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  • Laura Nesha en la Feria del Libro: «Hay que contagiar historias»

    Laura Nesha en la Feria del Libro: «Hay que contagiar historias»

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    No hay forma de apreciar un paisaje o una historia yendo a la velocidad de una máquina. La lectura tiene otra cadencia. Te obliga a frenar, a concentrarte, a entrar en otro tiempo.

    Laura Nesha llevaba tiempo soñando con vivir esa experiencia. Docente, lectora apasionada y divulgadora de libros en redes sociales, este año finalmente viajó a Buenos Aires para recorrer la edición número cincuenta de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Volvió con libros, anécdotas, descubrimientos y una certeza todavía más fuerte: las historias necesitan circular, compartirse y llegar a otros.

    En esta segunda parte de la charla para Historias al pie de la montaña, conversamos sobre el detrás de escena de la feria, las editoriales independientes, los autores sanmartinenses, la inteligencia artificial y la necesidad —cada vez más urgente— de bajar el ritmo y volver a las experiencias humanas.

    []https://www.youtube.com/watch?v=8Kd06NozUs4[/]

    —Bueno, ahora sí. Contanos todo sobre la Feria del Libro.

    —Tremenda. Yo ya quería ir el año pasado y sentí que me había dormido. Entonces esta vez me organicé con tiempo: en febrero ya tenía agendadas las fechas y empecé a mirar pasajes. Fue totalmente planificado.

    Entré por la entrada de Cerviño, donde están muchas de las distribuidoras más interesantes. Las grandes editoriales están en el pabellón azul, pero a mí me interesaban más las editoriales independientes y las distribuidoras más pequeñas.

    —¿Fuiste con charlas y presentaciones agendadas?

    —Quería ir a varias, sobre todo a escuchar a Selva Almada, Leila Guerriero y Gabriela Cabezón Cámara, pero muchas eran con invitación previa y no llegué. Creo que para la próxima voy a tener que organizar eso mejor. Igual, terminé disfrutando muchísimo recorrer los stands y descubrir editoriales.

    —¿Qué fue lo que más te impactó?

    —Las distribuidoras Big Sur, Riverside y Waldhuter, por ejemplo y las editoriales independientes como Eterna Cadencia, La Pollera o Vinilo.

    La novedad de Fera fue Moiras, que es una antología de cuentos de las escritoras latinoamericanas que la están rompiendo ahora, Ampuero, Trías, Bazterrica y todo de un terror bastante profundo, no que tiene que ver con monstruos ni nada por el estilo, sino con el terror más complicado, más social… 

    —¿Y cómo hiciste para comprar tantos libros? ¿Sacaste un crédito?

    —No fue improvisado. Saqué los pasajes en febrero y fui juntando plata desde entonces. Además conseguí descuentos para docentes y algunas promociones muy buenas.

    Fui con lista, bastante organizada, pero también dejé espacio para sorprenderme.

    Stand de Neuquén y autores sanmartinenses

    —También te emocionó encontrarte con proyectos editoriales de la Patagonia.

    —Muchísimo. Fui al stand de Neuquén buscando una charla y terminé encontrándome con Matías Castro Sahilices, que me mostró todo el espacio de Patagonia y los libros editados en San Martín y Neuquén.

    Ver libros de autores y editoriales nuestras ahí, en semejante feria, fue re emocionante. Sentí que hay un movimiento cultural muy potente pasando acá y que quizás a veces no terminamos de dimensionarlo.

    Presencié la presentación del libro “Renata” de María Martha Paz, compañera de trabajo.

    Otras libros locales que estaban promocionando en el stand de Neuquén eran: Crónicas bomberiles de Martín Comesaña, Weyelfe por el Ñielo de Nicolás Coletto, El ciclo de las Gìrgolas de Carla Potenza, Quince historias completas de Salvaje Sur, Todas quisimos ser el sol de Daniela Catrileo,  “San Martin de los Andes, trazos y relatos” que es una antología de escritores regionales con ilustraciones de Tili Solanas editado por Patalibro. Libros del Centro Editor Municipal como Contrato con el frio y otras historias de montaña y Relatos de estos tiempos raros donde aparecen cuentos de Martín Comesaña y de Sandra Morena Ruiz, entre otros autores locales.

    —¿Cuál es la importancia de las pequeñas editoriales?

    —Muchas veces publicar en grandes editoriales es dificilísimo. Entonces estos proyectos independientes hacen un trabajo enorme y muy valioso. Y además necesitan lectores, circulación, difusión.

    En la diplomatura de formación lectora hablamos mucho de eso: el escritor necesita ser leído y cada lector completa la obra desde su propia mirada. Por eso es tan importante comunicar, recomendar, contagiar libros.

    —Escuchándote hablar, pareciera que disfrutás tanto contar historias como leerlas.

    —Totalmente. Me encanta escuchar entrevistas a escritores, saber cómo trabajan, cómo corrigen, cómo aparecen las ideas. Hay algo fascinante en entender el detrás de escena de la escritura.

    La gente piensa que alguien se sienta y escribe genial de una sola vez, y no. Hay muchísimo trabajo, disciplina y corrección. Son ocho, nueve horas de trabajo intenso.

    —¿Cómo vivís la irrupción de la Inteligencia Artificial en el arte y en la vida, en general?

