Etiqueta: 24 de marzo

  • Imagen y memoria: retratos para no olvidar

    Imagen y memoria: retratos para no olvidar

    En el contexto de las actividades por el aniversario número 50 del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976, la Legislatura del Neuquén alberga la muestra fotográfica “Imagen y memoria: retratos para no olvidar”, una propuesta que busca mantener viva la memoria colectiva a través del arte.

    La exposición reúne una serie de trabajos realizados por el colectivo fotográfico Son Miradas, quienes desarrollaron el proyecto a lo largo de un año. A través de retratos, la muestra propone un recorrido visual que pone en primer plano historias, identidades y recuerdos vinculados a uno de los períodos más oscuros de la historia argentina.

    Con una mirada sensible y comprometida, las imágenes invitan a la reflexión sobre la memoria, la verdad y la justicia, valores fundamentales que continúan siendo ejes centrales en la construcción de la sociedad.

    La iniciativa forma parte de las distintas actividades conmemorativas impulsadas en la provincia, reafirmando el compromiso de los espacios institucionales con la preservación de la memoria histórica y la promoción de los derechos humanos.

  • Imagen y memoria: retratos para no olvidar

    Imagen y memoria: retratos para no olvidar

    En el contexto de las actividades por el aniversario número 50 del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976, la Legislatura del Neuquén alberga la muestra fotográfica “Imagen y memoria: retratos para no olvidar”, una propuesta que busca mantener viva la memoria colectiva a través del arte.

    La exposición reúne una serie de trabajos realizados por el colectivo fotográfico Son Miradas, quienes desarrollaron el proyecto a lo largo de un año. A través de retratos, la muestra propone un recorrido visual que pone en primer plano historias, identidades y recuerdos vinculados a uno de los períodos más oscuros de la historia argentina.

    Con una mirada sensible y comprometida, las imágenes invitan a la reflexión sobre la memoria, la verdad y la justicia, valores fundamentales que continúan siendo ejes centrales en la construcción de la sociedad.

    La iniciativa forma parte de las distintas actividades conmemorativas impulsadas en la provincia, reafirmando el compromiso de los espacios institucionales con la preservación de la memoria histórica y la promoción de los derechos humanos.

  • “Imagen y memoria. Retratos para no olvidar”: la muestra fotográfica llega a la Legislatura del Neuquén

    “Imagen y memoria. Retratos para no olvidar”: la muestra fotográfica llega a la Legislatura del Neuquén

    “Imagen y memoria. Retratos para no olvidar”: la muestra fotográfica llega a la Legislatura del Neuquén

    Casa de las Leyes Espacio Cultural de la Legislatura del Neuquén (CLEC) invita a la inauguración de la muestra fotográfica “Imagen y memoria: retratos para no olvidar”, del colectivo Son Miradas, una propuesta que convoca a la reflexión a través del arte y la cultura.

    La actividad se realizará el próximo 7 de abril a las 10:30 horas en el hall de la Legislatura provincial (Leloir 810).

    En el marco de los 50 años del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976, la exposición reúne un trabajo desarrollado durante un año por el colectivo fotográfico Son Miradas. La muestra pone el foco en hijos e hijas de personas desaparecidas, retratando sus vidas actuales, sus trayectorias y los modos en que han transitado la ausencia.

    A través de retratos y relatos, la propuesta busca dar visibilidad y voz a las generaciones atravesadas por el terrorismo de Estado, aportando a la construcción de una memoria viva y colectiva.

    La muestra podrá visitarse de lunes a viernes de 8 a 15 horas. La entrada es libre y gratuita.

  • El negacionismo opositor fortalece al Gobierno

    El negacionismo opositor fortalece al Gobierno

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    “Agnus Dei / Cordero de Dios” – Francisco de Zurbarán (1635-1640).

    El autoengaño de los virtuosos.

    1. Negar los problemas es una forma de abandonar la política democrática.

    El pasado 24 de marzo se repitió la frase “el negacionismo del Gobierno”. Es cierto pero una cosa no quita la otra. Llegamos a este momento histórico porque también se negaron los descontentos de las mayorías que hoy sintonizan con el Gobierno.

