Etiqueta: memoria colectiva

  • El día oculto de la Memoria: el bombardeo de plaza de mayo

    El día oculto de la Memoria: el bombardeo de plaza de mayo

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    El bombardeo en Plaza de Mayo.

    Si bien este año se recordó con multitudinarias manifestaciones los 50 años del golpe de Estado de 1976, es imprescindible incorporar a nuestra Memoria Colectiva como país los hechos del 16 de junio de 1955– hace 71 años- cuando un grupo de aviadores navales de nuestras Fuerzas Armadas bombardearon la Plaza de Mayo, asesinando a mansalva a más de 300 civiles – hombres, mujeres y niños- y mutilando a otros tantos.

    Este horrendo crimen, el más salvaje que se produjo- tal vez en el mundo- por un ataque militar sobre sus propios compatriotas civiles; está siendo continuamente invisibilizado tanto por la mayoría de los medios masivos de comunicación, así como se lo minimiza en los programas escolares , en los libros de historia, y en las efemérides y recordatorios públicos de las víctimas.

    El propio Clarín lo borró de su archivo digital ( «la tapa del día que naciste» del 17/06/55) como si el día posterior a la masacre no hubiera salido el diario (https://tapas.clarin.com/tapa.html#19550617 ).
    Lo extraño es que esa edición existió y ese medio condenó fuertemente el atentado en su editorial de tapa.

    Los asesinos golpistas de las Fuerzas Armadas estuvieron apoyados por sectores conservadores y oligárquicos de la sociedad civil y del clero ( «Cristo Vence» era su emblema) con el objetivo de derrocar a Perón, reelegido por la inmensa mayoría de la ciudadanía.
    Fue la sangrienta presentación en público del antiperonismo naciente.

    Fue también el origen de la «Teoría de los 2 demonios», ya que hasta hoy algunos lo justifican como una reacción a los errores que se le atribuyen al gobierno de Perón. Se complementó con la persecución , los fusilamientos, y la proscripción del peronismo por casi dos décadas, modelo luego macabramente profundizado con los crímenes de lesa humanidad de la última Dictadura.

    Tal vez las causas más profundas de este antiperonismo visceral y sempiterno, radique en la intolerancia de los sectores de mayor poder económico de este sistema capitalista, cuando surgen movimientos y líderes populares que concretizan políticas públicas de mayor distribución de la riqueza, movilidad social y promoción de Derechos para Todas y Todos, sin distinción de clase u origen.

    Hoy las estrategias del antiperonismo vernáculo y contra todo movimiento popular a nivel mundial se han modificado.
    Los populistas de derecha han dejado de lado los golpes militares, optando por llegar al gobierno desde las urnas, utilizando sus medios masivos plagados de fake news y manejando los algoritmos de las redes sociales. La proscripción política ya no necesita de bombardeos y fusilamientos. Alcanza con el lawfare y el manejo escandaloso y vergonzante del Poder Judicial.

    La plena vigencia de los Derechos que proclama la Constitución Nacional y la soberanía sobre nuestro territorio y recursos naturales, puede ser soslayada o directamente eliminada con leyes que se obtengan con la compra y/o prebendas a Diputados y Senadores.

    Y por las dudas llega la «inocencia fiscal» , para que los que recaudan a costa de que este sistema funcione, estén en regla con el fisco.

    Una luz de esperanza que está surgiendo en estos días es el masivo repudio a la corrupción que existe entre las máximas autoridades de los 3 poderes del sistema democrático vigente. Se expresa en movilizaciones masivas y en las tendencias de opinión absolutamente mayoritarias contra los escándalos gubernamentales, augurando un posible fin de ciclo, asqueados de tanta mugre.

    Sin embargo, muchísima gente de todas las edades desconoce qué sucedió el 16 de junio de 1955 y qué relación tiene esa fecha trágica con las etapas posteriores de nuestra historia y con la realidad actual.
    Recuperar la Memoria y reconocer que los ciclos históricos se repiten con distintos actores pero con similar disputa de intereses; es vital para la construcción de una Democracia real, con mayor equidad y vigencia plena de los Derechos humanos para toda la ciudadanía.