    —Como herramienta, me parece espectacular. En mi trabajo me ayuda muchísimo. Por ejemplo, para crear casos prácticos o adaptar contenidos para estudiantes. Acelera procesos y puede ser muy útil si se usa bien.

    Pero también siento que estamos queriendo vivir a un ritmo que no es humano.

    Y creo que si intentamos vivir permanentemente al ritmo de la inteligencia artificial, nos vamos a enfermar.

    —¿Qué cosas sentís que todavía pueden defender lo humano?

    —Leer. Caminar. Conversar. Escuchar al otro.

    Yo soy muy curiosa. Siempre me interesó escuchar lo que el otro tiene para decir. Y cuando alguien cuenta algo con pasión, ya está: quiero saber más.

    Me parece que de eso se trata también la humanidad. De pasar saberes, historias y experiencias de un lado al otro.

    creo que si intentamos vivir permanentemente al ritmo de la inteligencia artificial, nos vamos a enfermar.

    —Antes de terminar, ¿alguna recomendación para quienes quieran volver a engancharse con la lectura?

    —Sí. Hay un libro hermoso de Andrés Montero que se llama El año en que hablamos con el mar. Está en audiolibro en Spotify narrado por el propio autor y es una belleza. Tiene una forma muy oral, muy chilena de contar.

    Y eso también es leer: dejarse llevar por una voz, por una historia, por alguien que te cuenta algo y te conmueve.

    Porque al final, creo que siempre se trata de eso: de encontrar historias que nos hagan sentir un poco menos solos.

    Primicia: se vienen encuentros literarios coordinados por Laurita en breve. Si te interesa saber más seguila en sus redes

    Instagram: @laura.nesha fan de leer

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  • “Acá no viven los tiernos”: Carlos Chico, el escritor de Maquinchao que llevó la memoria rural a la Feria del Libro

    “Acá no viven los tiernos”: Carlos Chico, el escritor de Maquinchao que llevó la memoria rural a la Feria del Libro

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    Carlos Chico nació en Maquinchao el 8 de mayo de 1978, en el corazón de la Línea Sur rionegrina. Su historia personal está profundamente entrelazada con la del campo patagónico, con sus sacrificios, y también con su oralidad y su sabiduría silenciosa. Escritor autodidacta, Chico logró llevar esa memoria colectiva —que durante décadas vivió al margen del papel—, pero que ahora es un libro, «Maquinchao y su historia», hasta uno de los escenarios culturales más importantes del país: la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

    “Mi infancia estuvo parte en el campo y parte en el pueblo”, recuerda ahora, en diálogo con Río Negro. Hijo de padres de bajos recursos, cursó la primaria en una residencia estudiantil de Maquinchao. Chico creció en Carrilaufquen -“laguna verde” en mapudungun-, donde aprendió que la vida rural se construye con trabajo cotidiano y esfuerzo compartido. “Mi infancia en el campo fue marcada por el trabajo duro que hacían mi abuelo, mis tíos y mis padres: desde hacer pan en horno de barro, a acarrear leña y trabajar con los animales, cabríos y ovejas”.

    Ese modo de vida se convirtió en la raíz de su escritura. “El estilo de vida y el sacrificio de mis antepasados fue la principal fuente de inspiración para escribir”, explica. Fue entonces cuando comenzó a mirar el mundo de otra manera y a comprender que la sabiduría no siempre pasa por la escuela. “Si bien ellos fueron personas que no se escolarizaron, eran muy sabias para enfrentar la vida”.

    La oralidad ocupa un lugar central en su obra: se crió escuchando historias alrededor de un farol, al caer la noche en el campo, donde siempre había anécdotas, cuentos o leyendas que viajaban de boca en boca. “Creo que me di cuenta de que era hora de escribirlas una vez que crecí, pasada la adolescencia”, cuenta. De esa necesidad nacen relatos que rescatan figuras familiares y comunitarias: “En mis libros narro la vida de mi abuelo, Don Venancio Chico, y de un lonco defensor de su tierra que se llamó Nazario Chico”.

    Para el autor, la vida rural no solo produce historias, sino también valores. “La gente en el campo usa más naturalmente la oralidad y las palabras que cuentan historias valiosas, pero además viven de una manera en la que su trabajo, esfuerzo y resiliencia son dignos de imitar y merecen estar en un libro”. Así, aparecen en sus páginas mujeres como su madre, trabajadora incansable, o Antonina Ceballes, antigua pobladora y criancera de El Caín, junto a personajes como Don Teófilo Pazos, poblador solitario de la Meseta de Somuncurá, quien solía decir: “Acá no viven los tiernos, la meseta es solo para los curtidos”.

    El camino hacia la publicación comenzó de manera inesperada. En 2021, Chico compartió sus primeras historias en redes sociales. Hablaban del viejo camión de Pocho Tellechea o del Ford A de Lino Galíndez, un conocido mercachifle. “Fueron muy bien recibidas por el público, y eso me animó a seguir publicando”, recuerda. El impulso decisivo llegó de la mano del escritor Jorge Castañeda, de Valcheta, quien lo alentó a transformar esos textos en un libro.

    “Al principio fue una simple carpeta con errores de ortografía, a la que yo llamé proyecto de libro”, confiesa. Con el tiempo, creció y se enriqueció gracias al aporte colectivo: vecinos de Maquinchao y de otros lugares colaboraron con fotografías antiguas, relatos y testimonios.

