El Poder Ejecutivo Nacional envió al Congreso un proyecto de ley para derogar la Ley de Etiquetado Frontal, la norma que obliga a colocar octógonos negros de advertencia en los alimentos envasados con exceso de azúcar, sodio o grasas. Si el Senado aprueba la iniciativa, esas advertencias desaparecerían de los productos que se consumen a diario en las góndolas de todo el país, incluyendo las de San Martín de los Andes.
Qué cambiaría para los consumidores
La derogación implicaría la eliminación de los octógonos negros de advertencia y también el fin de las restricciones que la ley impone sobre publicidad de alimentos, su presencia en entornos escolares y el uso de personajes infantiles en los envases. El proyecto ingresó al Senado el último sábado y lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Salud Mario Lugones. En caso de ser sancionado, entraría en vigencia desde su publicación en el Boletín Oficial.
Los argumentos del Ejecutivo
El texto oficial sostiene que la aplicación de la ley vigente, basada en los parámetros de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), evidenció «limitaciones técnicas, regulatorias, operativas y económicas» que justifican su eliminación total.
Entre los fundamentos, el Gobierno señala que el sistema actual aplica parámetros homogéneos a alimentos muy distintos, sin tener en cuenta las porciones reales ni la densidad nutricional. Según el Ejecutivo, eso genera situaciones donde alimentos tradicionales o saludables reciben el mismo octógono de advertencia que los ultraprocesados, lo que provoca «confusión» en los consumidores.
También se argumenta que la falta de armonización con el Mercosur obliga a las empresas a fabricar envases diferenciados según el país de destino, lo que perjudica especialmente a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) por sus costos de cumplimiento más elevados en términos relativos.
Qué información seguirá disponible en los envases
El Ejecutivo aclaró que la medida no elimina las obligaciones de información nutricional. La declaración de valor energético, azúcares, grasas y sodio continuará siendo obligatoria bajo el Código Alimentario Argentino y la normativa armonizada del Mercosur, complementada por las leyes de lealtad comercial y defensa del consumidor.
El Gobierno pidió al Congreso el «pronto tratamiento y sanción» del proyecto para avanzar hacia un esquema que califica como «técnicamente más consistente, uniforme y adaptable». La ley de etiquetado frontal había sido sancionada en 2021 con amplio apoyo parlamentario y respaldo de organizaciones de salud y consumidores, voces que aún no se pronunciaron públicamente sobre esta nueva iniciativa oficial.









