Etiqueta: Chris Wright

  • Sin petróleo no hay sistema

    Sin petróleo no hay sistema

    En medio de la tensión creciente en Medio Oriente, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, lanzó una definición tan directa como incómoda durante la apertura de CERAWeek en Houston: “Sin petróleo no hay mundo moderno”. Las subas y bajas delbarril de petróleo y el bloqueo del Estrecho de Ormuz generan incertidumbre en la economía mundial, en ese escenario el funcionario defendió el rol central del crudo y el gas en la matriz energética global, destacando su densidad energética y su capacidad de sostener la actividad económica a escala planetaria.

    En esa lógica, planteó que la política energética estadounidense apunta a aumentar la producción, bajar costos y reforzar la seguridad energética como eje estratégico. “La energía es vida, y el mundo necesita masivamente más de ella. Aumentar la producción, reducir costos y fortalecer la seguridad nacional”, agregó Wright.

    El trasfondo de las declaraciones no es menor. El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial, se convirtió nuevamente en el epicentro de la crisis energética global.

    Te puede interesar

    El índice Hamm

    El índice Hamm

    Las tensiones con Irán y las interrupciones en el flujo de crudo generaron un shock inmediato en los mercados, con subas de precios y alta volatilidad. Se trata de una disrupción que, aunque coyuntural según la visión de Washington, tiene raíces estructurales: décadas de conflicto en una región clave para el abastecimiento energético.

    Wright buscó relativizar el impacto de largo plazo al definir el escenario como un “shock energético de corto plazo”, aunque condicionado a la duración del conflicto.

    Energía, geopolítica y mercado

    El diagnóstico que surge desde CERAWeek combina tres variables: oferta, riesgo y percepción. La interrupción física del suministro convive con un fuerte componente especulativo —el llamado “fear premium”— que amplifica la reacción de los precios ante cualquier escalada.

    En paralelo, el mercado petrolero ya venía de una dinámica frágil. La guerra en Medio Oriente aceleró una suba abrupta del crudo, con incrementos que superan el 50% desde el inicio del conflicto y que volvieron a ubicar al Brent por encima de los 100 dólares.

    Yo Trabajo

    El riesgo, advierten los analistas, es que un escenario prolongado termine trasladándose a la economía real: inflación energética, caída del consumo y eventual desaceleración global.

    Más allá de la transición

    El planteo de Wright también tensiona el debate sobre la transición energética. En un contexto donde la descarbonización gana espacio en la agenda global, el mensaje fue claro: el mundo todavía no tiene reemplazo para el petróleo en términos de escala, confiabilidad y costo.

    La crisis en Ormuz funciona, en ese sentido, como recordatorio. La infraestructura, la logística y la economía global siguen ancladas en los hidrocarburos. Y cualquier interrupción relevante no solo impacta en el precio del combustible, sino en toda la cadena productiva.

    Una advertencia con implicancias globales

    El mensaje que dejó CERAWeek no es optimista ni alarmista: es pragmático. El sistema energético global continúa dependiendo de zonas geopolíticamente inestables, y esa dependencia no se resuelve en el corto plazo.

    En ese marco, la frase “sin petróleo no hay mundo moderno” deja de ser una consigna para convertirse en diagnóstico. Uno que explica por qué cada crisis en Medio Oriente sigue teniendo efectos inmediatos en todo el planeta, desde los precios internacionales hasta las economías regionales.

    Y también por qué, incluso en plena transición energética, el petróleo sigue siendo —al menos por ahora— el verdadero termómetro del mundo.

  • CERAWeek 2026: Wright defendió la presión sobre Irán y dijo que la crisis petrolera será transitoria

    CERAWeek 2026: Wright defendió la presión sobre Irán y dijo que la crisis petrolera será transitoria

    El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, defendió este lunes en CERAWeek 2026 by S&P Global la postura adoptada por la administración de Donald Trump frente a Irán, en un contexto signado por la escalada bélica en Medio Oriente y su impacto directo sobre el sistema energético internacional.

