A dos años de la consagración de la Selección Argentina en el Mundial Qatar 2022, el canal TyC Sports comenzará a transmitir desde las 21 hs «PARA SIEMPRE», el documental para revivir todos los detalles del inolvidable Mundial.
Messi y los Gigantes: cuando se podrá ver la serie animada inspirada en el 10 de la Selección Argentina
Una nueva serie inspirada en el 10 de la Selección Argentina está en ejecución. Messi y los Gigantes es el nombre de la producción de Disney dirigida al público infantil que tendrá como protagonista al astro del fútbol.
“Messi y los Gigantes” se presenta como una propuesta innovadora que busca trasladar los valores del capitán de la selección argentina a una serie de aventuras animadas.
La historia sigue a una versión infantil de Lionel Messi. En un mundo de fantasía, se enfrenta a gigantes que simbolizan los desafíos y miedos que todos enfrentamos en la vida.
Con la ayuda de sus amigos y sus habilidades futbolísticas, aprende valiosas lecciones sobre el coraje, la paciencia y la importancia de no rendirse nunca. La serie apunta a inspirar a niños y niñas a perseguir sus sueños.
La participación de Lionel Messi no solo se limita a ser la inspiración de la historia, sino que también estuvo involucrado de forma creativa, aportando su visión sobre los valores que desea transmitir.
Aún no se conoce la fecha de estreno de la serie, pero se estima que estará disponible a mediados del 2025.
El sentido mensaje de Lionel Messi a dos años de la obtención del Mundial
“Amo diciembre y las fechas de Navidad. Hace dos años podría haber sido un último mes del año amargo, pero terminó siendo el más lindo de mi carrera deportiva. Y ahora, cada diciembre, me viene este recuerdo… ¡Feliz Segundo Aniversario para todos!”, escribió la Pulga a través de su cuenta de Instagram.
Una nueva serie inspirada en el 10 de la Selección Argentina está en ejecución. Messi y los Gigantes es el nombre de la producción de Disney dirigida al público infantil que tendrá como protagonista al astro del fútbol.
“Messi y los Gigantes” se presenta como una propuesta innovadora que busca trasladar los valores del capitán de la selección argentina a una serie de aventuras animadas.
La historia sigue a una versión infantil de Lionel Messi. En un mundo de fantasía, se enfrenta a gigantes que simbolizan los desafíos y miedos que todos enfrentamos en la vida.
Con la ayuda de sus amigos y sus habilidades futbolísticas, aprende valiosas lecciones sobre el coraje, la paciencia y la importancia de no rendirse nunca. La serie apunta a inspirar a niños y niñas a perseguir sus sueños.
La participación de Lionel Messi no solo se limita a ser la inspiración de la historia, sino que también estuvo involucrado de forma creativa, aportando su visión sobre los valores que desea transmitir.
Cuándo se podrá ver Messi y los Gigantes
Aún no se conoce la fecha de estreno de la serie, pero se estima que estará disponible a mediados del 2025.
El 18 de diciembre es un día especial, tras finales perdidas, llegó la tercera estrella en Qatar, que coronó a Lionel Messi dentro de la selección y un plantel que le dio un día imposible de superar al pueblo argentino campeón del mundo.
Todos recuerdan donde vio o escuchó la final del mundo, qué hizo después y con quien festejó. El diciembre más feliz para un pueblo argentino golpeado, que encontró en el fútbol y su selección, un camino perfecto a la felicidad.
A dos años de la obtención de la tercera Copa del Mundo, AFA recordó en la cuenta oficial de la Selección Argentina, aquel mes de diciembre, con un corto donde Papá Noel va a terapia preocupado, porque no sabe que regalarle a los argentinos ¿motivo? “Desde el 2022 ya son felices”.
Mientras da su argumento, “Llevo remeras, pero solo usan las de la Selección, calzoncillos nuevos, pero por cábala solo usan los de la final… Antes armaban el arbolito, ahora arman juntadas para ver las repeticiones de la final”, ve recuerdos puntuales, desde el gol a México, el tanto de Di María en la final, y la atajada del “Dibu” en la última pelota.
“Quiero saber que se siente tener un día más feliz que la navidad, que se pare el país en noche buena, quiero llegar a la Argentina y que me esté esperando gente en la calle, quiero una caravana detrás del trineo así”reclama Papá Noel, quien termina levantando la Copa para “saber que se siente”.
“Se le podrá pedir otra a Papa Lionel”, culminó el video que recordó aquel diciembre que fue coronado el 18, y que extendió su festejo durante varios días más.