  • Entre fotos viejas y códigos QR: el proyecto para reconstruir la historia de un pueblo del Alto Valle

    Entre fotos viejas y códigos QR: el proyecto para reconstruir la historia de un pueblo del Alto Valle

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    Los habitantes de Campo Grande escarban en el pasado, revisan los álbumes de fotos, se adentran en lo profundo de los recuerdos para reconstruir la memoria de un rincón del Alto Valle. «La historia de un pueblo no está solamente en los libros o tal vez en los archivos, sino también en la memoria de la gente», remarcó Jénifer Edith Garrido, secretaria de Cultura. Para celebrar los 42 años de la municipalización lanzaron el proyecto «Memoria de Campo Grande: voces y huellas de nuestra historia», una convocatoria para que sus protagonistas aporten material que permita recrear una línea de tiempo. A través de un código QR se podrá acceder a audios y videos narrados por los propios pobladores.

    Campo Grande es un municipio conformado por cuatro pueblos: Villa Manzano (cabecera), Sargento Vidal, Villa San Isidro y El Labrador. Están a muy poca distancia entre sí, «se puede ir en bicicleta», y tienen en común un atractivo irremplazable para las personas que deciden vivir allí. «Su tranquilidad», aseguró Garrido.

    Pese a que ha crecido en estos 42 años, conserva esa paz, la solidaridad entre vecinos, los saludos espontáneos entre caras conocidas, las carcajadas de los niños jugando en la vereda. «La pelota en la calle, el álbum de figuritas, que ahora volvió a estar de moda, el juego de las bolitas también se ve mucho en las calles y en las escuelas, sobre todo en el patio. Todavía lo mantenemos y es re lindo», destacó la funcionaria.

    Así es el «viaje en el tiempo» que preparan los vecinos de un pueblo de Río Negro


    El 8 de junio, la Dirección de Cultura abrió una gran convocatoria a la comunidad para armar, pieza por pieza, la memoria colectiva de Campo Grande. “Muchas veces tenemos fotografías guardadas, anécdotas familiares y recuerdos que forman parte de la historia colectiva y que merecen aparecer”, señaló Garrido.

    El equipo de Cultura recibe fotos antiguas, documentos, cartas, objetos de trabajo de las chacras, herramientas, prendas, programas de fiestas populares y cualquier recuerdo que tenga valor afectivo. Cada vecino puede acercarse a la oficina en la municipalidad, de lunes a viernes de 8 a 12.30, o comunicarse por WhatsApp al 299 522 1753 para coordinar la visita de un equipo.

    “Los adultos mayores son los que más información tienen. Ya nos llamaron desde los campos y las chacras para que vayamos hasta sus casas”, contó la funcionaria.

    La muestra histórica funcionará como un paseo a través del tiempo. El recorrido se organizará en estaciones que permitirán ver desde los primeros años del pueblo, la expansión de las chacras, las fiestas populares, la vida escolar, hasta la actualidad. Habrá fotos ampliadas, objetos originales e historias de vida que acompañarán cada tramo. «Queremos que los más chicos conozcan de dónde venimos y quiénes fueron los que levantaron este lugar», enfatizó Garrido.

    «Voces de Campo Grande» es una de las paradas centrales del recorrido. Allí aparecerán relatos orales de vecinos y vecinas en formato de audio y video. El público podrá escanear un código QR y acceder, con el celular, a un archivo que guarda testimonios de sus protagonistas. “Buscamos una experiencia íntima. Nos gustaría que un nene escuche una entrevista y reconozca la voz de su abuelo o de un vecino”, se ilusionó la secretaria de Cultura.

    La Secretaría de Cultura de Campo Grande ya recibe archivos. (Gentileza).