    En Houston, ante referentes de primer nivel de la industria de los hidrocarburos, Wright sostuvo que la actual ofensiva debe leerse como parte de una decisión estratégica de Washington para frenar la amenaza que, según planteó, representa el desarrollo nuclear iraní. Desde su óptica, se trata de una acción disruptiva, pero orientada a desactivar un riesgo mayor para la estabilidad global.

    Sus declaraciones llegaron en un momento de máxima sensibilidad geopolítica. El bloqueo del Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de crudo, alteró los flujos energéticos y reavivó las alertas sobre un posible agravamiento del conflicto. 

    Wright reconoció que el escenario generó tensiones logísticas y una reacción inmediata en los precios del petróleo, aunque evitó transmitir una visión alarmista. Según señaló, el repunte del barril cumple una función de mercado: enviar señales para que productores de distintas regiones aceleren inversiones y amplíen oferta.

    En su exposición, el funcionario sostuvo que los valores actuales todavía no alcanzan un nivel que comprometa severamente la demanda global, en especial en los países más dependientes de las importaciones energéticas. Por eso, insistió en que la turbulencia debe ser interpretada como una perturbación de corto plazo y no como una ruptura estructural del equilibrio energético internacional.

    “Se trata de una perturbación de corto plazo, pero con el objetivo de terminar con un problema que lleva décadas y abrir paso a un mundo más pacífico, más próspero y con mayor seguridad energética”, afirmó el secretario.

    Wright también remarcó que el encarecimiento del crudo actúa como un incentivo natural para movilizar mayor producción. “Los mercados hacen lo que hacen los mercados”, resumió, al señalar que el alza de precios envía una señal a quienes tienen capacidad de producir más. A su juicio, todavía no se llegó a un punto que genere una contracción relevante del consumo, mientras que la respuesta del sector energético ya comenzó a ponerse en marcha.

    Para reducir el riesgo de un desbalance mayor entre oferta y demanda, Estados Unidos puso en marcha una intervención coordinada junto con la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El esquema contempla la liberación de 400 millones de barriles, destinados principalmente a sostener la actividad de las refinerías asiáticas y evitar interrupciones severas en la cadena de abastecimiento.

    Wright buscó diferenciar este movimiento de otros antecedentes, al señalar que en este caso no se trata de una medida con motivación electoral o enfocada en contener el precio doméstico de los combustibles, sino de una respuesta frente a una disrupción concreta en la oferta global.

    Uno de los elementos más novedosos de la maniobra, explicó, es el formato elegido para instrumentarla. En lugar de vender directamente el petróleo liberado, el Departamento de Energía apelará a contratos de swap. Bajo ese esquema, por cada barril retirado en la coyuntura actual, los operadores deberán devolver 1,2 barriles el año próximo.

    Con esa ingeniería, la administración Trump busca amortiguar la urgencia del presente sin resignar capacidad estratégica a futuro. Incluso, el diseño apunta a que, una vez superada la crisis, los inventarios de la principal potencia energética de Occidente queden en un nivel superior al actual.

     

    , , , , , , , , ,

  • CERAWeek 2026: por qué Vaca Muerta da que hablar en el “Davos de la energía”

    CERAWeek 2026: por qué Vaca Muerta da que hablar en el “Davos de la energía”

    Houston, Estados Unidos. Enviado especial. Houston es el epicentro mundial del debate energético por estos días. El CERAWeek by S&P, organizado por S&P Global y comandado por el histórico consultor Daniel Yergin, oficia como el “Davos de la Energía” indiscutido. Los pasillos del hotel Hilton Américas congregan a los CEOs de las supermajors, ministros de la OPEP, banqueros y gigantes tecnológicos.

    En este foro se define el destino del Capex mundial y se trazan las estrategias macro del sector. Para una formación geográficamente periférica como Vaca Muerta, lograr protagonismo en esta vidriera representa la diferencia entre el aislamiento y el acceso al financiamiento internacional de gran escala.