Según informó la FIFA en su página oficial, este jueves 19 de diciembre saldrán a la venta las entradas para la primera edición del Mundial de clubes que se disputará en Estados Unidos en junio del 2025, y que tendrá a Boca, River y a Messi en competencia.
Mediante orden de llegada y con una fila virtual, desde las 12hs (De argentina) comenzará la venta de los accesos para cualquier partido de fase de grupos, como de play off. Los partidos del grupo A y B serán los primeros que salen a la venta, posteriormente se irán liberando el resto. Los 48 partidos estarán disponibles en la página de la FIFA hasta el 14 de enero.
Las primeras en quedan disponibles a la venta serán las de Boca, que se enfrentará en su grupo ante Benfica, Bayern Múnich y Auckland City. Las mismas serán a partir de las 17hs. Por otro lado, para los cotejos de River, que se enfrentará ante Urawa Red Diamonds, Monterrey e Inter de Milán, la venta estará disponible desde las 19hs en el sitio de la FIFA.
Para acceder, hay que cumplir una serie de requisitos que exige el sistema de la FIFA. En primer turno hay que registrarse en FIFA.com y regístrate con tu correo electrónico. Una vez registrado, se debe completar un formulario que estará disponible en la misma plataforma.
Los precios irán desde los 30 dólares en categoría 4, sin contar impuesto. A medida que los partidos vayan transcurriendo, los valores y posición en el estadio irán elevando.
Con formato renovado, el mundial de clubes recibirá durante un mes a los 32 equipos clasificados, se llevará a cabo en Estados Unidos, entre el 14 de junio y el 13 de julio de 2025. Se disputará en 12 sedes.
Este miércoles 18 de diciembre se cumplen dos años de la conquista de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022. Por esa razón, Lionel Messi compartió un posteo en redes sociales en el que recordó la consagración en el estadio Lusail ante Francia por penales tras empate 3-3 en el tiempo reglamentario.
“Amo diciembre y las fechas de Navidad. Hace dos años podría haber sido un último mes del año amargo, pero terminó siendo el más lindo de mi carrera deportiva. Y ahora, cada diciembre, me viene este recuerdo… ¡Feliz Segundo Aniversario para todos!”, escribió la Pulga a través de su cuenta de Instagram.
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La última oportunidad de Lionel Messi en Qatar 2022
A los 35 años, en lo que parecía su última oportunidad, Messi conquistó el Mundial de Qatar 2022, para cerrar una de las historias más emocionantes del fútbol. Su camino hacia la gloria fue largo y lleno de sinsabores: en Alemania 2006, con apenas 18 años, vio desde el banco la eliminación de la Albiceleste en cuartos de final. En Sudáfrica 2010 llegó como estrella consagrada, pero fue víctima de un equipo desorganizado que sucumbió en la misma instancia.
Brasil 2014 estuvo a punto de ser el escenario ideal: Messi llevó a Argentina a la final, pero el sueño terminó en una derrota dolorosa ante Alemania. Cuatro años después, en Rusia 2018, las esperanzas estaban desmoronadas antes de comenzar; un plantel mal armado y cambios constantes de entrenadores dejaron al astro rosarino expuesto a una de las peores experiencias de su carrera.
La relación de Messi con la Selección siempre fue compleja, ya que mientras triunfaba con el Barcelona, ganando títulos y batiendo récords, en Argentina se le reprochaba no alcanzar el mismo nivel. Sin embargo, el panorama cambió con Lionel Scaloni, quien construyó un equipo a su medida: humilde, sacrificado y solidario.
Lioneles. Scaloni armó un equipo a la medida del 10.
La Copa América 2021, el punto de arranque
Bajo su conducción, Messi levantó la Copa América en 2021, rompiendo una sequía de 28 años sin títulos. Fue el prólogo perfecto para Qatar 2022, donde el capitán argentino no solo brilló individualmente, sino que lideró a un grupo que se transformó en campeón del mundo.
Messi tuvo un rendimiento extraordinario en Qatar, dejando atrás cualquier duda sobre su condición de leyenda, donde desde el primer partido marcó el ritmo, anotando un gol contra Arabia Saudita en un debut inesperadamente complicado. Aunque el equipo cayó derrotado, Messi pidió calma: “Confíen en este grupo”. Y tenía razón.
Ante México, en un partido decisivo, su gol desde fuera del área abrió el camino a la clasificación y en octavos de final ante Australia, marcó por primera vez en una fase de eliminación directa en su carrera mundialista. Su actuación fue creciendo partido a partido, al igual que su conexión con el equipo.