    Chico escribe desde un profundo amor por su lugar. “Hablar bien de mi pueblo es como hablar de nuestra madre; ningún hijo hablaría mal de su madre”, afirma. Su objetivo es reivindicar la historia local y el trabajo anónimo. “Las personas del interior o del campo también producen cosas importantes que a veces no son tenidas en cuenta”, cita, recordando a Elías Chucair. Por eso, sus libros ponen en valor a los pioneros, al peón rural, al esquilador y al comerciante que empezó vendiendo con un canasto en la calle.

    La consagración simbólica llegó cuando Maquinchao y su historia fue seleccionado para la Feria del Libro de Buenos Aires. “Sentí mucha alegría y entendí que era la mejor oportunidad para que mi pueblo sea conocido más allá de mis horizontes próximos”. En Buenos Aires, incluso, un librero de Costa Rica que recorre el mundo comprando libros se llevó los dos títulos de su autoría, para que sus relatos viajen aún más lejos.


  • Feria del Libro: Neuquén cerró una participación histórica con proyección federal e internacional

    Feria del Libro: Neuquén cerró una participación histórica con proyección federal e internacional

    Con un balance altamente positivo, la provincia del Neuquén concluyó su participación en la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde desplegó una agenda cultural, editorial y comercial que fortaleció la circulación de la producción literaria regional y posicionó al libro neuquino en escenarios nacionales e internacionales.

    Bajo el lema “Patagonia, Territorio Literario”, el stand del Ente Cultural Patagonia ubicado en el Pabellón Ocre se convirtió durante la feria en un espacio de encuentro para autores, editoriales, lectores y referentes del sector cultural. La propuesta fue impulsada por una política pública orientada a fortalecer el ecosistema editorial provincial y ampliar las oportunidades de comercialización y circulación de obras y autores.

    Uno de los aspectos centrales de esta edición fue la participación exclusiva de editores como mediadores culturales dentro del stand, junto al equipo especializado del Fondo Editorial Neuquino (FEN). Esta estrategia permitió generar una articulación directa entre autores y lectores, ampliar el alcance de las publicaciones y consolidar resultados concretos en materia de ventas y difusión.

    La delegación neuquina reunió a 27 editoriales y alcanzó la comercialización de 323 ejemplares, además de concretar contactos y ventas con librerías de distintos puntos del país y con instituciones internacionales, entre ellas el Instituto Iberoamericano de Berlín, en Alemania. Las obras neuquinas también lograron proyección hacia destinos como Miami, Uruguay, Paraguay y Arequipa, en Perú.

    La participación incluyó 56 presentaciones en vivo y más de 120 autores y autoras que compartieron producciones vinculadas a distintos géneros y temáticas. Entre las actividades destacadas se realizó la presentación de El brujo de las cordilleras, de Manuel José Olascoaga, publicado por el Fondo Editorial Neuquino, con la participación de autoridades provinciales y familiares descendientes del fundador de la primera capital territorial.

    También tuvieron presencia iniciativas impulsadas desde municipios neuquinos, como Mirá de dónde venimos, de Las Ovejas, y Por el Alto Neuquén, de Lino Carbajal, representando a Chos Malal.

    Durante la feria se desarrollaron además reuniones y vínculos institucionales con representantes de provincias, sindicatos, editoriales independientes, universidades, embajadas y referentes culturales nacionales e internacionales. La agenda incluyó intercambios con excombatientes de Malvinas y espacios de articulación con actores del sector editorial de Córdoba, Tucumán, Cuyo y Perú.

    La propuesta bibliográfica neuquina estuvo integrada por más de 60 proyectos de autoedición y colectivos editoriales, con títulos de poesía, narrativa, ensayo, fotografía, ciencias sociales y testimonios, reflejando la diversidad cultural e identitaria de la provincia.

     Neuquén consolida una política cultural que fortalece la producción editorial local y proyecta la literatura neuquina hacia nuevos escenarios nacionales e internacionales.

  • “Siempre hay un libro para cada persona”, aseguró el director de la Feria del Libro de Buenos Aires

    “Siempre hay un libro para cada persona”, aseguró el director de la Feria del Libro de Buenos Aires