    El tablero geopolítico y la urgencia de diversificar

    La edición 2026 transcurre atravesada por el impacto de la crisis en Medio Oriente. Washington moviliza crudo de sus reservas estratégicas para contener los precios tras la escalada bélica con Irán. La seguridad del suministro global domina las negociaciones a puertas cerradas.

    Durante su intervención matutina en el CERAWeek 2026, el secretario de Energía de los Estados Unidos, Chris Wright enfatizó que la seguridad energética de Estados Unidos es innegociable frente a la actual inestabilidad geopolítica en Medio Oriente.

    En su diálogo con Daniel Yergin, defendió con firmeza que los combustibles fósiles, y muy especialmente el gas natural licuado (GNL), deben seguir siendo la columna vertebral de la estrategia nacional y global. Wright dejó claro que priorizar la producción de petróleo y gas es la única vía realista para garantizar la resiliencia de las cadenas de suministro, estabilizar los mercados aliados y asegurar la economía.

    En este contexto de máxima tensión, Vaca Muerta captura la atención de los grandes operadores internacionales. La roca neuquina no salvará al mundo mañana, pero emerge como una herramienta de diversificación a largo plazo, necesaria para Occidente frente a la vulnerabilidad de las cadenas de suministro tradicionales.

    Chevron y la ventana de oportunidad para el GNL

    La concentración del mercado de Gas Natural Licuado (GNL) enciende alertas en la industria. Balaji Krishnamurthy, vicepresidente de Chevron, trazó un diagnóstico crudo durante su panel: “La demanda de LNG va a crecer fuerte por Asia. Hoy dos tercios del LNG vienen de USA, Qatar y Australia. Está demasiado concentrado, habría que diversificar hacia otras partes como por ejemplo a la Argentina”.

    Esta visión corporativa complementa los dichos de Mike Wirth. El CEO global de Chevron aprovechó el atril principal para respaldar el clima de negocios local y destacó la “excelencia geológica” del shale neuquino. La cuenca aún debe resolver sus históricos cuellos de botella en el midstream, pero estas menciones en la cumbre texana validan la viabilidad técnica y comercial de la roca argentina.

    El ejecutivo marcó un punto de inflexión definitivo con la actual administración nacional. “El problema histórico de Argentina ha estado sobre la superficie: el entorno de inversión. Ha habido rigideces laborales, restricciones a la importación de equipos y a la exportación de producción. Bajo el presidente Milei, esos obstáculos se están abordando de manera sistemática, y estamos viendo avances reales”.

    La mirada de Techint

    Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, coincidió en la lectura de un mundo fragmentado. Para el ejecutivo, la competitividad de la industria ya no depende de manera exclusiva del precio del barril o del millón de BTU, sino de la solidez y confiabilidad de las cadenas de suministro.

    Frente a las tensiones logísticas en rutas marítimas críticas, Rocca señaló que la Argentina ofrece una posición clara a largo plazo que justifica proyectos de crudo y GNL intensivos en capital. El país cuenta con los recursos bajo tierra. El verdadero desafío radica en consolidar una cadena robusta que permita exportar de manera constante, apalancada por la inteligencia artificial para maximizar el factor de recuperación en el upstream.

    Rocca ponderó “la situación en Argentina para el petróleo y el gas, considerando la situación mundial, la fragmentación y el conflicto que podría estar afectando partes del sistema incluso a largo plazo”. “Creo que hay oportunidades para la producción de petróleo y también de GNL (Gas Natural Licuado) desde Argentina, y estamos llevando a cabo inversiones”.

    “Necesitamos expandir nuestra capacidad para asegurar una cadena de suministro sólida y alternativas de producción para el sector energético, esto implica a veces duplicar la inversión en diferentes escenarios”, agregó el líder de Techint.

    La cumbre de argentinos en Houston

    Con este mar de fondo, la atención se traslada a la jornada mañana este martes con el evento “Vaca Muerta CEOs & The Strategic Outlook”, que reunirá  a la cúpula corporativa y política de la energía argentina .