En los cuartos de final frente a Países Bajos, fue protagonista con un pase magistral a Nahuel Molina para el primer gol y su temple para ejecutar un penal en un duelo que se resolvió en los penales. En semifinales, ante Croacia, dio un espectáculo inolvidable al asistir a Julián Álvarez tras dejar desairado al defensor Joško Gvardiol, una jugada que quedará grabada en los anales del fútbol. Y en la final ante Francia, marcó dos goles y anotó en la tanda de penales para consagrar a Argentina campeona del mundo.
Messi y sus números deslumbrantes
Las estadísticas de Messi en Qatar son deslumbrantes: fue el primer jugador en la historia en marcar en todas las instancias de un mismo Mundial (fase de grupos, octavos, cuartos, semifinal y final), convirtiendo un total de 7 goles y asistiendo en tres ocasiones. Superó a Gabriel Batistuta como el máximo goleador argentino en Mundiales (13 tantos) y rompió varios récords históricos, entre ellos, convertirse en el jugador con más partidos disputados en Copas del Mundo (26), superando a Lothar Matthäus, además, ganó su segundo Balón de Oro al mejor jugador del torneo, un hito que nadie había logrado antes.
El 3-2 ante Francia, antes del sufrimiento y la gloria de los penales.
El Mundial de Qatar no solo coronó la carrera de Messi; también fue el escenario donde se disiparon todas las dudas sobre su grandeza. Su capacidad para ser decisivo en los momentos clave, su liderazgo y su sacrificio por el equipo lo colocaron a la altura de los más grandes de la historia, con un legado que ya no puede discutirse.
Si no hubiera ganado, probablemente su retiro de la Selección habría sido inminente, dejando un vacío difícil de llenar. Pero el destino le permitió despedirse del Mundial como campeón, una imagen que los argentinos y los amantes del fútbol guardarán para siempre.
La inevitable paralela con Diego
Diego Maradona necesitó solo dos Mundiales para tocar la gloria, pero para Messi, el camino fue más largo y lleno de espinas. Pero esa espera le dio al logro un peso simbólico inigualable donde el Lionel Messi que se arrodilló en el césped del Lusail Stadium no solo se consagró como el mejor futbolista de su generación; también cerró el círculo de una carrera que nunca dejará de inspirar. Dos años después de Qatar 2022, su historia sigue siendo un ejemplo de perseverancia, pasión y amor por la camiseta celeste y blanca.
A dos años de la histórica victoria de la Selección Argentina ante Francia en el Mundial de Qatar 2022, el canal de AFA Estudio estrenará un corto por el aniversario. En el adelanto se observa a cinco jugadores rememorando distintas situaciones que se dieron en el transcurso del certamen mundialista.
Emiliano «Dibu» Martínez, Lautaro Martínez, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Gonzalo Montiel se sentaron para contar detalles hasta ahora inéditos de la Copa del Mundo, empleando fotografías ya históricas como disparadores. El video se estrenará hoy a las 13 y se podrá ver a través del canal oficial de AFA Estudio.
Dentro de esos momentos se encuentran el remate y festejo de Montiel tras convertir el penal decisivo que consagró a Argentina, Dibu besando el trofeo al mejor arquero del torneo, el cruce de Lautaro con Noppert antes de su disparo desde los doce pasos en los cuartos de final, el golazo de Enzo Fernández ante México, entre muchos otros más.
Una charla entre cinco de los 26 convocados que se vivió de manera distendida y develaron los detalles detrás de los momentos que gracias a la fotografía quedaron inmortalizados durante el arduo camino hasta la obtención de la tercera Copa del Mundo en la historia del seleccionado nacional.
Dos años después de la final de nuestras vidas, cinco de aquellos guerreros se juntan a ver el álbum de la eternidad. «Un instante para siempre», mañana. pic.twitter.com/XFtqY77G88
— AFAestudio ⭐️⭐️⭐️ (@AFAestudio) December 18, 2024
La última oportunidad de Lionel Messi en Qatar 2022
A los 35 años, en lo que parecía su última oportunidad, Messi conquistó el Mundial de Qatar 2022, para cerrar una de las historias más emocionantes del fútbol. Su camino hacia la gloria fue largo y lleno de sinsabores: en Alemania 2006, con apenas 18 años, vio desde el banco la eliminación de la Albiceleste en cuartos de final. En Sudáfrica 2010 llegó como estrella consagrada, pero fue víctima de un equipo desorganizado que sucumbió en la misma instancia.
Brasil 2014 estuvo a punto de ser el escenario ideal: Messi llevó a Argentina a la final, pero el sueño terminó en una derrota dolorosa ante Alemania. Cuatro años después, en Rusia 2018, las esperanzas estaban desmoronadas antes de comenzar; un plantel mal armado y cambios constantes de entrenadores dejaron al astro rosarino expuesto a una de las peores experiencias de su carrera.