    La actual oposición, el oficialismo de ayer, negó la inflación desbordante y los efectos de una política identitaria de minorías con las mayorías encerradas en plena pandemia. Negó los malestares materiales con un discurso de supuesta “virtud” en contexto de alta incertidumbre y precariedad.

    Negó sus propias pedagogías de la crueldad del progresismo policíaco, las políticas de miedo y pánico que cultivaron soledad y desconfianza en las relaciones sociales e íntimas, desde jardines de infantes a escuelas. No sólo negó tantos problemas sino que en muchos casos censuró y cerró los espacios de disenso razonable. Llamó a cualquier cosa “discurso de odio” y a cualquier persona “facho”, fomentó cancelaciones y autocensura. Así alimentó la cultura autoritaria que dice querer combatir.

    En lugar de construir puentes, negociaciones y negocios comunes, siempre existentes transversalmente, se forzó una teatralidad polarizada y destructiva. Se polarizó todo hasta los extremos y la motosierra ganó el sentido común.

    La mezcla de malestares económicos y emocionales gestaron estos tiempos intensos. Ese negacionismo opositor y progresista construyó al actual oficialismo. Muchas de esas negaciones y prácticas continúan. La precaria fortaleza de Milei y sus resultados electorales son prueba de ello. La oposición sigue paralizada como cuando era oficialismo.

    Ese “Estado de negación” de la oposición es la que permite la destrucción del Estado. Permitió que Milei cumpliera con sus promesas con acciones irracionales, ilegales e inconstitucionales. Los despidos, las rutas que producen más accidentes, la saña con discapacitados y jubilados, el industricidio y tantas regresiones más. Hoy la oposición niega su propia parálisis, su incapacidad de acción, con denuncias de corrupción.

    Que la corrupción por el caso $Libra o el episodio Adorni sea agenda central habla de la derrota política de la oposición. Vivir en la moralización de la política y su persecución judicial es repetir el ciclo de Menem, De la Rúa, K y Anti-K que nos llevó a Milei. Discutir la corrupción circularmente es pura antipolítica, otra autoderrota.

    Las mayorías ya asumieron hace rato que “todos los políticos son corruptos” y por eso Milei ganó. Por eso ya habían ganado Bussi, Palito Ortega o Patti. Los escándalos no lo sacarán, ni lo debilitarán. No, este tipo de escándalo que se ve casi ininterrumpidamente hace 40 años desde los pollos de Mazzorín (que después del pánico de los “pollos radiactivos” terminó sobreseído). La oposición se cree superior y mejor a Milei pero no lo es. Y la sociedad lo sabe.

    2. El show de la corrupción refuerza la antipolítica

    La oposición no se da cuenta que se cava su propia fosa, que alimenta el hartazgo y se tira tierra encima. La lógica del escándalo no detiene a Milei y es central en su caja de herramientas. Hoy ya nadie recuerda cuando jueces federales censuraban -a pedido oficial- audios que circulaban. Se distrajo con una sentencia judicial que generó indignación y se ganó una elección.

    Se repite la palabra negacionismo de forma superficial. Parece haber negacionistas y supuestos no negacionistas. Esa dicotomía es tan boba como falsa. La oposición no sale de su burbuja y no quiere escuchar a la sociedad transformada.

    Mientras la oposición fomenta el show antipolítico, el Gobierno avanza con su política judicial e impulsa pliegos de jueces que demuestran que la Corte y Comodoro Py, la familia judicial y sus dos tribus judiciales más allá de todas sus guerras internas, pueden acordar candidatos, pueden construir y negociar a través de whatsapp o en reuniones secretas poco republicanas.

    Se proponen varios jueces que estarán casi tres décadas en su cargo. El gobierno tiene acción y perspectiva de largo plazo. Mientras la oposición perdió el control del Senado.

    Wittgenstein decía: “Nada es tan difícil como no engañarse a uno mismo”. Lo que hace la oposición es seguir con su pensamiento mágico incluso cuando las condiciones globales y locales siguen empeorando. No sólo abandona a su base social a un sacrificio sino que ayuda a ponerle las ataduras que vuelven casi imposible cualquier resistencia. La fantasía pasará. La venganza de la realidad será impiadosa con todos.

