la diversidad edáfica y sus contextos ecológicos.
Pero el congreso no se limitó a lo académico. También hubo espacio para el encuentro y la construcción de vínculos. Pasillos, cafés y salidas de campo funcionaron como escenarios donde la ciencia se mezcló con el intercambio humano.
“Una característica que marcó al congreso desde el inicio y funcionó muy bien fue que nos conectamos colegas de toda la Patagonia y abrimos el juego a toda la comunidad, por lo que el evento realmente se construyó de manera colectiva”, destaca la Dra. Andrea Enriquez desde la organización.
La gira edafológica, realizada el último día, permitió trasladar la discusión al territorio. Allí, los participantes pudieron observar en campo distintos tipos de suelos patagónicos, influenciados por el clima y los procesos volcánicos, integrando teoría y práctica en un mismo recorrido.
Además, el evento buscó acercarse a la comunidad a través de actividades abiertas y propuestas educativas, reforzando el vínculo entre ciencia y sociedad.
Un Congreso que dejó huella
Más allá de los números, “el balance general fue claro: el congreso dejó huella. No solo por la calidad de los trabajos presentados, sino por el entusiasmo y el compromiso de quienes participaron”, afirma todo el equipo organizador.
Jóvenes investigadores de las ciencias del suelo, recibiendo el premio Fundación Williams por su contribución destacada.
En un contexto donde los desafíos ambientales y productivos son cada vez más urgentes, encuentros como este refuerzan una idea central: el suelo no es solo un recurso, sino una base estratégica para pensar el futuro.
“Detrás de esta semana hubo dos años de trabajo intenso de todo el equipo, y verlo reflejado en un encuentro de intercambio académico de gran calidad y camaradería nos llena de orgullo”, expresó María Victoria Cremona, vicepresidenta del congreso.
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Medio Ambiente votó archivar proyectos y mantener otros en estudio
La comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable (H) analizó una serie de proyectos en condiciones de ser remitidos al archivo y resolvió avanzar con esa medida en la mayoría de los casos, al tiempo que definió mantener algunas iniciativas en agenda para continuar con su tratamiento. Así lo acordó esta mañana el cuerpo que preside la diputada Giselle Stillger (Arriba Neuquén) en su reunión semanal.
Durante el debate, la comisión revisó el listado de propuestas con posibilidad de ser archivadas en el marco del artículo 113 del Reglamento Interno y, a pedido de diputados y diputadas de los bloques MPN, UxP, Cumplir y JxC-UCR, decidió mantener en estudio algunos proyectos.
Según establece ese artículo, las comisiones pueden girar al archivo, por simple mayoría de sus miembros, expedientes, proyectos o actuaciones que hayan sido remitidos a su ámbito, con constancia del trámite en el acta de la reunión e información mensual posterior a la Cámara a través de la Sala de Comisiones.
En ese marco, se acordó reiterar algunos pedidos de informe remitidos previamente y aún no respondidos, para contar con la información necesaria que permita avanzar en el tratamiento legislativo.
Asimismo, se solicitó incluir en los próximos órdenes del día algunos proyectos que requieren un tratamiento más inmediato para no perder actualidad. Entre ellos, se mencionaron dos pedidos de informe dirigidos al Poder Ejecutivo. Uno, para que brinde información sobre el plan de obras, acciones y medidas adoptadas ante el desvío del cauce del río Colorado; y otro, para que informe sobre los datos epidemiológicos y las acciones implementadas para garantizar la seguridad sanitaria del agua.
Por Juan José Carbajales (*). Con 20 años de diferencia, las provincias lograron ahora aquello que les había llevado 12 años conseguir con la ley 26.197: hacer efectivo el “dominio originario” (DO) de los recursos naturales, conforme la Reforma Constitucional de 1994 (art. 124). Se trata, pues, de la gestión integral del negocio, otrora hidrocarburífero, ahora minero.