La relación de Messi con la Selección siempre fue compleja, ya que mientras triunfaba con el Barcelona, ganando títulos y batiendo récords, en Argentina se le reprochaba no alcanzar el mismo nivel. Sin embargo, el panorama cambió con Lionel Scaloni, quien construyó un equipo a su medida: humilde, sacrificado y solidario.
Lioneles. Scaloni armó un equipo a la medida del 10.
La Copa América 2021, el punto de arranque
Bajo su conducción, Messi levantó la Copa América en 2021, rompiendo una sequía de 28 años sin títulos. Fue el prólogo perfecto para Qatar 2022, donde el capitán argentino no solo brilló individualmente, sino que lideró a un grupo que se transformó en campeón del mundo.
Messi tuvo un rendimiento extraordinario en Qatar, dejando atrás cualquier duda sobre su condición de leyenda, donde desde el primer partido marcó el ritmo, anotando un gol contra Arabia Saudita en un debut inesperadamente complicado. Aunque el equipo cayó derrotado, Messi pidió calma: “Confíen en este grupo”. Y tenía razón.
Ante México, en un partido decisivo, su gol desde fuera del área abrió el camino a la clasificación y en octavos de final ante Australia, marcó por primera vez en una fase de eliminación directa en su carrera mundialista. Su actuación fue creciendo partido a partido, al igual que su conexión con el equipo.
En los cuartos de final frente a Países Bajos, fue protagonista con un pase magistral a Nahuel Molina para el primer gol y su temple para ejecutar un penal en un duelo que se resolvió en los penales. En semifinales, ante Croacia, dio un espectáculo inolvidable al asistir a Julián Álvarez tras dejar desairado al defensor Joško Gvardiol, una jugada que quedará grabada en los anales del fútbol. Y en la final ante Francia, marcó dos goles y anotó en la tanda de penales para consagrar a Argentina campeona del mundo.
Messi y sus números deslumbrantes
Las estadísticas de Messi en Qatar son deslumbrantes: fue el primer jugador en la historia en marcar en todas las instancias de un mismo Mundial (fase de grupos, octavos, cuartos, semifinal y final), convirtiendo un total de 7 goles y asistiendo en tres ocasiones. Superó a Gabriel Batistuta como el máximo goleador argentino en Mundiales (13 tantos) y rompió varios récords históricos, entre ellos, convertirse en el jugador con más partidos disputados en Copas del Mundo (26), superando a Lothar Matthäus, además, ganó su segundo Balón de Oro al mejor jugador del torneo, un hito que nadie había logrado antes.
El 3-2 ante Francia, antes del sufrimiento y la gloria de los penales.
El Mundial de Qatar no solo coronó la carrera de Messi; también fue el escenario donde se disiparon todas las dudas sobre su grandeza. Su capacidad para ser decisivo en los momentos clave, su liderazgo y su sacrificio por el equipo lo colocaron a la altura de los más grandes de la historia, con un legado que ya no puede discutirse.
Si no hubiera ganado, probablemente su retiro de la Selección habría sido inminente, dejando un vacío difícil de llenar. Pero el destino le permitió despedirse del Mundial como campeón, una imagen que los argentinos y los amantes del fútbol guardarán para siempre.
La inevitable paralela con Diego
Diego Maradona necesitó solo dos Mundiales para tocar la gloria, pero para Messi, el camino fue más largo y lleno de espinas. Pero esa espera le dio al logro un peso simbólico inigualable donde el Lionel Messi que se arrodilló en el césped del Lusail Stadium no solo se consagró como el mejor futbolista de su generación; también cerró el círculo de una carrera que nunca dejará de inspirar. Dos años después de Qatar 2022, su historia sigue siendo un ejemplo de perseverancia, pasión y amor por la camiseta celeste y blanca.
Se cumple el segundo año de uno de los hitos del deporte argentino. Hace 24 meses, Argentina le ganaba a Francia la mejor final de la historia de los Mundiales y se consagraba campeón en Qatar 2022. El equipo de Lionel Scaloni se metió en los libros del deporte más popular del planeta con una consagración memorable.
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Con motivo de la fecha, desde AFA publicaron un video para recordar la celebración y festejar nuevamente la obtención del máximo título posible del fútbol. «A dos años de un día imposible de superar ¡Feliz Mundialidad, argentinos! «, dice el texto que acompaña el video.
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Un video muy creativo
En las imágenes se ve a un hombre vestido de Papá Noel que se sienta en un diván de terapia y comienza a responder las preguntas de una psicóloga.
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A través de sus respuestas, «Papá Noel» repasa la importancia del título para los argentinos, que todavía siguen celebrando el logro deportivo.