    Sargento Vidal, la localidad con mayor presencia de adultos mayores, guarda un sinfín de tesoros. Allí el municipio ya organiza colonias de vacaciones, campamentos y fogones que permiten el encuentro intergeneracional. “Ellos dicen que tal vez les queda poco tiempo y que quieren aprovechar todo lo que el pueblo les ofrece. Lo que cuentan en esas charlas emociona y enseña mucho”, remarcó Garrido. Pretenden que a través del proyecto esas historias se materialicen en un soporte y que no se pierdan en el paso del tiempo.

    Aunque el objetivo es llegar con la exposición al aniversario del 26 de agosto, la recolección de materiales no tendrá un cierre estricto. El equipo planea una primera versión de la muestra para esa fecha y luego una etapa de ampliación. “Seguramente no lograremos procesar todo antes del aniversario, por eso pensamos en un sistema que permita sumar contenido de forma permanente”, detalló la funcionaria.

    Después de la inauguración, el municipio mantendrá habilitado un enlace en línea para que instituciones, escuelas, bibliotecas y organizaciones sociales consulten los archivos y también aporten nuevos documentos. La intención es que esa base crezca con el tiempo y sirva como insumo para investigaciones, proyectos educativos y actividades culturales. “Queremos que esta memoria quede disponible para todos y que no repose en una vitrina cerrada», expresó Garrido.

    La experiencia no solo rescata el pasado: dialoga con el presente de la zona. El proyecto incorpora historias de chacras familiares y de la única bodega en funcionamiento, que pasó de generación en generación y hoy continúa activa gracias a los nietos de sus fundadores. “Hay jóvenes que prueban suerte en otros trabajos, incluso en Vaca Muerta, pero muchos regresan a Campo Grande y a sus raíces. Vuelven a elegir la chacra del abuelo”, destacó la secretaria.

    En ese cruce entre historia, identidad y vida cotidiana se apoya “Memoria de Campo Grande”. El proyecto invita a revisar cajones y roperos, a descolgar fotos y a animarse a contar en voz alta escenas que parecían personales. Con cada aporte, la comunidad arma un relato común sobre el pasado y el presente de este rincón del Alto Valle, mientras decide qué quiere dejar escrito y grabado para quienes lleguen después.


  • Invitan a participar del taller de xilografía “Grabados por la Memoria”

    Invitan a participar del taller de xilografía “Grabados por la Memoria”

    Con el objetivo de explorar la técnica del grabado en madera como herramienta de expresión artística y construcción de memoria colectiva, el ministerio de Juventud, Deportes y Cultura, a través de la secretaría de Cultura, invita a la comunidad a participar del taller de xilografía “Grabados por la Memoria”, una actividad artística y formativa que se desarrollará en Neuquén.

    La actividad se realizará el sábado 25 y el domingo 26 de abril, de 17 a 20, en la Casa de las Culturas, ubicada en Hipólito Yrigoyen 656.

    La propuesta estará coordinada por Ayelén Salas y Lorena Ibañez y se desarrollará en dos jornadas intensivas orientadas a explorar la técnica del grabado en madera como herramienta de expresión artística y construcción de memoria colectiva.

    Durante el taller, las y los participantes trabajarán a partir de archivos fotográficos vinculados a la última dictadura cívico-militar, con el objetivo de producir imágenes originales que resignifiquen el pasado reciente desde una mirada contemporánea. La iniciativa combina formación técnica y reflexión histórica, promoviendo el arte como espacio de encuentro, pensamiento crítico e identidad cultural.

    La actividad cuenta con cupos limitados. Las personas interesadas en participar o realizar consultas pueden comunicarse por teléfono o WhatsApp al 299 530 7432.

    Acerca de la técnica

    La xilografía es una técnica milenaria de grabado que consiste en tallar una matriz de madera mediante herramientas manuales, para luego entintarla e imprimirla sobre papel o tela. A lo largo del tiempo, también se consolidó como un recurso de fuerte contenido social y político.