    La edición 50 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires no pasa desapercibida. Con medio siglo de historia, el desafío no es menor: celebrar sin caer en lo obvio. Así lo plantea su director general, Ezequiel Martínez, quien apuesta por una renovación profunda que combine memoria, innovación y nuevas formas de acercar la literatura al público.
    “Es una de las ferias más importantes de Latinoamérica, con visitantes de distintos países. Pero llegar a los 50 años nos obligó a pensar cómo hacer algo distinto, cómo celebrar sin quedarnos solo en el repaso histórico”, explica en una entrevistas con Mejor Informado.
    En ese camino, la historia reciente del país también se volvió eje. La coincidencia con los 50 años del último golpe de Estado en Argentina marcó una línea curatorial clara: recuperar voces silenciadas. “En los primeros años de la feria había libros que no se podían exhibir y autores que no podían ser convocados. Por eso decidimos reivindicarlos”, señala Martínez.
    El resultado es una gran muestra en uno de los pabellones, donde se exhiben libros, editoriales y escritores que fueron censurados o debieron exiliarse. A eso se suma una maratón de lectura con esos textos, en una propuesta que cruza memoria y participación.
    Otro de los ejes destacados es el homenaje a Jorge Luis Borges, a 40 años de su muerte. Lejos de un tributo tradicional, la feria propone una experiencia inmersiva pensada especialmente para nuevas generaciones. “Creamos una sala con frases, un laberinto en el que Borges va dando pistas para salir. Buscamos una forma más lúdica de conectar con su obra”, detalla.
    La renovación también se percibe en la estética y los contenidos. La feria presenta una nueva imagen, logotipo y sitio web, junto con espacios temáticos innovadores. Entre ellos, uno dedicado al fútbol, que reconoce una de las pasiones más arraigadas de la cultura argentina.
    En esa misma línea, la propuesta internacional también se amplía. Este año, el país invitado es Perú, que no solo desembarca con autores, sino también con expresiones musicales, gastronómicas y culturales.
    Pero si hay algo que define a la feria, es su capacidad de convocatoria. “La masividad es clave. Es un espacio muy heterogéneo: vienen jóvenes, familias, escuelas. La gente se la apropia”, afirma Martínez.
    Esa apropiación trasciende el hábito de lectura. “Muchos dicen ‘fui a la feria’ como una experiencia en sí misma. Incluso quienes no son lectores habituales participan igual. Siempre hay un libro para cada persona, sin importar sus intereses”, agrega.
    Las escuelas, en tanto, tienen un rol central en esta edición. Miles de estudiantes visitan la feria, y este año se suma una iniciativa concreta: un acuerdo con la Secretaría de Educación para que los chicos reciban un “cheque libro”. Con ese beneficio, pueden elegir y comprar el ejemplar que quieran, incentivando el vínculo directo con la lectura.
    A sus 50 años, la feria demuestra que no solo resiste el paso del tiempo, sino que busca reinventarse. Entre la memoria y la innovación, la propuesta de Ezequiel Martínez apunta a sostener lo que la convirtió en un clásico, pero con una mirada puesta en el futuro.

    La entrevista a Ezequiel Martínez

  • Figueroa sobre Vaca Muerta: “Generamos las condiciones necesarias para poder despegar”

    Figueroa sobre Vaca Muerta: “Generamos las condiciones necesarias para poder despegar”

    El gobernador Rolando Figueroa participó este jueves de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Compartió panel con el titular de YPF, Horacio Marín y defendió el modelo neuquino de desarrollo en Vaca Muerta. Además, aseguró que la provincia logró crear las condiciones para un mayor desarrollo: “Generamos las condiciones necesarias para poder despegar”.

    “Muchas veces se habla de Vaca Muerta, pero Vaca Muerta es una roca. Lo que hemos logrado a partir de una roca es lo importante”, rescató y puso en valor la articulación entre el Estado, las empresas y la sociedad para transformar ese recurso en un desarrollo.

    “Hay que lograr sustentabilidad social, hay que cuidar el ambiente, y, sobre todo, hay que ser muy competitivo. Eso es lo que hemos logrado los neuquinos”, subrayó.

    El gobernador reconoció que se cambió el paradigma de la escasez por el de la abundancia, porque “tenemos gas y petróleo para venderle al mundo”. A su vez, reconoció los cambios en la normativa nacional y el acompañamiento provincial para atraer inversiones y consolidar el crecimiento. “Neuquén siempre trabajó como un motorcito que no se apaga”, recalcó.

    En clave política y económica, defendió el vínculo con las operadoras y ejemplificó el acuerdo firmado este miércoles para avanzar sobre las rutas estratégicas con financiamiento privado. “Decimos que son nuestros socios con diferentes objetivos. Las operadoras quieren ganar dinero, nosotros queremos que el neuquino viva mejor”, recordó y aclaró que se está construyendo “un círculo virtuoso” que empieza a mostrar resultados concretos.

    “Ayer (por el miércoles), el gobierno de la provincia y 11 operadoras nos hemos puesto de acuerdo en hacer la infraestructura de Vaca Muerta con un financiamiento público privado Eso jamás se había logrado”, insistió.

    El mandatario resaltó el impacto social del modelo neuquino, con eje en la formación y el empleo que hoy permite tener 20.000 becarios en la provincia gracias al aporte que las empresas del sector realizan al programa de becas Gregorio Álvarez. A su vez, repasó los números de baja de desempleo y destacó el rol del Instituto Vaca Muerta en la capacitación.

    “Cuando hablábamos nosotros de que íbamos a llegar a producir GNL en la Argentina, todos miraban con desconfianza, muchos se reían, muchos hablaban socarronamente. Hoy es una realidad”, completó Figueroa.

  • “Es una vidriera para todo el país”: Codermatz destacó la fuerte presencia de Neuquén en la Feria del Libro

    “Es una vidriera para todo el país”: Codermatz destacó la fuerte presencia de Neuquén en la Feria del Libro

    Neuquén mostró su producción cultural y reforzó su política deportiva con datos concretos. La provincia participa con 115 autores, 27 editoriales y más de 1800 libros en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, mientras avanzó con un esquema de becas para deportistas de alto rendimiento.

    La ministra de Juventud, Deportes y Cultura, Josefina Codermatz, brindó detalles en diálogo con Pancho Casado en Informe Semanal por AM550. Destacó el impacto de la presencia neuquina en el evento cultural más importante del país.

    La agenda neuquina combinó promoción cultural con articulación regional dentro del Ente Cultural Patagónico.

    Estamos muy contentos con los resultados. Es una vidriera para todo el país de los autores neuquinos”, afirmó. Y agregó: “Surgieron muchas imágenes de Neuquén en medios nacionales”.