Al presentarle las típicas imágenes de una evaluación psicológica, «Papá Noel» ve momentos icónicos de la final como la atajada de Dibu Martínez a Kolo Muani o el festejo del gol de Di María ante Francia.
«Desde hace dos años ya no sé qué traerle a los argentinos, porque desde 2022 ya son felices», dice Santa al inicio.
El personaje lamenta: «Dejé pasar un tiempo, pero trajeron una copa más», haciendo referencia a la reciente Copa América. Luego de desearles una «feliz Mundialidad», Papá Noel se pregunta: “¿Será posible pedir otra a Papá Lionel?”.
Este miércoles, la Argentina celebra los dos años de la ya mítica conquista de la tercera estrella. La AFA inició, a las 0 horas del 18 de diciembre, los festejos con este clip que podría no ser el único.
La mejor final de la historia
El 18 de diciembre de 2022, el Estadio Icónico de Lusail fue testigo de la mejor final en la historia de los Mundiales.
La Selección argentina jugó 77 minutos perfectos en los que pasó por arriba a Francia para ponerse 2-0 gracias al gol de penal de Messi y a una de las mejores jugadas colectivas que terminó en la anotación de Ángel Di María.
Pero a partir de allí comenzó el suspenso. Kylian Mbappé descontó de penal tras una más que inocente falta de Nicolás Otamendi sobre Randal Kolo Muani. La estrella francesa fue la encargada de igualar el encuentro solo dos minutos después, con una potentísima volea, inatajable para el “Dibu” Martínez.
Luego del sacudón psicológico que significaron aquellos goles, la Selección argentina volvió a ponerse en ventaja a los 108 minutos a través de Messi, aunque todo debió definirse en los penales ya que Mbappé volvió a marcar desde los 12 pasos, esta vez tras una mano de Gonzalo Montiel a los 117 minutos.
Antes de los penales, la Selección pasó unos minutos infernales en los que pudo haber perdido: primero un centro que casi termina en gol, luego la atajada más importante de la historia que tuvo como protagonista al “Dibu” Martínez y a Kolo Muani en un mano a mano y por último aquella jugada individual de Mbappé en la que Paulo Dybala llegó con lo justo para despejar.
Cuando los corazones de los argentinos ya no daban para más, apareció nuevamente el “Dibu”, que se hizo más gigante que nunca en los penales (con bailecito incluido), para que la Argentina se impusiera por 4-2 y consiguiera su tercer título en una Copa del Mundo.
Así fue como un día como hoy, hace dos años, la Selección argentina de Lionel Messi ganó la mejor final de la historia.
Este 18 de diciembre se cumple el segundo aniversario de uno de los hitos más impactantes en la historia del fútbol argentino: la consagración de la Selección Nacional en el Mundial de Qatar 2022. Aquella jornada en el Estadio Lusail, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni superó a Francia al cabo de 120 minutos electrizantes, que finalizaron con un empate 3-3, para luego vencer en la serie de penales. La tercera estrella, tan anhelada durante décadas, por fin adornaba el escudo albiceleste.
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La contienda fue catalogada por muchos especialistas como la mejor final de un Mundial. Y no era para menos. Argentina había dominado el primer tramo, sacando dos goles de ventaja e ilusionando a millones de compatriotas con una victoria cómoda.
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Sin embargo, el ingreso de un intratable Kylian Mbappé cambió el curso del encuentro, obligando a los sudamericanos a resistir y forzar una definición desde los doce pasos. En ese instante decisivo, emergió la figura de “Dibu” Martínez, quien resultó clave al desviar el disparo de Kingsley Coman y ejercer su influencia psicológica sobre Aurélien Tchouaméni.
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Cómo fueron los penales entre Argentina – Francia
La tanda de penales terminó de sellar la hazaña. Lionel Messi, Paulo Dybala y Leandro Paredes marcaron sus remates, dejando la última ejecución a cargo de Gonzalo “Cachete” Montiel, surgido de las inferiores de River Plate. Con la tranquilidad de un experto, Montiel engañó a Hugo Lloris y envió la pelota al fondo de la red, desatando un estallido incontenible de alegría en el campo y en cada rincón de la Argentina. Esa conversión convirtió al conjunto nacional en campeón del mundo, logrando algo que desde 1986 se había escapado una y otra vez.
En medio de la explosión colectiva de felicidad, hubo una reacción que llamó la atención de todos: la de Lionel Scaloni. Mientras jugadores y colaboradores corrían a abrazarse entre gritos y lágrimas, el entrenador, de gesto serio, se quedó unos segundos inmóvil. Cruzado de brazos, pareció no reaccionar ante el logro de su equipo. Pasaron instantes eternos, casi como si necesitara tiempo para procesar el enorme peso histórico de la conquista.