  • Imagen y memoria: retratos para no olvidar

    Imagen y memoria: retratos para no olvidar

    En el contexto de las actividades por el aniversario número 50 del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976, la Legislatura del Neuquén alberga la muestra fotográfica “Imagen y memoria: retratos para no olvidar”, una propuesta que busca mantener viva la memoria colectiva a través del arte.

    La exposición reúne una serie de trabajos realizados por el colectivo fotográfico Son Miradas, quienes desarrollaron el proyecto a lo largo de un año. A través de retratos, la muestra propone un recorrido visual que pone en primer plano historias, identidades y recuerdos vinculados a uno de los períodos más oscuros de la historia argentina.

    Con una mirada sensible y comprometida, las imágenes invitan a la reflexión sobre la memoria, la verdad y la justicia, valores fundamentales que continúan siendo ejes centrales en la construcción de la sociedad.

    La iniciativa forma parte de las distintas actividades conmemorativas impulsadas en la provincia, reafirmando el compromiso de los espacios institucionales con la preservación de la memoria histórica y la promoción de los derechos humanos.

  • Imagen y memoria: retratos para no olvidar

    Imagen y memoria: retratos para no olvidar

    En el contexto de las actividades por el aniversario número 50 del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976, la Legislatura del Neuquén alberga la muestra fotográfica “Imagen y memoria: retratos para no olvidar”, una propuesta que busca mantener viva la memoria colectiva a través del arte.

    La exposición reúne una serie de trabajos realizados por el colectivo fotográfico Son Miradas, quienes desarrollaron el proyecto a lo largo de un año. A través de retratos, la muestra propone un recorrido visual que pone en primer plano historias, identidades y recuerdos vinculados a uno de los períodos más oscuros de la historia argentina.

    Con una mirada sensible y comprometida, las imágenes invitan a la reflexión sobre la memoria, la verdad y la justicia, valores fundamentales que continúan siendo ejes centrales en la construcción de la sociedad.

    La iniciativa forma parte de las distintas actividades conmemorativas impulsadas en la provincia, reafirmando el compromiso de los espacios institucionales con la preservación de la memoria histórica y la promoción de los derechos humanos.

  • “Imagen y memoria. Retratos para no olvidar”: la muestra fotográfica llega a la Legislatura del Neuquén

    “Imagen y memoria. Retratos para no olvidar”: la muestra fotográfica llega a la Legislatura del Neuquén

    “Imagen y memoria. Retratos para no olvidar”: la muestra fotográfica llega a la Legislatura del Neuquén

    Casa de las Leyes Espacio Cultural de la Legislatura del Neuquén (CLEC) invita a la inauguración de la muestra fotográfica “Imagen y memoria: retratos para no olvidar”, del colectivo Son Miradas, una propuesta que convoca a la reflexión a través del arte y la cultura.

    La actividad se realizará el próximo 7 de abril a las 10:30 horas en el hall de la Legislatura provincial (Leloir 810).

    En el marco de los 50 años del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976, la exposición reúne un trabajo desarrollado durante un año por el colectivo fotográfico Son Miradas. La muestra pone el foco en hijos e hijas de personas desaparecidas, retratando sus vidas actuales, sus trayectorias y los modos en que han transitado la ausencia.

    A través de retratos y relatos, la propuesta busca dar visibilidad y voz a las generaciones atravesadas por el terrorismo de Estado, aportando a la construcción de una memoria viva y colectiva.

    La muestra podrá visitarse de lunes a viernes de 8 a 15 horas. La entrada es libre y gratuita.

  • Debate sobre el hundimiento del ARA General Belgrano y su memoria

    Debate sobre el hundimiento del ARA General Belgrano y su memoria

    Las declaraciones del ministro de Defensa, Carlos Presti, sobre el hundimiento del ARA General Belgrano volvieron a encender el debate sobre uno de los episodios más dolorosos de la guerra de Malvinas. En ese contexto, Mario Flores Monje —hijo de un caído en el ataque al crucero— expresó una profunda reflexión en la que cuestionó no solo la definición del hecho, sino el impacto de ese tipo de discursos en la memoria colectiva.

