El Viernes Santo llega con condiciones climáticas más que favorables durante el día, en el marco de la Semana Santa. El pronóstico anticipa una jornada despejada, con temperaturas agradables y presencia de viento. Pero a la noche pinta un panorama completamente distinto.
Durante el día, el cielo se mantendrá completamente despejado, con una temperatura máxima de 24°C. Sin embargo, el dato a tener en cuenta es el viento: se esperan ráfagas que podrían alcanzar los 51 km/h, provenientes del sector sur, lo que podría sentirse especialmente en espacios abiertos.
La sorpresa llega a la noche
Aunque el día será templado, el escenario cambia de forma marcada hacia la noche. Las condiciones seguirán siendo estables y despejadas, pero la temperatura caerá abruptamente hasta los 3°C. El viento continuará presente, con velocidades cercanas a los 36 km/h, aunque rotando hacia el este.
Este descenso térmico genera una amplitud importante en pocas horas, algo típico del clima patagónico y que obliga a cambiar el plan: de remera durante el día a abrigo fuerte por la noche.
La clave estará en la amplitud térmica. Más allá del buen clima general, la caída de temperatura puede sorprender a quienes salgan sin abrigo después del atardecer.