Así celebró Lionel Scaloni los penales frente a Francia
En lugar de sumarse de inmediato al festejo desenfrenado, se mantuvo sereno, con la mirada perdida. Luego, dio media vuelta, caminó hacia el banco de suplentes y bebió un sorbo de agua, intentando mantener la compostura. Sus ojos comenzaron a humedecerse, todavía sin soltarse del todo.
La emoción contenida terminó por aflorar un rato después. Scaloni regresó a la línea de cal, se santiguó y dejó que las lágrimas fluyeran sin reparos. En ese instante, Leandro Paredes corrió a abrazarlo, y el técnico finalmente se entregó al llanto liberador que todo el país compartía. Esa imagen, con el entrenador llorando desconsoladamente, quedó grabada en la retina de millones de hinchas, sintetizando la magnitud de la proeza conseguida. Era el cierre perfecto: la frialdad estratégica que había caracterizado a Scaloni durante el torneo y la final, daba paso, por fin, a la emoción más pura de un sueño colectivo que se había vuelto realidad.
La tan deseada tercera estrella se hizo esperar por muchos años, tantos que una generación entera de chicos nacidos en los ‘90 nunca habían visto a la Selección Argentina levantar un trofeo (hasta la Copa América 2021), y muchos pensaban que Lionel Messi terminaría su carrera sin conseguirla; pero un día como hoy, hace dos años, la Albiceleste se alzaría con la tan ansiada Copa del Mundo en Qatar 2022.
Millones de argentinos se unirían en un solo grito de gol luego de la eterna caminata de Gonzalo Montiel hacia el área para definir el penal decisivo ante el arquero galo Hugo Lloris con el relato de Rodolfo Depaoli, que acompañaba ese momento de máxima tensión con las palabras que quedarán en la historia: “Somos todos Montiel”.
Este miércoles se celebran dos años dela final ante Francia en el estadio Lusail, que terminó consagrando a la Selección Argentina en un partido que quedará en los anales de la historia de los Mundiales. Así fue el camino del equipo dirigido por Lionel Scaloni para alcanzar la gloria eterna.
— 🇦🇷 Selección Argentina ⭐⭐⭐ (@Argentina) December 18, 2024
El camino a la consagración en Qatar 2022
Fase de grupos
Argentina llegaba muy bien al estreno, con un invicto de 36 partidos y el respaldo de haber conseguido la Copa América 2021, sumado a la Finalissima. Sin embargo, el inicio no fue el que todos creían e imaginaban.
Sin embargo, el arranque del camino en esta cita mundialista arrancó de la peor manera posible, con una derrota por 2-1 ante Arabia Saudita que fue una de las mayores sorpresas del certamen. Desde temprano, los argentinos tenían que sacar la calculadora al igual que en Rusia 2018 y rezar para que se dieran algunos resultados si querían terminar primeros en su grupo.
En la segunda presentación se dio uno de los partidos más tensos, ante una selección mexicana que se refugiaba atrás sin darle espacios a los jugadores argentinos, que seguían golpeados tras la derrota frente a los árabes y estaban lejos del nivel colectivo demostrado en los meses anteriores.
Pero todo cambió a los 19 minutos del segundo tiempo, cuando Messi abrió el marcador con un disparo rasante, inatajable para el arquero mexicano Guillermo Ochoa. Allí se vio uno de los goles más gritados por el capitán argentino. El encargado de liquidar el encuentro fue Enzo Fernández, con un golazo, cuando el partido ya estaba en sus últimos minutos.
La Selección se aseguró el primer lugar del grupo luego de vencer en la tercera fecha a Polonia, que tenía como principal amenaza al delantero Robert Lewandowski. Los autores de los goles fueron Alexis Mac Allister, que terminó una brillante jugada colectiva en el comienzo del segundo tiempo, y Julián Álvarez, tras una gran asistencia de Enzo Fernández.
Octavos de final ante Australia
El rival en los octavos de final era Australia, que llegaba a esta instancia en un Mundial por primera vez en 16 años. Parecía un partido que la “Scaloneta” iba a liquidar con facilidad gracias a los tantos de Messi en el primer tiempo y de Álvarez en el segundo, pero un gol en contra de Lisandro Martínez complicó todo.
A partir de allí, la Selección erró situaciones insólitas para marcar el tercero y Australia se fue acercando cada vez más. Incluso, los oceánicos tuvieron una clarísima en la última jugada, pero allí se dio la primera gran aparición de Emiliano “Dibu” Martínez en el Mundial que lo consagró entre los mejores arqueros del mundo.