    El funcionario nacional había afirmado, en una entrevista televisiva, que el ataque perpetrado por Gran Bretaña el 2 de mayo de 1982 fue “un acto de guerra”, una postura que históricamente sostiene la Armada Argentina, pero que para muchos sectores resulta insuficiente frente a la magnitud de la tragedia.

    El hundimiento del Belgrano, atacado por el submarino nuclear británico HMS Conqueror por orden de Margaret Thatcher, dejó 323 muertos, casi la mitad de las bajas argentinas en todo el conflicto.

    Desde una mirada atravesada por la historia personal y familiar, Flores Monje planteó otra dimensión del debate. “No es la discusión técnica lo que me interpela, sino lo que queda afuera cuando todo se reduce a una calificación jurídica: la memoria”, expresó.

    Para Presti el ataque perpetrado por Gran Bretaña el 2 de mayo de 1982 fue “un acto de guerra”, una postura que históricamente sostiene la Armada Argentina.

    Licenciado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales e integrante de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas de Neuquén, el hijo de un tripulante del Belgrano puso el foco en el significado social de las palabras. “El problema, en el fondo, quizá no sea la etiqueta ‘crimen’, sino el riesgo de naturalizar. De aceptar que lo ocurrido fue apenas una acción ‘esperable’ dentro de una guerra”, advirtió.

    En ese sentido, consideró que ese tipo de interpretaciones pueden diluir la gravedad del hecho. “En ese gesto se pierde algo más profundo: la forma en que una sociedad se cuenta a sí misma su historia”, sostuvo, al tiempo que recordó que se trató de “una tragedia de enorme magnitud”, en la que murieron 323 argentinos en un mismo momento.

    Flores Monje también apuntó a la responsabilidad institucional en la construcción del relato histórico. “Cuando una voz institucional se pronuncia, no solo informa: construye sentido. Y en esa construcción hay una responsabilidad”, remarcó.

    El acto que se realizó el 2 de abril en el cenotafio del Parque Central de Neuquén.

    Sin caer en consignas ni en una discusión estrictamente jurídica, el planteo del referente neuquino apuntó a un equilibrio entre memoria y narrativa pública. “No se trata de forzar definiciones ni de sobreactuar indignaciones, sino de no quedar en un lugar que pueda ser leído como una justificación de lo que hizo Gran Bretaña”, afirmó.

    Su reflexión, además, se apoya en una experiencia íntima y generacional. “Mi abuelo no llegó a la balsa porque el barco se partió”, le dijo su hijo durante un desayuno reciente, al ver un video sobre Malvinas. “Hay ahí algo valioso: la posibilidad de que Malvinas no sea solo una herida, sino una memoria habitable”, relató.

    En ese marco, subrayó la importancia del rol del Estado en la transmisión de esa memoria: “Para que eso sea posible, el Estado tiene que acompañar con claridad, sin minimizar ni naturalizar”.

    Mientras el debate político suma repercusiones —incluso con pedidos de rectificación desde el Congreso—, la voz de los familiares vuelve a poner en primer plano una dimensión que excede las definiciones técnicas: cómo se recuerda, cómo se nombra y qué lugar ocupa Malvinas en la identidad argentina.

    “En casa, Malvinas no es una efeméride: es algo más. Y justamente por eso, importa tanto cómo se la nombra”, concluyó.

  • De la historia al algoritmo: la transformación de la identidad colectiva

    La identidad cultural de una sociedad no se pierde de un día para otro. No desaparece con un decreto ni se borra con una decisión administrativa. Se erosiona, se disuelve lentamente, a través de mecanismos más sutiles: la sustitución de sus símbolos, la deslegitimación de su historia y la instalación de nuevos sentidos que terminan por redefinir qué vale y qué no dentro de una comunidad.