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Es que, a pesar del fuerte debate sobre los aspectos socioambientales de la reforma a la “Ley de Presupuestos Mínimos de protección de los glaciares”, el impacto principal del cambio trasciende el menoscabo a ese aspecto tuitivo: lo decisivamente relevante es que las provincias pasen a tomar el control efectivo del sector, aún en desmedro de las facultades de la Nación.
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Para algunos será un triunfo del “federalismo” a secas, para otros la defección del “centralismo” nacional. En el medio, la mayoría de los promotores de la reforma señalan la concreción del “federalismo de concertación”: ese artefacto que funge, a menudo, como salvoconducto para quienes se sienten perdidosos en medio de una “cinchada” de competencias.
Lo crítico, por cierto, es que en lugar de fortalecer las capacidades nacionales que fijan un criterio uniforme y federal (el cual cada provincia puede mejorar o ampliar), la reforma aprobada cristaliza una foto delicada: la existencia de 10 “mini-IANIGLIAs”, con tantos criterios como provincias mineras-cordilleranas existen. Pero no solo en lo ambiental, sino en la gestión pura y dura, incluso legislando.
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Los Azules es uno de los proyectos de cobre más importante del país.
El dominio sobre los recursos naturales
¿Y dónde está falla? Pues en el hecho de que los recursos naturales no “son” (total y exclusivamente) de las provincias, el Estado Nacional también goza de una parte de esa tenencia, y por partida doble:
Ejerce la jurisdicción con dictado de las leyes de fondo y de la línea basal de las leyes de Presupuestos Mínimos, y
Diseña la política pública en sectores estratégicos cuando es respaldado por un interés federal determinante.
La dovela central o clave de bóveda de este “arco jurídico” reside en la Convención Nacional Constituyente de 1994, donde hubo dos posturas encontradas sobre qué reconocer a las provincias:
Amplia: contenía al “DO” y la “jurisdicción”, pero que resultó minoritaria; y
Restringida: que solo reconocía el “DO”, que predominó y fue plasmada en el texto del actual art. 124 CN.
¿Qué implica ello? Pues que la potestad legislativa sigue en cabeza del Congreso Nacional (cf. art. 75,12 CN), plasmada en el Código de Minería y leyes generales aplicables a todo el territorio. Y que la potestad del diseño de la política nacional recae en el PEN.
El interés nacional
Sin embargo, la reforma va en contra de la capacidad del Gobierno Federal de planificar, legislar y ejecutar la política federal en materia de minería: sin homogeneidad y uniformidad para todo el país, las provincias “legislarán” de manera local.
No es el “federalismo de concertación”, es la confederación subfederal inorgánica, cuyo corolario no puede estar más lejos de la “unión nacional” que, desde el Preámbulo, enseña el ethos de esta Nación, una profunda affectio societatis que motivara a las unidades preexistentes a conformar una estructura superior aglutinante.
Ergo: en 2026 llegó la anhelada Ley “corta” de minería, una derrota no solo para el movimiento ambientalista, sino –más preocupante aún– para el entendimiento de que la explotación de los recursos auríferos/litíferos/cupríferos reclama un tratamiento integral y homogéneo a lo largo, ancho y alto de nuestro querido país. Tratamiento que, RIGI de por medio y con un cuerpo profesional a la medida (como la Procuración en el juicio de YPF), bien podría haber garantizado el interés nacional y las inversiones que tanto necesita el sector.
El caso YMAD
Un caso paradigmático es el de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD). Su historia se remonta a 1951 con la reserva de la zona, consolidándose en 1958 mediante el Acta de Farallón Negro y la Ley 14.771. Esta normativa fundó una empresa estatal interjurisdiccional integrada por la Nación, Catamarca y la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), destinada a la explotación de oro, plata y manganeso en Farallón Negro.
