El programa provincial ya alcanza a más de 3.600 estudiantes con nuevas herramientas, capacitación docente y tecnología industrial actualizada.
La expansión de la industria energética en la Patagonia empieza a modificar no solo la economía regional, sino también el perfil educativo de las provincias que buscan preparar mano de obra calificada para una demanda laboral cada vez más especializada.
En ese escenario, el Gobierno de Río Negro avanzó con una nueva entrega de equipamiento técnico dentro del Programa Provincial de Formación Energética, una iniciativa orientada a fortalecer la educación técnica pública vinculada al sector hidrocarburífero y energético.
La entrega se realizó en el CET 19 de San Antonio Oeste y fue concretada junto al consorcio Southern Energy S.A. (SESA), en articulación con el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) y empresas privadas del sector.
El nuevo equipamiento incorporado por la institución incluye 15 computadoras de última generación y un tablero didáctico móvil EMEC 16, un sistema especialmente diseñado para prácticas de electromecánica, automatización industrial y motores eléctricos.
Según se informó, los dispositivos serán utilizados en actividades prácticas y formativas orientadas a acercar a los estudiantes a tecnologías actualmente utilizadas en la industria energética.
La incorporación de este tipo de equipamiento refleja una transformación más profunda que atraviesa a las escuelas técnicas de Río Negro, donde la formación tradicional empieza a reconfigurarse en función de la expansión energética y del crecimiento de actividades vinculadas a petróleo, gas e infraestructura industrial.
La provincia apuesta así a conectar de manera más directa la formación secundaria técnica con las necesidades concretas del mercado laboral que comienza a consolidarse alrededor de Vaca Muerta, los proyectos exportadores y las nuevas inversiones energéticas en la región.
La iniciativa ya alcanza a siete escuelas técnicas distribuidas en distintos puntos de Río Negro: CET 9 de Cipolletti, CET 7 de Catriel, CET 16 de Cinco Saltos, CET 8 de Allen, CET 12 de Sierra Grande, CET 19 de San Antonio Oeste y CET 1 de General Roca.
En total, el programa involucra a 3.612 estudiantes y contempla la entrega de 739 herramientas y equipos vinculados a electricidad, electrónica, química y electromecánica.
Además de la incorporación de tecnología, el esquema incluye capacitación para 150 docentes mediante instancias presenciales y virtuales orientadas a actualizar contenidos pedagógicos y acercar las prácticas educativas a los requerimientos actuales de la industria.
El objetivo oficial es reducir la distancia histórica entre la formación técnica secundaria y las demandas reales del mundo productivo, especialmente en sectores donde la falta de personal especializado ya empieza a convertirse en una limitación para muchas empresas.
La discusión sobre el perfil de la educación técnica volvió a ganar relevancia en las provincias petroleras durante los últimos años, impulsada por el crecimiento de proyectos vinculados al gas, petróleo, energías renovables e infraestructura industrial.
En muchos casos, empresas y gobiernos coinciden en que la expansión energética necesitará técnicos especializados en automatización, mantenimiento industrial, electromecánica, electrónica y operación de sistemas complejos.
Por eso, detrás de cada entrega de computadoras, tableros o instrumental técnico aparece una estrategia más amplia: formar recursos humanos locales que puedan incorporarse a los nuevos empleos que genera la transformación energética regional.
La directora del CET 19, Susana Agüero, destacó que las nuevas herramientas representan “una oportunidad concreta” para que los estudiantes desarrollen habilidades vinculadas a los desafíos tecnológicos actuales de la industria.
La actividad contó además con la participación de autoridades provinciales, municipales y representantes empresariales, reflejando el modelo de articulación público-privada que el gobierno provincial busca consolidar alrededor del desarrollo energético.
Mientras Río Negro intenta posicionarse dentro del nuevo mapa productivo de la Patagonia, la educación técnica aparece cada vez más como una pieza estratégica para sostener el crecimiento económico y evitar que la demanda laboral termine siendo cubierta exclusivamente con trabajadores provenientes de otras provincias o del exterior.