    En ese proceso, el arte y la memoria ocupan un lugar central. No son elementos decorativos de una cultura, sino sus principales vehículos de transmisión. Allí se condensan las experiencias colectivas, los conflictos, las luchas y los aprendizajes de generaciones. Cuando esas expresiones son desplazadas o ridiculizadas, lo que se afecta no es solo la producción cultural, sino la capacidad de una sociedad para reconocerse en su propia historia.

    Desde una perspectiva sociológica, este fenómeno puede entenderse como una forma de hegemonía cultural, en línea con lo planteado por Antonio Gramsci. El poder no necesita imponer de manera directa: le alcanza con instalar un sentido común que naturalice ciertos valores y descarte otros. En la actualidad, esa construcción se apoya en dispositivos concretos: medios de comunicación concentrados y plataformas digitales que organizan la visibilidad de los contenidos bajo criterios económicos.

    El resultado es un desplazamiento progresivo. Las expresiones culturales que emergen de la historia, del territorio y de las prácticas sociales pierden espacio frente a productos diseñados para la circulación masiva, rápida y global. No es solo una cuestión estética: es una reconfiguración del marco simbólico en el que las personas construyen su identidad.

    Desde la psicología social, este proceso tiene consecuencias directas. La identidad individual se forma en relación con referencias culturales compartidas. Cuando esas referencias son reemplazadas por modelos homogéneos y descontextualizados, se produce una desconexión entre la experiencia cotidiana y los símbolos disponibles para interpretarla. En términos de Henri Tajfel, se debilitan los anclajes que permiten la identificación con un grupo y se refuerzan identidades más inestables y dependientes de validación externa.

    A su vez, la lógica de las plataformas digitales introduce mecanismos de condicionamiento conductual. La visibilidad, el reconocimiento y la aprobación operan como refuerzos que orientan preferencias y comportamientos, en una dinámica que remite a los principios del condicionamiento formulados por B. F. Skinner. Lo que se repite se consolida; lo que no aparece, desaparece del horizonte social.

    En este marco, la cultura deja de ser una construcción colectiva para convertirse, en parte, en un entorno diseñado. No necesariamente con un plan explícito, pero sí con una lógica clara: favorecer contenidos funcionales a determinados intereses económicos y a formas de consumo que priorizan la rapidez sobre la profundidad.

    En la Argentina, este proceso adquiere una dimensión particular porque se superpone con una disputa abierta por la memoria histórica. El terrorismo de Estado no es una interpretación ideológica: fue documentado por el propio Estado a través de la CONADEP y el informe «Nunca Más». Constituye uno de los consensos básicos sobre los que se reconstruyó la democracia.

    Sin embargo, en los últimos años se han intensificado discursos que buscan relativizar esos hechos o reconfigurar su sentido. Bajo la idea de una “memoria completa”, se intenta diluir la responsabilidad específica del Estado en el ejercicio sistemático de la violencia. No se trata de un debate historiográfico legítimo, sino de una operación que impacta directamente en la construcción del sentido colectivo.

    Aquí la advertencia de Michel Foucault resulta pertinente: el poder no solo reprime, también produce verdad. Define qué es aceptable, qué puede decirse y qué debe quedar en los márgenes. Cuando el negacionismo se instala como discurso posible, lo que se altera no es solo el pasado, sino las condiciones mismas del presente.

    El efecto es doble. Por un lado, se debilitan los mecanismos sociales que funcionan como límite frente a la repetición de prácticas autoritarias. Por otro, se genera una fractura psicológica: una sociedad obligada a convivir con la relativización de su propio trauma histórico.

    Este escenario se complementa con otro fenómeno: el desprestigio sistemático de lo que remite a la identidad nacional. La producción cultural local, las instituciones públicas vinculadas a la cultura, la educación, los lenguajes y tradiciones populares son frecuentemente objeto de burla o descalificación. Bajo la lógica de la eficiencia o la modernización, se instala la idea de que lo propio carece de valor.