    La funcionaria explicó que la participación se dio en el marco del Ente Cultural Patagónico, que reúne a las provincias del sur. “Mañana es el Día de Neuquén en la feria. Es nuestra presentación oficial y vamos a estar allí”, señaló.

    56 becas deportivas para 21 disciplinas

    En paralelo, el ministerio entregó 56 becas a deportistas que compiten en el exterior. El programa alcanza a representantes de 21 disciplinas y contempla tres niveles según trayectoria.

    “Son deportistas de alto rendimiento que en su mayoría vienen de clubes de barrio y hoy representan al país”, explicó Codermatz.

    Los montos mensuales llegan a 500 mil pesos para quienes compiten en Juegos Olímpicos o Panamericanos, 400 mil para seleccionados en torneos internacionales y 300 mil para atletas en proyección.

    Codermatz destacó que la Feria del Libro funcionó como plataforma para visibilizar el trabajo de escritores neuquinos y fortalecer la industria editorial regional.

    “Este año aumentamos los montos y extendimos la beca de 10 a 12 meses”, indicó. Además, sumaron un incentivo por resultados: “Incorporamos ‘Neuquén en el podio’, con premios por medallas. El oro olímpico alcanza los 10 millones de pesos”.

    50 millones para los clubes neuquinos

    La ministra remarcó que el acompañamiento también llega a instituciones barriales. “Tenemos un programa de hasta 50 millones de pesos para clubes con personería jurídica”, explicó. El financiamiento permite mejorar infraestructura o comprar equipamiento. “Ya acompañamos a 92 clubes en toda la provincia”, precisó.

    Sobre la Ciudad Deportiva de Neuquén capital, aseguró que el espacio mantiene actividad constante. “Hay clubes, escuelas y chicos todo el tiempo. Queremos que sea el polo deportivo de la provincia”, sostuvo.

    “Estamos mejorando iluminación, accesos y proyectamos un natatorio con pileta olímpica y semi olímpica. Estimamos iniciar en la segunda mitad del año”, adelantó.

    El acompañamiento a los emprendedores

    La funcionaria confirmó que las becas deportivas son compatibles con las becas educativas Gregorio Álvarez. Además, mencionó un proyecto de ley para acompañar a estudiantes deportistas. “Necesitan flexibilidad por entrenamientos y competencias. Lo trabajamos con el Consejo Provincial de Educación”, indicó.

    En paralelo, el ministerio impulsa programas en escuelas como “Recreo” y “Cerca de la escuela”, que promueven la práctica deportiva. También se desarrolla la Expo Vocacional en distintas ciudades. “Permite a los estudiantes conocer ofertas académicas y laborales”, explicó.

    En materia económica, Codermatz destacó líneas de crédito para jóvenes. “Hay financiamiento de hasta 5 millones para emprendedores no formalizados y hasta 30 millones para proyectos ya constituidos”, detalló. “Muchos jóvenes hoy eligen emprender. Estas herramientas ayudan a crecer”, afirmó.

    El despliegue de políticas culturales, deportivas y productivas marca una estrategia provincial que busca sostener el desarrollo juvenil en todo el territorio neuquino, con impacto tanto en la capital como en el interior.

    NOTA COMPLETA:

  • Qué cosa, un libro, o cómo se forma esa relación duradera y única con la lectura

    Qué cosa, un libro, o cómo se forma esa relación duradera y única con la lectura

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    Cada año, cuando llega la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que seguirá abierta hasta el 11 de mayo, se activa algo más allá del calendario cultural. No es solo la acumulación colosal de novedades, presentaciones, mesas, firmas, discusiones ni de la multitud que recorre los pabellones como un río lento y obstinado. Hay algo más íntimo, que se renueva: la sensación de que todos esos libros, todos esos autores, todas esas historias, son una posibilidad.

    Algo parecido ocurre a miles de kilómetros. Cada 23 de abril -una fecha cargada de simbolismo y coincidencias para la literatura universal, asociada a la muerte de Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega-, el mismo día que se inauguró la Feria en Buenos Aires, en Cataluña se celebra Sant Jordi, una festividad que recuerda al mártir cristiano del siglo III, que según la leyenda mató a un dragón para salvar a una princesa, y de la sangre del monstruo brotó un rosal.

    A partir de esa historia fantástica, a finales del siglo XIX, Sant Jordi fue nombrado patrón de Cataluña. Y alrededor la leyenda, y de la celebración, en 1920 se instaló una costumbre, al principio un tanto machista: las mujeres le regalaban un libro a los hombres y ellos, a cambio, una rosa. Ahora, siglos y deconstrucciones después, todos intercambian libros y flores.

    Celebración de Sant Jordi en Palamós, Girona, España.

    Las calles del pueblo español en el que estoy están ocupadas por mesas cubiertas de banderas rojas y amarillas, las librerías duplican su espacio hacia la vereda, los lectores caminan con una flor en una mano y una novela en la otra. Podría pensarse que se hace sólo por costumbre. Puede ser. Hay costumbres más bonitas que otras.

    Pero en verdad, no importa si es en Sant Jordi, en la Feria internacional del Libro de Buenos Aires, o en las que se hacen en cada una de las ciudades. Puede ser también en una biblioteca popular, o en una librería: el libro comprado, el libro que se retira en préstamo, el que se hojea como tentación, el que se regala o el que se guarda para más adelante, cualquiera de esos libros y de esos espacios son un caldo de futuro. Un embate contra todo eso que viene masticado, digerido y repetido por la Inteligencia Artificial.