A lo largo de las décadas, YMAD expandió su actividad a través de alianzas con empresas internacionales en proyectos como Bajo la Alumbrera y, más recientemente, el proyecto MARA y El Pachón, los cuales proyectan inversiones millonarias bajo el régimen del RIGI.
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El Pachón es uno de los proyectos de cobre más importantes del país.
No obstante, el escenario cambió drásticamente con el DNU 2/2026 y el acuerdo firmado a finales de 2025, que establece la retirada del Estado Nacional de la entidad. Bajo el argumento de sanear las cuentas públicas y eliminar compromisos financieros del Tesoro, la Nación transfirió su participación a la provincia de Catamarca y a la UNT, repartiendo la titularidad en un 60% y 40% respectivamente.
Esta transferencia incluye cláusulas de indemnidad que buscan eximir al poder central de cualquier reclamo futuro por deudas o daños ambientales, responsabilidad que ahora recae sobre la jurisdicción local y la institución universitaria mediante un plan de cierre y remediación auditado externamente.
Este movimiento se inscribe en una tendencia de descentralización de recursos estratégicos, similar a la transferencia de la mina de rodocrosita Capillitas ocurrida en 2025.
La reforma de YMAD constituye una reconfiguración profunda de la gobernanza sobre los RRNN en un contexto de transición energética y un creciente interés por las cadenas globales de valor, principalmente minerales críticos (cobre).
La retirada del Estado Nacional no solo implica un riesgo jurídico por la alteración unilateral de un acuerdo federal, sino que desmantela un modelo histórico de integración para dar paso a una estructura permeable a la privatización.
Es la concreción de un objetivo incluido en la Ley de “Bases”: en su primera versión YMAD figuraba en el listado de empresas sujetas a privatización. El DNU 2/2026 adolece de una débil fundamentación, pues se invocan razones de índole fiscal para justificar la desvinculación del Estado Nacional de YMAD, pero no se identifican casos concretos en los que haya debido efectuar aportes financieros.
Asimismo, omite explicar por qué tales circunstancias tornarían necesario y urgente recurrir a un DNU, limitándose a enunciaciones genéricas.
Y el PEN avanza sobre el “Derecho Intrafederal” (el Acta de Farallón Negro), manifestación del federalismo de concertación, pero sin la intervención del Congreso, lo que torna a la decisión unilateral del PEN en nula.
El pasivo ambiental
Lo más crítico es la asunción plena por parte de Catamarca del plan de cierre y recomposición ambiental: el Estado Nacional busca desvincularse de cualquier obligación mediante “cláusulas de indemnidad”, bajo el argumento de que la transferencia de los activos conlleva la de los pasivos ambientales.
Sin embargo, esta pretensión choca con la jurisprudencia reciente de la CSJN (fallo “Saavedra” de 2025), que fija principios sobre la responsabilidad solidaria entre el Estado Nacional y las provincias por daños ambientales colectivos, si los pasivos se generaron mientras el recurso estaba bajo dominio nacional.
Este acto de “descentralización” del patrimonio nacional obedece pura y exclusivamente a una cuestión fiscal, donde el Estado Nacional se desprende de activos estratégicos en materia de recursos naturales, no en virtud del dominio originario, sino de principio ordenador de la Ley de Bases: la retirada de la Nación a fin de alcanzar metas fiscales vía venta a privados, traspaso a los trabajadores o –como en el reciente caso de YMAD y antes de mina Capillitas– transferencia a las provincias.
* Doctor UBA en Derecho, titular consultora Paspartú, ex subsecretario de Hidrocarburos de la Nación.
Desde la Delegación de San Antonio Este expresaron un enérgico repudio ante prácticas de pesca excesiva y el abandono de pescado en el sector de Las Conchillas, una situación que genera preocupación por su impacto ambiental y sanitario.
Según señalaron, este tipo de acciones atentan contra la pesca responsable y sustentable, afectando directamente el equilibrio del ecosistema y la conservación de los recursos naturales de la zona.