    La apertura oficial convoca a Daniel González, Viceministro de Energía de la Nación, junto a los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro) . Posteriormente, Horacio Marín, CEO de YPF, expondrá sobre la fase de expansión de la formación no convencional .

    El bloque de infraestructura exportadora iniciará con Pablo Vera Pinto, cofundador de Vista Energy, enfocado en Vaca Muerta como nueva plataforma de exportación de crudo . Luego, Felipe Bayón (CEO de GeoPark) y Ricardo Markous (CEO de Tecpetrol) debatirán sobre el ramp-up de la producción .

    Rodolfo Freyre, vicepresidente de Gas y Energía de Pan American Energy (PAE), pondrá el foco en Río Negro como nuevo hub de exportación de GNL, antes del panel final sobre el mercado regional a cargo de Javier Rielo (TotalEnergies) y Hugo Eurnekian (CGC) . La jornada culminará con un cóctel de cierree.

    Comentarios

  • RÍO NEGRO en CERAWeek: Estados Unidos llamó a buscar «soluciones pragmáticas» a la crisis energética

    RÍO NEGRO en CERAWeek: Estados Unidos llamó a buscar «soluciones pragmáticas» a la crisis energética

    La 44° edición de CERAWeek by S&P Global se desarrolla en un clima alterado por la peor crisis energética global que disparó el conflicto en Medio Oriente, que sacó del mercado cerca del 20% del petróleo y el gas natural. En este escenario, el primer orador del ciclo de charlas más importantes del mundo en temas de energía fue el secretario de Energía de los Estados Unidos, Chris Wright, quien no solo buscó calmar los ánimos al indicar que la crisis en Medio Oriente se extenderá por «unas semanas más», sino que también hizo un planteo para nada casual, al llamar al mundo a buscar «soluciones pragmáticas» a la demanda de más energía.

    En su planteo Wright tomó como ejemplo la crisis que tuvo parte de Estados Unidos durante las tormentas polares de enero pasado, pero se hace extensible a todo el mundo que ahora sufre por un lado el recorte en las entregas de petróleo y gas desde el Golfo Pérsico, pero también la disparada general de sus precios.

    El pragmatismo que planteó el funcionario del gobierno de Donald Trump es una forma elegante de decir que no es momento para exigir energías más limpias o una transición energética acelerada. Esta postura ya había sido planteada el año pasado por Wright en el mismo encuentro, aunque en un escenario muy distinto, cuando lo que se debatía era como dar energía a la mayor demanda que generará la inteligencia artificial.

    «En electricidad es foco tiene que ser el pragmatismo. La tormenta dejó a miles de estadounidenses sin electricidad, donde murieron personas, lo deja en claro. No vamos a subir el precio de la energía para bajar 1 grado la temperatura. No vamos a hacer eso, aplicaremos pragmatismo», sentenció el secretario de Energía de Trump.

    Mientras enumeró iniciativas que se llevan adelante en los Estados Unidos, como los pequeños reactores nucleares, también se ocupó de buscar calmar los ánimos en torno al efecto de la crisis generada por el conflicto en Medio Oriente.


    El conflicto en Medio Oriente «terminará en las próximas semanas»


    «Va a durar unas semanas más», aseguró Wright, mientras era aplaudido desde primera fila por el secretario del Interior de EE.UU, Doug Burgum. Y sumó que «esto es un shock energético de corto plazo, no de largo plazo».

    Para el estadounidense, la disparada de los precios del petróleo, el gas natural licuado (GNL) y otros productos como el GLP o combustibles, se debe más a un «miedo de los mercados» que afecta las cotizaciones, que a un problema estructural, dado que sostuvo que el eje de fondo es que «la demanda no se vio afectada».