    Porque leer, conviene decirlo de entrada, no es un pasatiempo inocuo. Los libros nos forman no solo por lo que dicen y nos cuentan, sino también por el momento en que llegan, por cómo llegan, en qué estado nos encuentran. Y sobre todo, por el lugar en el que nos dejan después.

    Por eso la pregunta no es solamente qué leemos, sino cómo y cuándo se hace un lector. Y ahí, empieza una zona de misterio, y con un poco de suerte, un camino de curiosidad y de algo parecido al hambre.

    Por estos días, vuelvo a leer “El estilo de los elementos”, la monumental novela de Rodrigo Fresán que cuenta la infancia y adolescencia de Land, el adorable y desprotegido Land, que crece en los setenta, en un país que no tiene nombre pero que resuena al nuestro, con unos padres desaprensivos, más preocupados primero por sus happenings y sus fiestas trasnochadas, y después por una militancia que los obliga a emigrar lejos. Ahora, entre un principio de desmemoria causado por un virus mundial que produce olvido, y un recuerdo casi absoluto, el narrador cuenta a Land en esos años violentos y desconcertantes, y cuenta además, la prodigiosa construcción de ese lector voraz, siempre curioso y magnífico que es Land.

    Cada vez que leo sobre esa avidez lectora, o que escucho sobre esa devoción por los autores y sus libros, me hago aquella pregunta: ¿cómo se hace un lector? ¿Qué produce esa chispa? ¿Es una evolución lenta pero natural, como aprender a hablar? ¿O es un rayo fulminante que ilumina una vez y para siempre, por obra del azar?

    Un domingo, hace ya algún tiempo, fui a la casa de mi madre y quise encontrar el primer libro que recuerdo haber leído en mi infancia, a los seis: “Las torres de Nüremberg”.

    Le digo, con seguridad, que era grande, de tapa dura, con un dibujo oscuro en la portada. Mi madre me escucha como si estuviera diciendo una barbaridad. Me dice que era de tapa blanda, no tan grande, y blanco. Como sea, busco algo de lomo negro en una biblioteca alta con doble filas de libros, subida a una escalera inestable, mientras ella busca más abajo su versión del recuerdo. Pero no hay caso. Ninguna de las dos damos con el libro, ni en blanco ni en negro.

    “¿Te acordás de que te hacía llorar?”, me pregunta. No. No me acuerdo de haber llorado con ese libro; pero sí de que me producía una tristeza enorme.

    Era un libro de poemas para chicos y el único que todavía hoy me sé de memoria, “El sapito glo glo glo”, no tiene nada ni remotamente angustiante. “Nadie sabe dónde vive./Nadie en la casa lo vio./Pero todos escuchamos cuando llueve, glo glo glo. ¿Vivirá en la chimenea, dónde diablos se metió, dónde canta cuando llueve el sapito glo glo glo?”.

    ¿Cuál es el camino que arranca en el sapito glo, glo, glo y llega a “Música para corazones incendiados” de la norteamericana A. M. Homes, que sí recuerdo que me dejó completamente arrasada muchísimos años más tarde? ¿cómo sale de la infancia y conduce hasta Jonathan Frazen, o hasta el brillante y caústico Bret Easton Ellis o ahora mismo a Fresán? ¿En qué momento esa rima infantil se convierte en un pasaje a Julio Cortázar, o a Gabriel García Márquez, o a Francis Scott Fitzgerald o a la ballena blanca y luego al escribiente de Melville? ¿Cuándo se cruza el puente hasta David Foster Wallace, a la rumia de Clarice Lispector, a la precisión delicada de Joan Didion, al minimalismo sulfuroso de Lorrie Moore, o al desorden que fui siguiendo entre ciencia ficción, clásicos, y también algunas cosas deplorables y melosas que preferiría no recordar?

    Cuando volví a mi casa, ese mismo mismo domingo, googleé el nombre del libro: “Las Torres de Nuremberg”. Y ahí estaba: no era negro; ni siquiera oscuro. Mi madre recordaba mejor. El autor se llamaba José Sebastián Tallon, un poeta nacido en Temperley, Buenos Aires, en 1904, y muerto en 1954, integrante del grupo de Boedo, elogiado por María Elena Walsh como el precursor de la literatura infantil en el país.

    Releo por encima las hojas del libro que aparecen en internet, tratando de rememorar, buscando la tristeza que me provocaba.
    Tallón le escribe poemas a una muñeca de trapo, y a la madre de los pájaros, y también hay uno que se llama Nudo, y que termina así:“Para acordarte de algo lindo/No hagas un nudo en el pañuelo,/Porque el recuerdo que así guardas/ Lo has lastimado al retorcerlo./Y vendrá un día, ya verás,/Que aprovechando tu silencio,/Pondrán un nudo en tu garganta/Para vengarse, los recuerdos”.

    Quizás haya sido el nudo, la muñeca de trapo, incluso el sapito. Todo eso, el gran momento, la combustión.
    Pero después, claro, tuvo que haber- y hay- más: hay padres, amigos, libreros, maestros generosos, hay recomendaciones trufadas en artículos, en otros libros, en algún gran conversador. Un eslabón que se arma y que puede continuar hasta el infinito, pero nunca hasta la saciedad. Quien lo ha probado lo sabe: no hay un “ya está”.

