Medio Ambiente votó archivar proyectos y mantener otros en estudio


Rolando Figueroa participó este martes en Buenos Aires del foro «Argentina’s Turning Point: Accelerating Economic Takeoff», donde compartió panel con Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, y Brian Falik, presidente de Mercuria Americas. En ese escenario de líderes del sector público y privado, el gobernador neuquino dejó una definición que va a contramano del relato triunfalista que suele rodear a Vaca Muerta: «No hay proyecto económico que resulte exitoso si no existe sustentabilidad social».
La frase no fue casual ni decorativa. Figueroa la usó para encuadrar un diagnóstico que la provincia viene procesando en silencio mientras los números de producción baten récords: el crecimiento acelerado de la industria genera una presión demográfica y urbana que el Estado debe atender con la misma velocidad con la que avanza el taladro.
La expansión de la cuenca neuquina convirtió a Neuquén en un polo de atracción de mano de obra de todo el país y del exterior. Esa llegada masiva de población es, al mismo tiempo, una consecuencia del éxito y un problema a resolver. Más habitantes implican más demanda de vivienda, salud, educación, transporte y servicios básicos. «Siempre existe el desafío de generar la infraestructura adecuada», reconoció y lo definió como «un desafío permanente» que no tiene fecha de cierre mientras la industria siga creciendo.
El planteo del mandatario es una lectura política sobre los límites del modelo. La riqueza que genera la roca neuquina no se distribuye sola ni llega automáticamente a los barrios que reciben a los trabajadores que llegan sin empleo asegurado. Esa brecha entre el boom y el territorio es la que el gobernador puso sobre la mesa ante un auditorio acostumbrado a escuchar proyecciones de barriles y metros cúbicos.
Estuve en la Palacio Libertad donde participé en un panel sobre liderazgo energético organizado por el Atlantic Council, junto al gobernador de Neuquén, @Rolo_Figueroa, y Brian Falik, Chief Investment Officer de Mercuria Américas.
Analizamos el rol de nuestro país en un… pic.twitter.com/Vq6TAnjVtt
— Horacio Marín (@HoracioMarin_ok) April 8, 2026
Figueroa también usó el foro para insistir en una agenda que lleva tiempo construyendo: la diversificación de la matriz productiva neuquina como preparación para el post Vaca Muerta. Turismo, industria del conocimiento y formación de recursos humanos aparecieron como los ejes de esa estrategia de largo plazo, pensada para que la provincia no quede atada de forma exclusiva al ciclo de los hidrocarburos.
En ese sentido, reivindicó la articulación público-privada como el mecanismo que permite que la industria «sea más competitiva y poder llegar de mejor manera al 2030». «Lo podemos lograr a partir de trabajar todos en equipo como un desafío generacional», sostuvo, en una formulación que combina pragmatismo con una lectura sobre la responsabilidad compartida entre el Estado y las empresas que operan en la cuenca.
También planteó que el efecto Neuquén debería replicarse en otras provincias. «Es muy importante que el efecto que está provocando Neuquén se pueda también reproducir en otras provincias», afirmó, y apuntó a la industrialización del gas como la palanca para que otras regiones del país aprovechen la ventaja competitiva que hoy tiene la Patagonia.
En el cierre de su intervención, Figueroa trazó el horizonte exportador de la provincia y destacó el rol de Río Negro como socio estratégico en esa nueva etapa. «Luego de los mercados regionales, queremos salir a vender a otros lugares del mundo con barcos», dijo, en referencia directa a los proyectos de GNL y a las terminales de exportación que avanzan sobre la costa atlántica.