Cuartos de final: la batalla de Lusail
El partido de cuartos de final ante Países Bajos será recordado durante décadas debido a la tremenda tensión que se vivió durante todo el encuentro, las peleas entre los jugadores de ambas selecciones, el festejo a lo Riquelme de Messi y el inolvidable “qué mirás, bobo”.
La Argentina tenía su primera gran prueba ante una selección que aparecía como una de las candidatas, como lo era la dirigida por Louis Van Gaal, un DT que nunca tuvo buena relación con los futbolistas sudamericanos. Incluso hubo pica en la previa, con Van Gaal realizando fuertes declaraciones sobre Messi.
La “Scaloneta” se puso arriba en el marcador gracias a un gol de Nahuel Molina tras una tremenda asistencia de Messi, quien unos minutos después estiró la ventaja de penal. Fue en ese momento cuando apareció el gran e impensado villano de aquel día: Wout Weghorst. El delantero de casi dos metros empató el asunto en los últimos minutos con un doblete, forzando el alargue.
Aquella histórica batalla se definió recién en los penales, donde nuevamente el “Dibu” se vistió de héroe atajando las primeras dos ejecuciones de los neerlandeses y sellando la clasificación de la Argentina a las semifinales.
Semifinales: el baile a Croacia
El rival en las semifinales fue Croacia, que dio el golpe en los cuartos de final y eliminó por penales a Brasil. Durante los primeros minutos el dominio fue total por parte de los europeos, pero la historia cambió pasada la media hora.
Messi abrió el marcador de penal y Julián Álvarez corrió 50 metros para estirar la ventaja, que también selló la goleada por 3-0 al empujar la pelota luego de que el «10» argentino sacara a pasear a Josko Gvardiol, quien venía siendo el mejor defensor del Mundial. De esta manera, la Selección también se tomó revancha ante este rival, que cuatro años antes los había goleado 3-0 en la fase de grupos del Mundial de Rusia.
Final: la revancha ante Francia
La Selección Argentina jugó 77 minutos perfectos en los que pasó por arriba a Francia para ponerse 2-0 gracias al gol de penal de Messi y a una de las mejores jugadas colectivas que terminó en la anotación de Ángel Di María, que le generó muchísimos problemas a Jules Koundé y a todo el carril derecho de la defensa francesa.
Pero a partir de allí comenzó el suspenso. Kylian Mbappé descontó de penal tras una más que inocente falta de Nicolás Otamendi sobre Randal Kolo Muani. La estrella francesa fue la encargada de igualar el encuentro solo dos minutos después, con una potentísima volea.
Luego del sacudón psicológico que significaron aquellos goles, el equipo de Scaloni volvió a ponerse en ventaja a los 108 minutos a través de Messi, aunque todo debió definirse en los penales, ya que Mbappé volvió a marcar desde los 12 pasos, esta vez tras una mano de Gonzalo Montiel a los 117 minutos.
Antes de los penales, la Selección pasó unos minutos infernales en los que pudo haber perdido: primero un centro que casi termina en gol, luego la atajada más importante de la historia que tuvo como protagonista al “Dibu” Martínez y a Kolo Muani en un mano a mano y, por último, aquella jugada individual de Mbappé en la que Paulo Dybala llegó con lo justo para despejar.
Cuando los corazones de los argentinos ya no daban para más, apareció nuevamente el “Dibu”, que se hizo más gigante que nunca en los penales, para que la Argentina se impusiera por 4-2 y consiguiera su tercer título en una Copa del Mundo y se tomara revancha de Francia, que había eliminado al conjunto capitaneado por Messi en los octavos de final en el Mundial de Rusia en otro partidazo con muchos goles que terminó 4-3.
Así fue que un día como hoy, hace dos años, la Argentina se unió como nunca y salió a las calles a festejar el hecho de ser argentinos y levantaron orgullosos la bandera celeste y blanca en honor a este grupo de futbolistas que fueron los campeones inobjetables de la Copa del Mundo celebrada en Qatar.
El 18 de diciembre es una fecha especial desde hace dos años para todos los argentinos, la de la histórica consagración de laSelección Argentina como campeona del mundo, alcanzando su tercera estrella mundialista con un equipo inolvidable que sigue entregando alegrías comandado por un Lionel Messi que terminó de asentarse en la cima de los mejores futbolistas de la historia.