    Una fiesta popular, la feria del libro, la biblioteca popular, la escuela, un poema infantil. Cualquiera de esos espacios pueden ser la escena original: ese momento precario en el que un libro se transforma en chispa.
    Qué cosa, un libro.


  • Neuquén despliega su universo literario en la Feria del Libro de Buenos Aires

    Neuquén despliega su universo literario en la Feria del Libro de Buenos Aires

    En el corazón de la mayor celebración literaria del país, Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Neuquén desplegará este domingo una jornada que busca trascender la agenda cultural para convertirse en una afirmación de identidad. En el marco de los 50 años del encuentro, el denominado “Día de Neuquén” se perfila como uno de los momentos más significativos para la proyección de la literatura patagónica a nivel nacional.

    El evento se desarrollará en el predio de La Rural, donde la provincia dirá presente con una propuesta integral que reúne autores, editoriales, gestores culturales y autoridades, bajo un concepto que sintetiza su impronta: “Patagonia, Territorio Literario”.

    La participación neuquina no es casual ni aislada. Forma parte de una estrategia cultural sostenida que busca posicionar a la producción literaria local dentro del mapa editorial argentino. En ese sentido, el stand compartido del Ente Cultural Patagonia funciona como una plataforma de visibilidad para escritores, editoriales independientes y proyectos culturales de toda la región.

    Con 115 autores, 27 editoriales y más de 1.800 ejemplares en exposición, Neuquén llega a la feria con una presencia sólida, diversa y representativa de múltiples géneros: desde poesía y narrativa hasta historia, literatura infantil y espiritualidad.

    Una jornada que narra el territorio

    El Día de Neuquén comenzará a las 17 con la presentación de “Mirá de dónde venimos”, una obra que recupera relatos y memorias de adultos mayores de la localidad de Las Ovejas, poniendo en valor la tradición oral y las historias que construyen comunidad.

    A las 19 será el turno de una reedición emblemática: “El brujo de las cordilleras”, de Manuel José Olascoaga, publicada por el Fondo Editorial Neuquino. Esta obra, que cruza historia y ficción, forma parte de la colección patrimonial del sello provincial y representa un rescate clave del acervo literario neuquino.

    El momento central llegará a las 20, en la Sala Horacio González del Pabellón Ocre, donde se realizará una presentación institucional de las distintas ferias del libro que se desarrollan en la provincia. Allí se pondrá en valor el rol de estos espacios como motores de identidad cultural y circulación de la palabra en cada localidad. La jornada culminará a las 21 con un cierre abierto al público, que reunirá a escritores, autoridades y lectores.

    Cultura como política pública

    La delegación oficial estará encabezada por la ministra de Juventud, Deportes y Cultura, Josefina Codermatz, junto a la secretaria de Cultura, María José Rodríguez, y la subsecretaria Ana Bonet. También participarán intendentes, referentes culturales y legisladores nacionales, en una señal clara del respaldo institucional al sector.

    Durante la jornada se presentará además un diagnóstico integral del ecosistema editorial neuquino, que incluye tanto a sellos independientes como comerciales. Este relevamiento busca orientar políticas públicas que fortalezcan un sector en crecimiento, con impacto directo en la economía cultural y la generación de empleo.

    En ese marco, se destacará el trabajo del Fondo Editorial Neuquino como herramienta clave para la edición, promoción y circulación de obras locales, así como los programas de fomento que han permitido profesionalizar a escritores y ampliar su llegada a nuevos públicos.

    Literatura, identidad y proyección

    La presencia de Neuquén en la feria no solo responde a una agenda de actividades, sino a una concepción más amplia: la cultura como motor de desarrollo y como espacio de construcción colectiva.

    La participación también se inscribe en el cumplimiento de la Ley Nº 3164/18, que impulsa la difusión de autores locales en eventos de relevancia nacional e internacional, consolidando un camino de visibilidad para la producción literaria neuquina.

    En una edición especial de la feria que celebra medio siglo de historia, Neuquén no solo presenta libros: lleva consigo relatos, voces y territorios que buscan ser leídos más allá de sus fronteras. Porque en cada página, la provincia escribe —y reescribe— su identidad.

    La entrevista a Carina Medina, directora del Fondo Editorial Neuquino (FEN):

  • Rolando Figueroa en la Feria del Libro: «Vaca Muerta es un desafío político y generacional que no admite miopía»

    Rolando Figueroa en la Feria del Libro: «Vaca Muerta es un desafío político y generacional que no admite miopía»

    Para el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, Vaca Muerta no es solo una oportunidad económica, es una «roca» que obliga a la política a repensar la administración del territorio.

    Durante la jornada de educación y energía organizada por la Fundación YPF en la 50° Feria Internacional del Libro, Figueroa dejó en claro que la provincia ha dejado atrás el paradigma de la escasez para entrar en el de la abundancia, pero advirtió que este crecimiento debe ser ordenado y con la mirada puesta en la gente.

    «Muchas veces se habla de Vaca Muerta como un milagro laboral, pero mi deber es decir que en Neuquén no sobra trabajo. Lo que hay es un crecimiento ordenado y planificado», sentenció Figueroa ante un auditorio colmado.