    * Abogado y Profesor de Derecho Constitucional.


  • Después del 24 de marzo: la herida que sigue hablando

    Después del 24 de marzo: la herida que sigue hablando

    Pasó otro 24 de marzo y las calles volvieron a llenarse, las consignas volvieron a escucharse, los nombres volvieron a decirse en voz alta. Y está bien que así sea. Pero cuando baja la intensidad de la fecha, cuando el calendario sigue su curso, aparece la pregunta que incomoda de verdad: ¿qué dejó la dictadura en la Argentina? Porque no dejó sólo un pasado, dejó una estructura de consecuencias que todavía atraviesa el presente. Dejó, primero, lo irreparable, miles de desaparecidos, familias quebradas para siempre, historias interrumpidas, nietos que todavía buscan su identidad. Eso no tiene cierre. Sin embargo, 50 años después del golpe, la Argentina vuelve a discutir algo que parecía saldado: cómo se recuerda el pasado.

    El gobierno de Javier Milei eligió este aniversario para instalar una idea: la de la “memoria completa”. Una memoria que incluye a todas las víctimas. Una memoria que busca ampliar el relato. Una memoria que, según el oficialismo, corrige una historia “incompleta”. Pero el problema no es recordar más. El problema es cómo se recuerda. Porque en la Argentina hubo un consenso construido con dolor, con juicios, con pruebas: que lo ocurrido durante la dictadura no fue una guerra entre iguales. Fue terrorismo de Estado. Y ahí está el punto central. El Estado no es un actor más. El Estado tiene una responsabilidad superior porque tiene el poder, porque tiene las armas, porque tiene la obligación de garantizar derechos, no de violarlos.

    Cuando el Estado secuestra, tortura y desaparece, no está combatiendo, está quebrando el contrato básico de la democracia. Por eso, cada vez que se intenta poner en el mismo plano a la dictadura y a la violencia de los años 70, la discusión deja de ser histórica y se vuelve política. Porque no es sólo qué pasó, es qué significado le damos hoy. 

    El video del gobierno no aparece en el vacío. Aparece en un contexto donde se habla de “relato”, de “verdad incompleta”, de “revisar la historia”. Y ahí es donde se encienden las alarmas.

    El gobierno de Javier Milei eligió este aniversario para instalar una idea: la de la «memoria completa». Una memoria que incluye a todas las víctimas. Una memoria que busca ampliar el relato. Una memoria que, según el oficialismo, corrige una historia “incompleta”. Pero el problema no es recordar más. El problema es cómo se recuerda.

    No porque no se pueda discutir el pasado sino porque hay discusiones que tienen consecuencias en el presente. Si todo es lo mismo, nada es lo mismo. Si todo se relativiza, todo pierde peso. Y cuando el terrorismo de Estado se relativiza, la democracia se debilita. Porque la memoria no es un museo es un límite. Un límite que dice: esto no puede volver a pasar. 

    También hay algo que la política debería entender. La memoria no se construye desde un video, se construye con consenso social, con verdad judicial, Con evidencia histórica, con el respeto a lo que significó ese período. Y ese consenso, en la Argentina, no fue casual. Costó décadas. Costó juicios. Costó lucha. Costó dolor. Por eso, cada vez que se lo pone en discusión, no es un debate más es una señal porque este no es un tema tibio. No se trata de una discusión académica. No se trata de una mirada alternativa. No se trata de “completar la historia”. Se trata de algo más profundo, de si estamos dispuestos a mantener un límite claro entre democracia y barbarie. Porque el riesgo no es sólo lo que se dice. El riesgo es lo que se habilita. Cuando el pasado se vuelve discutible en sus aspectos más básicos, el presente empieza a resquebrajarse. Y la Argentina ya aprendió de la peor manera lo que pasa cuando se corren esos límites.

