El sector energético de Neuquén observa con expectativa el creciente interés internacional por Vaca Muerta, especialmente tras la participación de la provincia en la llamada “Argentina Week” en Nueva York. Sin embargo, desde las empresas locales advierten que todavía persisten desafíos para consolidar el desarrollo del yacimiento, entre ellos la presión impositiva y las dificultades de financiamiento.
Así lo expresó Daniel González, referente de la Federación de Cámaras del Sector Energético (FECENE) de la provincia y vicepresidente del Centro PyME-ADENEU, durante una entrevista con el periodista Lucas Hernandorena en el programa Más Vale Tarde, que se emite por AM Cumbre 1400.
González destacó que la presencia de Neuquén en foros internacionales resulta clave para atraer inversiones, debido a que la explotación de Vaca Muerta requiere capitales de gran magnitud.
“Tenemos una bendición con esta roca, pero si no hay inversores de la magnitud que se necesita, esa riqueza queda debajo del suelo”, afirmó.
En ese contexto, consideró positiva la agenda internacional del gobernador Rolando Figueroa y subrayó la importancia de que se priorice la participación de trabajadores y empresas locales en el desarrollo del sector.
Interés por el shale neuquino
También señaló que el interés global por el shale neuquino se refleja en la mirada de referentes internacionales de la industria. Como ejemplo mencionó al empresario estadounidense Harold Hamm, uno de los pioneros del desarrollo del shale en Estados Unidos, quien observa oportunidades de inversión en Vaca Muerta.
Para González, estos movimientos confirman que el yacimiento dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad productiva que despierta el interés de los principales actores del sector energético mundial.
Otro aspecto que valoró fue la creación del Instituto Vaca Muerta, que comenzará a funcionar en los próximos días con el objetivo de formar mano de obra especializada.
“Esta actividad requiere personal calificado. No hablamos solamente de ingenieros, sino también de oficios específicos vinculados a la explotación de los yacimientos. La capacitación es fundamental”, explicó.
Según indicó, la falta de trabajadores especializados podría convertirse en un cuello de botella para el crecimiento del sector si no se avanza en la formación de recursos humanos.
En cuanto a las demandas actuales del sector empresario, González señaló que una de las principales preocupaciones sigue siendo la carga impositiva.
“Ha habido avances macroeconómicos, como una mayor estabilidad cambiaria y una baja de la inflación, pero en materia impositiva todavía no se ha hecho mucho y eso nos vuelve menos competitivos”, afirmó.
También mencionó las altas tasas de interés como una dificultad para las empresas, que en algunos casos superan el 40 por ciento anual.
Participación de empresas neuquinas
Otro punto que destacó fue la importancia de fortalecer la participación de las empresas locales en la cadena de valor del sector energético, algo que se busca garantizar a través de la ley de Compre Neuquino.
En ese sentido, aseguró que el cumplimiento de la norma ha mejorado en los últimos años. Según datos del Centro PyME, la participación de empresas neuquinas en el sector pasó de alrededor del 30 por ciento a cerca del 46 por ciento.
Más allá del auge de la industria hidrocarburífera, González subrayó que la provincia debe aprovechar esta etapa para diversificar su economía.
“Tenemos un compromiso con las generaciones futuras. No sabemos cuánto tiempo durará el uso intensivo de los hidrocarburos, por lo que debemos aprovechar esta ventana para desarrollar otras actividades productivas”, sostuvo.
Según explicó, muchos empresarios neuquinos ya están invirtiendo en otros sectores como el turismo, la producción de frutos secos, los olivares, los desarrollos inmobiliarios o proyectos industriales.
Finalmente, el referente empresarial también se refirió al impacto global de los conflictos internacionales y advirtió que una eventual escalada bélica podría tener consecuencias económicas a nivel mundial.
“A simple vista alguien podría pensar que un precio más alto del petróleo beneficia a Vaca Muerta, pero es una mirada demasiado simplista. La guerra trae inflación, recesión y problemas para el comercio internacional. Nadie puede decir que se beneficia con la guerra”, concluyó.