    El problema no es la incorporación de influencias externas, que siempre formaron parte de la dinámica cultural, sino la pérdida de autonomía para producir sentido. Cuando una sociedad deja de reconocerse en sus propias expresiones, se vuelve más permeable a adoptar identidades ajenas, muchas veces funcionales a intereses que no le pertenecen.

    En ese contexto, la cultura deja de reflejar a la sociedad y comienza a moldearla. No a partir de una imposición directa, sino mediante la reorganización de su entorno simbólico. Se redefine qué se consume, qué se admira, qué se recuerda y qué se olvida.

    La consecuencia es una transformación silenciosa pero profunda. Un pueblo que pierde su memoria y desprecia sus propios signos de identidad no solo se debilita culturalmente: reduce su capacidad de interpretar la realidad y de proyectar un futuro propio.

    Defender la identidad cultural, en este escenario, no implica un repliegue conservador ni la negación del cambio. Implica sostener la memoria, preservar la capacidad crítica y garantizar que la cultura siga siendo una expresión de la sociedad, y no únicamente un instrumento de quienes tienen la capacidad de moldearla.

  • Últimos cupos en Neuquén para la charla “Mujeres, Malvinas y Memoria”

    Últimos cupos en Neuquén para la charla “Mujeres, Malvinas y Memoria”

    En el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, que se conmemora cada 2 de abril, se realizará este miércoles 1° de abril en la ciudad de Neuquén la charla “Mujeres, Malvinas y Memoria”, una actividad que pone en valor el rol de las mujeres en el conflicto bélico y en la construcción de la memoria colectiva.

    El encuentro tendrá lugar a las 11 en el Auditorio del Banco Provincia del Neuquén, ubicado en Independencia 50 y contará con la participación destacada de Silvia Barrera, veterana de guerra que se desempeñó como instrumentadora quirúrgica a bordo del buque hospital ARA Almirante Irízar durante el conflicto del Atlántico Sur.

    Su testimonio representa una pieza fundamental para comprender la participación activa de las mujeres en la guerra, visibilizando un rol históricamente relegado y su aporte sostenido en la memoria, el acompañamiento y la causa Malvinas a lo largo del tiempo.

    También formarán parte de la charla Joahana Stefani Núñez, referente de la Agrupación Dos de Abril e hija del veterano Rubén Hugo Núñez, con trabajo territorial en Senillosa; Mirna Arbert, mandataria nacional y esposa del veterano Francisco Sánchez, comprometida con el acompañamiento a familias; y Laura Salerno, viuda del veterano Horacio Rubén Iriarte, quien integró el destructor ARA Piedrabuena y participó en el rescate de sobrevivientes del Crucero ARA General Belgrano.

    La moderación estará a cargo de Adriana Harquindeguy, también vinculada a la causa Malvinas. A 44 años de la guerra, esta propuesta busca ofrecer una mirada integral sobre Malvinas, incorporando voces y experiencias que han tenido menor visibilidad, con el objetivo de fortalecer una memoria plural y comprometida.

    La actividad es gratuita, pero cuenta con cupos limitados. Quienes deseen asistir deberán inscribirse previamente enviando un correo electrónico a malvinas.mujeres.memoria@gmail.com.

  • Bariloche inaugura el restaurante Costa 82, un homenaje a Malvinas

    Bariloche inaugura el restaurante Costa 82, un homenaje a Malvinas

    La historia reciente de Bariloche suma un nuevo capítulo donde la memoria, la identidad y el encuentro se combinan con una propuesta concreta: un restaurante temático impulsado por veteranos de Malvinas que busca convertirse en un punto de referencia tanto para residentes como turistas.