Difícil abarcar todo lo que pasó en una final absolutamente vibrante hasta los últimos instantes. Primero, el fútbol total desplegado por el equipo conducido por Lionel Scaloni, una superioridad plasmada primero con el penal de Messi y luego con un contraataque magnífico concluido por un Ángel Di María que aplicó toda su jerarquía para definir ante Hugo Lloris y después abrió su corazón en el festejo ante los 45 millones de argentinos que entre el Estadio Lusail y cada rincón del país deliraban con aquel 2-0 parcial.
Después de 70 minutos de superioridad casi incontestable, Francia iba a aparecer en la final de la mano de quien amagó con volver a ser la pesadilla de la Selección Argentina: primero de penal y después con un gol espectacular, Kylian Mbappé rompió por completo la ilusión albiceleste y revivió a Les Bleus, que además de conseguir el 2-2 terminaron dejando una mejor imagen en el final ante una Scaloneta totalmente atónita. Poco importaba aquel dominio de casi todo el encuentro, Argentina debía jugarse la Copa del Mundo en tiempo extra.
Mbappé, el gran villano de la final de Qatar.
Y la jugó. En el suplementario el conjunto de Scaloni se recompuso y volvió a tomar las riendas del partido, y aunque no pudo plasmarlo en el marcador en los primeros 15 minutos, lo iba a hacer al comienzo de la segunda mitad de la prórroga. En una muy buena jugada combinaron Lautaro Martínez, Messi y Enzo Fernández y la pelota le quedó al Toro, que no pudo en la primera ni en la segunda, pero iba a llegar el ’10’ para asegurar en el rebote, anotar su doblete y devolverle la ventaja a Argentina.
Pero bueno, el destino tenía más obstáculos para la albiceleste. Francia consiguió un córner, y en el rebote la pelota le quedó a Mbappé y su remate dio en el brazo algo extendido de un Gonzalo Montiel que, una vez que el polaco Szymon Marciniak pitó penal, estaba incrédulo. Nuevamente el villano Kiki apareció y derrotó al Dibu Martínez desde los doce pasos para el 3-3. De ahí fue todo nerviosismo en un partido en el que ambos tuvieron la chance de llevárselo, pero ninguna, ninguna como la de Randal Kolo Muani.
Corría tiempo adicionado cuando un pelotazo frontal superó a Nicolás Otamendi y le quedó al delantero para darle a Les Bleus la coronación. Pero apareció él, Dibu, el arquero que había hecho su gran aporte para que Argentina esté en la final, nuevamente sacó un pie milagroso para mantener con vida a un equipo que hizo casi lo imposible por coronarse y estuvo a centímetros de que el fútbol le negara una Copa del Mundo por la que tanto habían luchado. Acto seguido, en una secuencia increíble, Lautaro Martínez lo tuvo en la última pelota, pero cabeceó con el hombro. Estaba escrito, la mejor final de la historia iba a los penales.
El Dibu brilló en los penales y Argentina alcanzó la tercera
Desde los doce pasos, Emiliano Martínez iba a hacer lo suyo: hacerse gigante. Estuvo cerca ante Mbappé en el primero, pero no había caso, el crack francés estaba intratable. Fue Messi, despacito, engañó a Lloris y puso el 1-1. Allí apareció el gigante: Kingsley Coman la cruzó y Dibu fue a su palo derecho para, en una atajada poco ortodoxa entre manos y cara, quedarse con ese penal. Paulo Dybala fue el siguiente, puso el 2-1 y comenzamos a imaginarnos un panorama favorable.
Dibu fue enorme ante Coman y Argentina empezó a acariciar el título. (Foto: Reuters)
El show de Martínez iba a continuar: masterclass de destrucción de nervios ante Aurelién Tchouameni, que sucumbió ante la presión y falló su penal. Leandro Paredes marcó su penal, dejando match point a la Scaloneta, que sin embargo debió esperar un poco más por que Kolo Muani le rompió el arco al Dibu, dejándole la responsabilidad a Montiel, el que había hecho el penal del 3-3, de redimirse y hacer gritar campeón a todo un país. Como si fuera un torneo de penales en González Catán, su lugar en el mundo, acomodó su tiro sobre el palo derecho de Lloris y desató el eterno festejo: Argentina campeón del mundo por tercera vez.
«Ya está, ya está», fue el gesto de Messi a su familia. Y así fue.Un equipo que quedó en la historia por lo que jugó, por lo que luchó y porque pudo hacer que el mejor del mundo, después de tanto sufrir, pudiera levantar la Copa del Mundo con Argentina, el país que tanto lo ama y al que él tanto ama. Con esta los pocos detractores propios quedaron enterrados para siempre, con esta estrella el país fue un puño apretado, una congregación interminable de gente feliz (algo que difícilmente volvamos a ver). Felices de tocar la gloria que se postergó nada menos que 36 años.