    El mandatario neuquino reveló datos impactantes sobre la presión demográfica que enfrenta la provincia: el año pasado migraron 21.000 nuevos neuquinos, de los cuales 4.000 están en edad escolar. «Eso nos demanda construir 160 nuevas aulas en un año solo para los hijos de quienes llegan buscando una oportunidad», graficó.

    Figueroa fue enfático al describir la nueva relación entre la política y las operadoras petroleras. El gobernador explicó que su gestión les ha exigido tres ejes fundamentales a las empresas: becas, capacitación e infraestructura.

    «Tenemos el programa de becas más importante de América con 20.000 beneficiarios. A la industria le pedimos que nos capaciten a nuestra gente a través del Instituto Vaca Muerta, porque si el neuquino no está preparado, la oportunidad la va a tomar otro», advirtió. En ese sentido, elogió la creación del Instituto, calificándolo como un centro de formación técnica sin precedentes, incluso superior a los existentes en centros petroleros globales como Houston o Canadá.

    Con un tono firme pero constructivo, el gobernador cuestionó la visión centralista del país. «El Obelisco a veces da miopía y no permite mirar al interior. Antes nos decían que esperáramos, que si a la Argentina le iba bien, algo nos iba a tocar a los patagónicos. Hoy la realidad es inversa: si a Neuquén le va bien, a la Argentina le va bien porque la soberanía energética nace allá», afirmó.

    Figueroa destacó que el derrame de Vaca Muerta ya se siente en los indicadores provinciales: una disminución del 59% en el desempleo y del 50% en la pobreza en los últimos dos años.

    Sin embargo, aclaró que Neuquén todavía tiene deudas internas que saldar. «Todo lo que produce Vaca Muerta lo estamos poniendo en infraestructura. Ya invertimos mil millones en obras públicas, haciendo 850 kilómetros de rutas nuevas y hospitales, porque el gasoducto que lleva energía al mundo no puede pasar por la puerta de un criancero que todavía se cocina con leña», remarcó.

    La jornada también sirvió para mostrar la sintonía entre Figueroa y Horacio Marín, CEO de YPF. Ambos coincidieron en que el círculo virtuoso de Vaca Muerta requiere de un Estado presente en la planificación social y de empresas privadas competitivas que generen riqueza.

    «Vaca Muerta nos obliga a estar delante de los argentinos rindiendo cuentas. No es solo un proyecto petrolero, es un proyecto educativo y productivo que va a cambiar la matriz del país para siempre», concluyó Figueroa, reafirmando que la provincia está lista para ser el motor de la «nueva Pampa húmeda sin riesgo climático».

  • Mariano Gaido expuso en la Feria del Libro y posicionó a Neuquén como referente en inteligencia artificial

    Mariano Gaido expuso en la Feria del Libro y posicionó a Neuquén como referente en inteligencia artificial

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    El intendente de Neuquén, Mariano Gaido, participó del panel “DesafIA Ciudades: inteligencia artificial para impulsar la innovación local”, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2026, donde destacó el avance de la capital provincial como una de las ciudades líderes en la adopción de tecnología aplicada a la gestión pública.

    Mariano Gaido destacó el avance de Neuquén en inteligencia artificial


    El encuentro, impulsado por la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe), reunió a intendentes, organismos internacionales y referentes del ecosistema tecnológico con el objetivo de debatir el rol de la inteligencia artificial en la modernización del Estado, la mejora de servicios públicos y el impulso a la economía del conocimiento.

    En ese contexto, Neuquén se posicionó como una de las ciudades protagonistas, al formar parte desde sus inicios de la Coalición de Ciudades por la Inteligencia Artificial en Argentina (CIIAR), una iniciativa estratégica que promueve la innovación en gobiernos locales. Gaido estuvo acompañado por la secretaria de Jefatura de Gabinete, María Pasqualini, quien también participó del foro institucional.

    Durante su exposición, el jefe comunal remarcó que las ciudades atraviesan distintas etapas de desarrollo, en las que la transformación tecnológica cumple un rol central. En ese sentido, sostuvo que la modernización debe ir acompañada de obras, eficiencia administrativa y decisiones políticas claras.

    “El desafío actual tiene que ver con incorporar tecnología para mejorar la vida de los vecinos, hacerlo más rápido y con mayor accesibilidad”, afirmó.

    Gaido subrayó que la inteligencia artificial ya tiene impacto en Neuquén en áreas como movilidad, gestión de residuos, educación y comunicación, y destacó la necesidad de aplicar estas herramientas con una mirada humana y cercana.

    Además, puso en valor el trabajo colaborativo entre ciudades como una herramienta clave para acelerar soluciones y replicar modelos exitosos. En esa línea, mencionó la intención de incorporar prácticas internacionales observadas durante su reciente gira por Asia, especialmente en temas vinculados a limpieza urbana y educación cívica.

    El intendente también celebró el crecimiento de la CIIAR, que pasará de 10 a 23 ciudades en 2026, consolidando una red federal de innovación pública en el país.

    “La inteligencia artificial tiene que llegar a cada vecino de manera humana y cercana. Las ciudades debemos adaptarnos con eficiencia, con cuentas ordenadas y siendo ejemplo en la administración de los recursos públicos”, expresó Gaido al cierre de su participación.

    El panel formó parte del programa DesafIA Ciudades, impulsado por la Red de Innovación Local y organismos internacionales, que busca fortalecer la adopción de inteligencia artificial en gobiernos locales de América Latina.