    Detrás de esta iniciativa está Rubén Pablos, director de la Dirección de Veteranos de Río Negro, quien junto a la Fundación Museo Malvinas impulsa un proyecto que no solo apunta a lo gastronómico, sino también a sostener y fortalecer un espacio clave para la memoria colectiva en la ciudad.

    Costa 82: un restaurante con historia y sentido

    El proyecto nació a partir de una charla con el intendente de Bariloche y la necesidad de sumar una propuesta en la costanera. “Nosotros estamos buscando hacer, de alguna manera, un bar temático para ofrecerle al público… un espacio para que pueda comprar alguna comida”, explica Ruben.

    Gastronomía, buena vista e historia

    El lugar elegido no es casual: forma parte del circuito que va desde el Puerto San Carlos hasta el final del estacionamiento costero, donde el Museo y Memorial Malvinas ya funcionan como un paseo urbano. “El objetivo es convertirse, como lo está haciendo, en un paseo para locales y turistas”, agrega.

    El nombre también tiene una fuerte carga simbólica: Costa 82 remite directamente a 1982, año de la guerra de Malvinas. “Costa porque está sobre la costa, y 1982 por supuesto por la gesta”, resume.

    Los platos llevarán nombres alusivos a fechas y hechos de Malvinas

    El restaurante ofrecerá desde café y meriendas hasta almuerzos y cenas, con una particularidad distintiva: funcionará las 24 horas mediante una ventana de atención nocturna. “Cuando cierre el salón, queda una ventana abierta para que cualquiera pueda acceder a una bebida o comida rápida en cualquier momento del día”, detalla.

    La recuperación del espacio fue un desafío importante. “Estaba muy destruido, lo habían violentado todo… se puso mucho dinero y energía para dejarlo como está hoy, impecable”, señala Ruben.

    «Se puso mucho dinero y energía para dejarlo como está hoy, impecable”.

    Además, cada detalle tendrá un vínculo con la historia: los platos llevarán nombres alusivos a fechas y hechos de Malvinas, reforzando la identidad del lugar. Todo lo recaudado será destinado al sostenimiento del museo a través de la Fundación.

    Vigilia, actos y memoria activa

    En Bariloche, la apertura del restaurante se enmarca en una agenda cargada de actividades por el 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, que tendrá como epicentro el Museo Memorial en la costanera local.

    Museo y memorial de Malvinas: epicentro de las actividades del 2 de abril en Bariloche

    Según el cronograma oficial , el 1 de abril se realizará la tradicional vigilia con actividades desde las 17:30, incluyendo bicicleteadas, espectáculos culturales y el encendido de la llama votiva. A la medianoche se vivirá el momento central con el Himno Nacional, antorchas y el tradicional minuto de silencio.

    El 2 de abril, en tanto, se desarrollará el acto protocolar con izamientos de bandera, ofrendas florales y la participación de autoridades, instituciones y vecinos. También habrá presentaciones musicales y palabras alusivas, entre ellas las de Rubén Pablos.

    Se trata de una agenda que no solo conmemora, sino que busca mantener viva la memoria a través de la participación comunitaria.

    Un circuito para conocer y reflexionar

    Más allá del restaurante, Pablos destaca que Bariloche ofrece espacios clave para comprender la historia de Malvinas. El principal es el Museo Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, junto al Memorial en la costanera.

    Espacios clave para comprender la historia de Malvina

    “Allí tenemos un guion museístico donde hablamos de Malvinas dentro de su contexto histórico. No es solo la guerra de 1982, sino más de 500 años de historia”, explica.

    El recorrido incluye visitas guiadas para escuelas y turistas, con un enfoque en la soberanía y la importancia geopolítica de las islas. “No podemos defender lo que no conocemos”, afirma.

    En ese sentido, el nuevo restaurante se suma como una extensión de ese trabajo: un espacio cotidiano que, sin perder su esencia gastronómica, invita a reflexionar. “Trabajamos con la educación como eje central, para difundir y generar conciencia en toda la comunidad”, concluye Ruben.