Advirtieron además que el descarte de pescado en espacios públicos provoca contaminación, riesgos sanitarios y una imagen de descuido que impacta negativamente en toda la comunidad.
En ese sentido, remarcaron la necesidad de respetar las normativas vigentes, evitar el desperdicio y promover el cuidado del entorno natural como una responsabilidad compartida.
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Finalmente, solicitaron mayor compromiso de los actores involucrados para evitar la repetición de estas prácticas y apelaron a la conciencia colectiva para preservar las playas y los recursos pesqueros.
La denominada “Ley de Glaciares” que votó y sancionó, por mayoría de votos, la Cámara de Diputados de la Nación, permitirá, fundamentalmente, dejar atrás una traba contundente y concreta que había para las inversiones mineras en Argentina: ha sido una de las razones -el proteccionismo ambiental mal entendido- para que no progresara una de las actividades económicas más antiguas y progresistas del mundo, y, por eso mismo, llena de manchones estigmatizantes, algunos muy bien puestos en su momento, otros (la mayoría) que ya han sido superados por la conciencia ambiental y la evolución tecnológica en ese sentido.
También es una muestra de evolución política en el país, un paso hacia una mayor racionalidad en el uso de los recursos naturales. Aquí no se discute que el recurso que guardan los glaciares debe ser protegido, sino la forma y alcance de esa protección. Así como Parques Nacionales sigue “cuidando” los bosques con un excesivo y anacrónico conservadurismo (el “no tocar” por encima de todo), la minería nacional ha estado estancada durante décadas por el falso concepto de contraponer cuidado del ambiente con explotación racional de los recursos.
En Neuquén esto se sabe muy bien, porque es una provincia que tuvo que luchar contra el mismo concepto, aplicado al fracking de la industria petrolera no convencional. Cuando Vaca Muerta recién comenzaba, a empellones y pese a la indiferencia inicial de los gobiernos nacionales, hubo que soportar admoniciones tremendas acerca del uso del agua para las fracturas en los yacimientos, de la terrible contaminación que acarrearía esa práctica, y de la carencia que provocaría sobre el uso esencial del líquido que nos da la vida.
De a poco, la prédica de quienes realmente saben, y, sobre todo, la práctica misma, ha demostrado que poco o nada de lo que se advertía como un cataclismo ambiental, ha sucedido; y, hoy, Vaca Muerta se desarrolla provocando un gran progreso humano afirmado en un desarrollo que, sin el fracking y las nuevas tecnologías extractivas, no hubiera sido posible. No solo eso: ¿Alguien imagina qué sería de Neuquén sin la explotación de ese recurso que se pretendió estigmatizar desde el progresismo ambiental bobo?
No hace falta imaginar más que una realidad alternativa, en donde se le quitara al presupuesto provincial más de la mitad de sus recursos, y acomodar toda la realidad social, política y económica, a esos números.
No es progresista oponer los glaciares a la minería, sino todo lo contrario: es ir contra el progreso, que es lo que, paradójicamente, ha hecho durante al menos dos décadas el “progresismo” nacional.
Por lo tanto, no hay que tenerle miedo a la minería. Simplemente hay que aceptar lo importante que podrá ser para la economía, y, por ende, para la mejora en la calidad de vida de la gente. Así en Neuquén, como en otras provincias, que tienen abundantes recursos mineros no explotados todavía. Tampoco hay que tener miedo a la afectación sobre los glaciares de las prácticas mineras, porque ese miedo -irracional, como casi siempre es el miedo- deriva en prohibiciones generalmente absurdas.
No puede prohibirse el progreso, no puede prohibirse el desarrollo económico. Lo único que debería hacerse es controlar, vigilar que el equilibrio del ambiente se sostenga; y esto es perfectamente posible, con el actual nivel tecnológico y la conciencia de la importancia del recurso hídrico que tiene la humanidad.