    Contrariamente al llamado de calma del funcionario, las estaciones de servicio del centro de Houston, donde se desarrolla CERAWeek, marcan que en el corazón energético de los Estados Unidos ayer el precio del galón de gasolina (nafta) se vendía a 3,99 dólares, un precio que se sostiene lleva a la derrota de todo presidente, pues impacta directamente en la inflación y los costos de producción locales.

    De hecho, a primera hora de la mañana de hoy hubo un despliegue de seguridad en las inmediaciones del Hilton Americas donde se desarrolla CERAWeek, no solo por la presencia de personalidades, sino también ante el temor de que se dieras protestas en contra de la suba del precio local de los combustibles, en línea con los reclamos que ayer hubo en la ciudad en contra de la guerra en el Golfo Pérsico.


  • Chris Wright en CERAWeek: la guerra en Irán es “una perturbación a corto plazo”

    Chris Wright en CERAWeek: la guerra en Irán es “una perturbación a corto plazo”

    Houston, Texas (Enviado especial). El titular del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE), Chris Wright, defendió la estrategia bélica de Donald Trump contra Irán ante la plana mayor de la industria de los hidrocarburos en CERAWeek 2026 by S&P Global, la conferencia energética más importante del mundo.

    ,

    El funcionario argumentó que el gobierno norteamericano decidió terminar con la política de apaciguamiento frente a un régimen que acumula un historial de hostilidades contra intereses occidentales. Wright enmarcó la crisis actual como un movimiento disruptivo pero indispensable para evitar que Teherán consolide un arsenal nuclear.

    ,

    El discurso del secretario llega en un punto de máxima tensión geopolítica. El bloqueo del Estrecho de Ormuz cortocircuitó los flujos globales de crudo y derivó en la advertencia de Trump sobre una inminente incursión terrestre para recuperar la conectividad marítima de la región. A esto se suma la amenaza directa del presidente estadounidense de atacar la infraestructura eléctrica de Irán para paralizar su aparato militar y su economía.

    La convulsión en los mercados energéticos

    Wright reconoció el impacto logístico del bloqueo, pero minimizó el pánico en los mercados. El secretario consideró que el alza temporal de los precios funciona como una señal genuina para reactivar el Capex y acelerar la producción en el upstream global. Además, aseguró que las cotizaciones actuales todavía no alcanzan el nivel necesario para provocar una destrucción estructural de la demanda en los países importadores.

    «Se trata de una perturbación a corto plazo en el momento actual, pero con el fin de poner fin a un problema que se arrastra desde hace décadas y dar paso a un mundo mucho más pacífico, mucho más próspero y con una seguridad energética mucho mayor», aseguró el secretario de Energía a de Estados Unidos.

    ceraweek

    Y consideró que «los mercados hacen lo que hacen los mercados: los precios subieron para enviar una señal a todos aquellos que puedan producir más: «por favor, produzcan más». Los precios aún no han subido lo suficiente como para provocar una destrucción significativa de la demanda. Pero los estadounidenses —y los emprendedores del sector energético de todo el mundo— son ingeniosos. Así que se están tomando medidas».

    Intervención quirúrgica en el mercado spot

    Para mitigar el riesgo de desabastecimiento, Washington articuló una respuesta agresiva y coordinada mediante la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El organismo multilateral acordó la liberación rápida de 400 millones de barriles, un volumen destinado casi en su totalidad a sostener el factor de utilización de las refinerías asiáticas. Países como Japón lideraron la absorción de estos cargamentos para evitar un colapso en su cadena de suministro industrial.

    Estados Unidos aporta a este plan un flujo diario de entre 1 y 1,5 millones de barriles extraídos directamente de su Reserva Estratégica de Petróleo (SPR). Wright trazó una línea divisoria clara respecto a las intervenciones del pasado, a las cuales calificó de electoralistas. El funcionario subrayó que el volumen actual busca resolver una disrupción real en la oferta y no manipular el precio de los surtidores domésticos.