    Por eso, 50 años después, la pregunta no es qué video se publicó. La pregunta es otra. Si estamos dispuestos a discutir la memoria ¿hasta dónde estamos dispuestos a retroceder? No hay reparación completa posible. No hay punto final emocional. Pero la dictadura también dejó algo más silencioso. Dejó una marca en la forma en que la sociedad se relaciona con el poder. Dejó miedo. Ese reflejo, aunque debilitado, todavía aparece a veces en la autocensura, a veces en la indiferencia, a veces en la decisión de no involucrarse. También dejó desconfianza porque cuando el Estado secuestra, tortura y desaparece, deja de ser garante y se convierte en amenaza y reconstruir esa relación no es inmediato. Se necesitan décadas. Se necesitan instituciones sólidas. Se necesita justicia. Se necesita memoria activa. Pero hay algo todavía más profundo, la dictadura dejó una cultura del silencio. Durante años, el horror convivió con la vida cotidiana. Muchos sabían, muchos sospechaban, muchos eligieron no ver. Y ese silencio no fue neutro fue funcional porque el terror necesita del silencio para sostenerse. Y esa es una de las lecciones más incómodas: el horror no avanza solo. Avanza cuando la sociedad deja de reaccionar.

    Cincuenta años después, la pregunta no es qué video se publicó. La pregunta es otra. Si estamos dispuestos a discutir la memoria ¿hasta dónde estamos dispuestos a retroceder? No hay reparación completa posible. No hay punto final emocional. Pero la dictadura también dejó algo más silencioso. Dejó una marca en la forma en que la sociedad se relaciona con el poder. Dejó miedo.

    La democracia que vino después también es hija de esa experiencia. Una democracia imperfecta, con crisis, con tensiones, con errores pero una democracia que se construyó con una base clara: hay límites que no se pueden volver a cruzar. Sin embargo, 50 años después, aparece un riesgo nuevo, no el olvido total sino algo más peligroso, la relativización. Cuando se empieza a discutir lo evidente. Cuando se intenta equiparar responsabilidades sin contexto. Cuando se banaliza el terrorismo de Estado. Cuando se instala la idea de que “no fue tan así” ahí es donde la memoria empieza a erosionarse y cuando la memoria se debilita, los límites también se vuelven difusos. Porque la memoria no es un ejercicio nostálgico es un mecanismo de defensa. Sirve para que la sociedad reconozca señales de alerta para que no naturalice el abuso. Para que entienda que el poder sin control siempre termina mal. Pero hay otra herencia de la dictadura que incomoda todavía más la idea de que el orden puede imponerse a cualquier costo. Esa tentación aparece cada tanto cuando hay crisis, cuando hay inseguridad, cuando hay enojo social.

    La tentación de pensar que los problemas se resuelven con mano dura, sin reglas, sin límites. Y ahí es donde la historia vuelve a advertir. Porque ya se probó ese camino y el resultado fue horror. Por eso, después del 24 de marzo, el desafío no es sólo recordar es entender. Entender que la democracia no es sólo votar es respetar la ley, es aceptar límites, es convivir con diferencias sin eliminar al otro y también es exigir. Exigir que las instituciones funcionen. Que la Justicia actúe. Que el poder tenga controles reales. Porque cuando la democracia no da respuestas, se debilita. Y cuando se debilita, aparecen los discursos que prometen orden a cualquier precio.

    Después del 24 de marzo, el desafío no es sólo recordar es entender. Entender que la democracia no es sólo votar es respetar la ley, es aceptar límites, es convivir con diferencias sin eliminar al otro y también es exigir. Exigir que las instituciones funcionen. Que la Justicia actúe. Que el poder tenga controles reales. Porque cuando la democracia no da respuestas, se debilita.

    La dictadura dejó muertos, desaparecidos, miedo y heridas. Pero también dejó una advertencia brutal. El horror no empieza con los secuestros empieza antes. Empieza cuando la sociedad tolera el abuso. Cuando relativiza la violencia, cuando acepta que algunos valen menos que otros. Y ese es el punto más filoso de todos porque el peligro no está sólo en el pasado está en cada momento en que una sociedad decide mirar para otro lado.