¿Qué le falta a la nueva Ley de Glaciares? Desde la óptica provincialista (del actual oficialismo neuquino, por ejemplo) le falta sincerar y hacer concreto el concepto básico de que los recursos naturales les pertenecen a las provincias. Para que ese concepto no quede en abstracto, es necesario que las provincias tengan activa participación, no solo en la defensa y preservación de sus glaciares, sino también en la actividad minera en sí, como se ha hecho con la actividad de los hidrocarburos. Por eso la abstención en el caso de la votación de la Ley: porque no se está en contra, pero tampoco a favor tal como está redactada.
El debate por la reforma de la ley vinculada a la protección de glaciares y zonas periglaciares expuso fuertes tensiones en el Congreso, pero también dejó en primer plano el papel de los legisladores neuquinos, atravesados por la defensa de los recursos naturales y el desarrollo productivo de sus territorios.
Desde la oposición, la diputada de Unión por la Patria Adriana Serquis lanzó duras críticas contra el proyecto impulsado por el oficialismo. “Se están basando para defender esta ley en datos que no son científicos”, advirtió, al tiempo que aclaró que el rechazo “no tiene que ver con no querer un desarrollo productivo”, sino con evitar lo que consideró una “regresión” en materia ambiental.
Durante su exposición, y con la asistencia del dirigente social Juan Grabois, Serquis utilizó una maqueta para ilustrar el impacto que podría tener la explotación en zonas sensibles.
En ese marco, subrayó que “solo un 1% de la cordillera, donde están los glaciares, alimenta cuencas que abastecen a 7 millones de personas”.
En contraposición, el oficialismo y sus aliados defendieron la iniciativa. El diputado radical Darío Schneider sostuvo que la reforma apunta a “perfeccionar las facultades constitucionales de las provincias” para decidir sobre inversiones en sus territorios.
En la misma línea, la legisladora del PRO Daiana Fernández Molero cuestionó la normativa vigente desde 2010 y llamó a superar la dicotomía entre desarrollo y ambientalismo.
Por La Libertad Avanza, Silvana Giudici afirmó que la ley busca “armonizar de modo constitucional” la regulación de los recursos naturales con la normativa ambiental.
El rol clave de Neuquén
En este escenario, los diputados neuquinos tuvieron posiciones divididas que reflejan el debate interno sobre el uso y la protección de los recursos estratégicos de la provincia.
Los legisladores de La Libertad Avanza Gastón Riesco, Soledad Mondaca y Gabriela Muñoz acompañaron el proyecto. Riesco defendió la iniciativa en nombre del “federalismo ambiental” previsto en el artículo 124 de la Constitución Nacional, que reconoce a las provincias el dominio de sus recursos naturales.
Además, planteó la necesidad de dejar atrás lo que denominó “terrorismo ambiental” y avanzar hacia decisiones basadas en criterios científico-técnicos.
Por su parte, Mondaca consideró que la aprobación de la ley marca “un hito” en la protección de los recursos estratégicos, en línea con la nueva orientación del Gobierno nacional.
En la vereda opuesta, el diputado de Unión por la Patria Pablo Todero votó en contra y centró su argumentación en el impacto hídrico. “El recurso más importante que hoy tenemos los neuquinos es el agua, y esta ley lo afecta”, afirmó.
Todero también advirtió sobre la situación de sequía en la región y recordó la importancia de cuencas como la del río Limay y el río Neuquén, claves tanto para el abastecimiento como para la generación de energía.
En tanto, la diputada Karina Maureira, de La Neuquinidad, optó por la abstención, marcando una posición intermedia en un debate atravesado por intereses productivos, ambientales y políticos.
Una votación con apoyos cruzados
El proyecto fue aprobado con el respaldo de un amplio arco político que incluyó al PRO, la UCR, Innovación Federal y otros bloques provinciales, además de parte de la oposición. Incluso, el oficialismo logró sumar votos de legisladores de Unión por la Patria.