    La gran novedad de esta maniobra radica en el mecanismo de mercado elegido por la administración Trump. En lugar de liquidar el crudo, el DOE estructuró la operación mediante contratos swap. Por cada barril que los operadores retiran hoy de las cavernas salinas, devolverán 1,2 barriles el próximo año. Esta ingeniería financiera blinda las arcas del Estado y garantiza un incremento neto en los inventarios estratégicos de Norteamérica una vez superado el conflicto.

  • Chris Wright en CERAWeek: la guerra en Irán es “una perturbación a corto plazo”

    Chris Wright en CERAWeek: la guerra en Irán es “una perturbación a corto plazo”

    Houston, Texas (Enviado especial). El titular del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE), Chris Wright, defendió la estrategia bélica de Donald Trump contra Irán ante la plana mayor de la industria de los hidrocarburos en CERAWeek 2026 by S&P Global, la conferencia energética más importante del mundo.

    ,

    El funcionario argumentó que el gobierno norteamericano decidió terminar con la política de apaciguamiento frente a un régimen que acumula un historial de hostilidades contra intereses occidentales. Wright enmarcó la crisis actual como un movimiento disruptivo pero indispensable para evitar que Teherán consolide un arsenal nuclear.

    ,

    El discurso del secretario llega en un punto de máxima tensión geopolítica. El bloqueo del Estrecho de Ormuz cortocircuitó los flujos globales de crudo y derivó en la advertencia de Trump sobre una inminente incursión terrestre para recuperar la conectividad marítima de la región. A esto se suma la amenaza directa del presidente estadounidense de atacar la infraestructura eléctrica de Irán para paralizar su aparato militar y su economía.

    La convulsión en los mercados energéticos

    Wright reconoció el impacto logístico del bloqueo, pero minimizó el pánico en los mercados. El secretario consideró que el alza temporal de los precios funciona como una señal genuina para reactivar el Capex y acelerar la producción en el upstream global. Además, aseguró que las cotizaciones actuales todavía no alcanzan el nivel necesario para provocar una destrucción estructural de la demanda en los países importadores.

    «Se trata de una perturbación a corto plazo en el momento actual, pero con el fin de poner fin a un problema que se arrastra desde hace décadas y dar paso a un mundo mucho más pacífico, mucho más próspero y con una seguridad energética mucho mayor», aseguró el secretario de Energía a de Estados Unidos.

    ceraweek

    Y consideró que «los mercados hacen lo que hacen los mercados: los precios subieron para enviar una señal a todos aquellos que puedan producir más: «por favor, produzcan más». Los precios aún no han subido lo suficiente como para provocar una destrucción significativa de la demanda. Pero los estadounidenses —y los emprendedores del sector energético de todo el mundo— son ingeniosos. Así que se están tomando medidas».

    Intervención quirúrgica en el mercado spot

    Para mitigar el riesgo de desabastecimiento, Washington articuló una respuesta agresiva y coordinada mediante la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El organismo multilateral acordó la liberación rápida de 400 millones de barriles, un volumen destinado casi en su totalidad a sostener el factor de utilización de las refinerías asiáticas. Países como Japón lideraron la absorción de estos cargamentos para evitar un colapso en su cadena de suministro industrial.

    Estados Unidos aporta a este plan un flujo diario de entre 1 y 1,5 millones de barriles extraídos directamente de su Reserva Estratégica de Petróleo (SPR). Wright trazó una línea divisoria clara respecto a las intervenciones del pasado, a las cuales calificó de electoralistas. El funcionario subrayó que el volumen actual busca resolver una disrupción real en la oferta y no manipular el precio de los surtidores domésticos.

    La gran novedad de esta maniobra radica en el mecanismo de mercado elegido por la administración Trump. En lugar de liquidar el crudo, el DOE estructuró la operación mediante contratos swap. Por cada barril que los operadores retiran hoy de las cavernas salinas, devolverán 1,2 barriles el próximo año. Esta ingeniería financiera blinda las arcas del Estado y garantiza un incremento neto en los inventarios estratégicos de Norteamérica una vez superado el conflicto.