Sin embargo, también reunió un rechazo significativo, encabezado por ese mismo espacio, sectores de Provincias Unidas, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y otros referentes.
El resultado dejó en evidencia no solo la fragmentación política, sino también la centralidad de provincias como Neuquén en la discusión sobre el equilibrio entre desarrollo económico y preservación ambiental.
Allí, donde nacen cuencas clave para el país, el debate adquiere una dimensión estratégica que excede lo legislativo y se proyecta sobre el futuro de los recursos naturales.
Luego de más de 11 horas de una sesión tensa y conKarina Mileipresente en uno de los balcones del recinto para presenciar el desenlace,La Libertad Avanza y sus bloques aliados lograron convertir en ley la reforma pro minera a la Ley de Glaciares.
Con 137 votos a favor, 111 negativos y tres abstenciones,se sancionó la iniciativa que redefine los alcances de la protección de glaciares y zonas periglaciales, y flexibiliza las condiciones para desarrollar explotaciones de recursos.
Además de La Libertad Avanza, votaron afirmativamente el PRO, la UCR, Innovación Federal, Elijo Catamarca, Producción y Trabajo (San Juan),Karina Banfi(Adelante Buenos Aires),José Luis Garrido(Por Santa Cruz),Nicolás Massot(Encuentro Federal) y un grupo de seis diputados de Provincias Unidas (Gisela Scaglia, José Nuñez, Sergio Capozzi, Jorge Rizzotti, Alejandra Torres y Jorge Ávila).
Inclusive, el oficialismo se dio el lujo de captar votos de dos diputados de Unión por la Patria: los sanjuaninosCristian Andino y Jorge Chica.
Las abstenciones vinieron de la mano de los dos diputados del MID,Oscar Zago y Eduardo Falcone, yKarina Maureirade La Neuquinidad.
En contra de la reforma se pronunció la enorme mayoría de Unión por la Patria, el grueso de Provincias Unidas (11 de sus integrantes), los dos diputados de la Coalición Cívica (Maximiliano Ferraro y Mónica Frade),Miguel Pichetto(Encuentro Federal), los cuatro miembros del Frente de Izquierda,Natalia de la Sota(Defendamos Córdoba),Marcela Pagano(Coherencia) yJorge Fernández(Primero San Luis).
Apartamientos de reglamento
En el inicio de la sesión, la diputada nacional del Frente de IzquierdaRomina del Pláy su par de Unión por la PatriaLorena Pokoikfracasaron en su intento por incorporar al temario sendos proyectos para repudiar la decisión del Gobierno de quitar las acreditaciones a varios medios de prensa, a quienes acusan de participar de una campaña de desprestigio financiada por Rusia.
Posteriormente, el diputado de Unión por la PatriaEduardo Valdesplanteó otra moción de apartamiento de reglamento para que se trataran los proyectos de resolución que apuntan a que Argentina se mantenga neutral en la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, pero la iniciativa no obtuvo el respaldo suficiente en términos de votos.
Seguidamente, a través de una moción de apartamiento de reglamento, la diputada nacional de Unión por la PatriaPaula Penaccaplanteó la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien es investigado en la Justicia por posible enriquecimiento ilícito y defraudación al Estado, pero no alcanzó la mayoría de votos requerida.
Entre los votos negativos que salieron al rescate del jefe de Gabinete se anotaron los del PRO y la UCR.
Además, la oposición -a través de una moción presentada porMaximiliano Ferraro-sometió a votación una moción de apartamiento de reglamento para incorporar al tratamiento del orden del día los tres proyectos de ley vinculados al caso Libra, dos de los cuales apuntaban a citar al Congreso a la secretaria general de la Presidencia,Karina Milei,y al jefe de Gabinete,Manuel Adorni,pero no alcanzó una mayoría suficiente.
Debate por la Ley de Glaciares
Como miembro informante del dictamen de mayoría, el presidente de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Medio Ambiente,José Peluc(La Libertad Avanza) destacó “la audiencia pública histórica” que se realizó entre el 25 y el 26 de marzo, con la participación de cientos de expositores, la mayoría de ellos con posturas en contra de la iniciativa del Gobierno y las provincias mineras.
El sanjuanino se ganó el abucheo de la parcialidad opositora, que viene pidiendo la nulidad de la audiencia por su formato restrictivo en términos de participación abierta, y viene advirtiendo acerca de la judicialización de la reforma a la Ley de Glaciares.
Por su parte, el otro miembro informante,Nicolás Mayoraz(LLA), quien preside la Comisión de Asuntos Constitucionales, despotricó contra los opositores que impugnan la audiencia.
“Los malintencionados e ignorantes cuestionaron el procedimiento por pretender algo ilusorio que 100 mil personas fueran escuchadas en forma sincrónica, lo que era materialmente imposible”, fustigó.
El santafesino ponderó que la modificación propuesta “viene con claridad meridiana del Senado” y apunta a “aclarar conceptos” sin alterar “el paradigma de protección de los glaciares”.
“Queda desmentido que esta reforma afecta el principio de no regresión y le damos la posibilidad a las provincias de hacer estudios de segundo y tercer nivel a las provincias que el IANIGLA (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales) hoy no tiene”.
“Con la modificación a la Ley de Glaciares estamos logrando la armonización porque el IANIGLA no se debilita y el principio es que todos los cuerpos inventariados no se tocan salvo prueba en contrario”, explicó.
A su turno, la diputada nacional de Unión por la PatriaAdriana Serquiscriticó duramente el proyecto impulsado por el oficialismo y advirtió que “se están basando para defender esta ley en datos que no son científicos”.
“El rechazo no tiene que ver con no querer un desarrollo productivo. Simplemente estamos tratando de que esa regresión que existe en esta ley no se haga efectiva”, sostuvo la ex presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica.
Con la ayuda deJuan Grabois, la diputada y científica levantó una maqueta y buscó demostrar el impacto negativo que tendría una explotación en determinadas zonas periglaciares.
“Un 1% de la cordillera representa la superficie que ocupan los glaciares. Y solo ese puntito alimenta las cuencas que dan beber a 7 millones de habitantes”, resaltó Serquis.
Por su parte, el presidente del bloque de Unión por la Patria,Germán Martínez,reafirmó que su espacio político “está a favor de la protección de los glaciares y el ambiente periglacial” y «a favor del encuentro entre el desarrollo productivo y la protección ambiental”.
El santafesino se pronunció “a favor de un federalismo y un ambientalismo de concertación, lejos de ese federalismo de desintegración nacional que muchos quieren plantear”.
“No nos puede faltar una mirada nacional de estos acontecimientos”, remarcó, en referencia a la transferencia de facultades a las provincias sobre la determinación de las áreas protegidas.
En tanto,Sabrina Selva(Unión por la Patria) sostuvo que “el debate propuesto respecto a la reforma de la Ley de Glaciares es tan deshonesto como el gobierno de Milei, tan mentiroso como su relato».
«Esta ley es inconstitucional y regresiva, va a traer conflictos interjurisdiccionales”, anticipó la diputada massista.
El diputadoNéstor Pitrolaaseguró que desde el Frente de Izquierda van a «defender el agua y a denunciar a los que responden a los monopolios mineros, que están dispuestos a entregar estos bienes que son recursos estratégicos para nosotros y para las generaciones futuras”.
Por el MID,Eduardo Falconeanticipó su voto a favor en general de la ley por sus convicciones en pos de «la inversión productiva en todo el país, especialmente en el Interior».
No obstante, advirtió que “la ley tiene un error importante” y es que «habilita la posibilidad de desinventariar glaciares, y eso no corresponde porque todos los glaciares cumplen una función hídrica”.
«Distinto es el caso de los ambientes periglaciares. Ahí puede haber formaciones rocosas que pueden tener o no una función hídrica. Y que podrían haber sido inventariadas a partir de una foto satelital, pero ningún técnico haya ido a verla en el terreno», indicó.
«Hoy no se puede realizar ninguna actividad productiva o comercial en esa zona. Y si no tuviera una función hídrica no tiene sentido que no se pueda invertir allí y crear empleo», razonó.
Señaló que “en esos casos, me parece razonable que las provincias puedan intervenir y evaluar» ya que son «decisiones sobre su propio territorio”.
A su tiempo, el diputado nacional de Encuentro FederalMiguel Pichettorecordó que él había votado a favor de la ley de Glaciares que está vigente en el año 2010, y que su idea era sostener el mismo criterio, rechazando la propuesta modificatoria.
“¿Por qué estoy en contra? Porque no hay ningún elemento nuevo, ninguna cuestión técnica central que indique la necesidad de los cambios que se incorporan. En segundo lugar, porque tengo una visión del Estado Nación en la que la Nación no puede delegar alegremente atribuciones que le son propias de la Constitución Nacional en el artículo 41”, explicó.
“Nadie puede desconocer la realidad de las provincias argentinas, las dificultades que tienen en materia de coparticipación y lo apetecible que puede ser, a lo mejor, alguna inversión que abra un camino para generar empleo. Pero la Nación, con esta ley, pierde todo tipo de capacidad de control y se pierde un sentido de entidad nacional arbitrada por la propia Constitución”, ahondó.
El veterano legislador, integrante del interbloque Unidos, afirmó que “el argumento que utiliza la propuesta del oficialismo, sosteniendo la necesidad de inversiones, es un argumento falaz”.
“Durante los 15 años de vigencia de la ley, las inversiones en minería en la Argentina han crecido de manera exponencial. Por lo tanto, el argumento de aumentar la producción minera de ninguna manera es válido ni sólido para tratar esta cuestión”, señaló.
Darío Schneider(UCR) destacó que “esta reforma busca perfeccionar las facultades que ya tienen constitucionalmente las provincias para que puedan tomar decisiones sobre futuras inversiones en sus territorios que hoy están limitadas por las superposiciones de incumbencias con la Nación”.
Daiana Fernández Molero(PRO) cuestionó la ley vigente desde el año 2010 y pidió dejar atrás la dicotomía entre “los villanos malos que vienen por el agua” y “las almas bellas ambientalistas”.
Al hacerse cargo de uno de los discursos de cierre de Unión por la Patria,Máximo Kirchneraclaró que “nadie dice que no vengan a invertir en nuestro país, pero una cosa es que vengan a invertir y que el pueblo argentino les fije las condiciones, y otra cosa es que este Congreso le de patente de corso”.
“¿Teniendo extensos territorios en nuestro pais por explotar, vamos a poner en peligro los glaciares y periglaciares?”, se preguntó el líder de La Cámpora.
“Chile exporta 10 veces más que Argentina en el total y tiene un tercio de la población que tiene Argentina. Sin embargo, yo no veo que eso les haya servido ni a la micro ni a la macro, porque ha tenido 9 puntos de déficit fiscal”, comparó.
A su vez, señaló que “es una pena que en el país de Vaca Muerta los argentinos no puedan cargar nafta y que no haya una política que aborde el tema del gas”.
“En el país de las vacas cada vez se come menos carne y menos leche. En el país donde hay un glaciar, que es una de las maravillas del mundo, no cuidamos los glaciares. Por eso no tiene destino lo que se discute acá. Se está regalando al país”.
Por La Libertad Avanza,Silvana Giudicidijo que “esta ley viene a armonizar de modo absolutamente constitucional la manda sobre los recursos naturales como también el resto de normativa ambiental que rige en nuestro país”.