    Por eso, después del 24 de marzo, la pregunta no es qué pasó, la pregunta es qué estamos dispuestos a tolerar hoy. Porque la historia ya mostró hasta dónde puede llegar el poder sin límites. Y si algo dejó la dictadura —además del dolor— es una verdad incómoda y definitiva: el “Nunca Más” no es una frase del pasado es una decisión del presente y cada vez que se relativiza el horror, ese compromiso empieza a romperse.

  • «Escribo lleno de asombro y estupor de cómo se puede tergiversar tanto la historia y las luchas sociales»

    «Escribo lleno de asombro y estupor de cómo se puede tergiversar tanto la historia y las luchas sociales»

    , , , , , , , , , , , , , , , , , Foto: Biblioteca Popular Osvaldo Bayer/ Daniel Osovnikar , ,

    Sr. Director:

    Escribo estas palabras como un militante de Movimiento Peronista, lleno de asombro y estupor de cómo se puede tergiversar tanto la historia y las luchas sociales.

    El señor Del Castillo confunde todos los datos para armarse la ensalada que más le conviene a su discurso chiquitito y perturbado. Con una pequeña búsqueda en Google a sus profusas cartas de lectores anteriores, uno llega rápidamente a la conclusión de que lo que más lo motiva es un antiperonismo que, evidentemente, no lo deja ver más allá de la punta de su nariz. Qué lamentable que nuestros ojos tengan que soportar una pluma diarreica que genera sólo lo que un enorme montón de deposiciones en forma de palabras puede generar.

    Como militante del Movimiento Peronista le quiero decir que se sorprendería gratamente si decidiera participar alguna vez de la marcha del 24 de marzo, siempre que esté de acuerdo con que lo que sucedió entre los años 1976 y 1983 fue una barbarie que no tiene que suceder nunca más. Es más, seguramente se sorprenderá al saber que conozco mucha gente que no es ni Kirchnerista, ni de izquierda, ni de lo que se le cante, que va a participar de la marcha.

    A la marcha del 24 de marzo hay que ir siempre, sea feriado o no, llueva o no, se canten consignas con las que uno no está de acuerdo o no. El 24 de marzo es la fecha en la que se marchó y se marcha siempre para que trasnochados como el señor Del Castillo no sigan intentado escudarse en una supuesta disputa partidaria con tal de bajarle el precio a la lucha de tanta gente durante tantos años.

    Se exige juicio, mientras que a las víctimas no se les ofreció nada. Se exige castigo, para los victimarios que desaparecían, torturaban, violaban, mataban y se apropiaban de las víctimas.

    Se apela a la memoria, para que no sigan apareciendo personas como el señor Del Castillo. Se busca la verdad, para que personas como Del Castillo queden como lo que son: personas que fuerzan los datos históricos y las interpretaciones de la realidad al máximo para hacer política de baratija. Se pide justicia para que a personas como Del Castillo les quede claro, de una vez por todas, que lo que piensa y luego escribe no es más que una sarta de incongruencias.

    Y se da amor, para que se entienda que sólo queremos vivir en paz.

    Guillermo Barragán Alcázar

    DNI 30.366.856

    Villa la Angostura

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  • San Martín de los Andes conmemoró el 24 de marzo con una marcha y la reinauguración de la Plaza Fito Teberna

    San Martín de los Andes conmemoró el 24 de marzo con una marcha y la reinauguración de la Plaza Fito Teberna

    En el marco del 50° aniversario del último golpe de Estado en Argentina, San Martín de los Andes vivió una jornada de memoria y reflexión con una masiva participación en las actividades organizadas por el Municipio. La propuesta, impulsada por la Secretaría de Cultura, combinó actos en la plaza, intervenciones artísticas y una marcha que recorrió distintos puntos de la ciudad.

    El eje de la conmemoración fue la reinauguración de la Plaza Rodolfo Mario “Fito” Teberna, ubicada en el Parque Lineal Pocahullo. El espacio recuerda a un joven sanmartinense, estudiante en La Plata, desaparecido durante la última dictadura militar. El acto se realizó desde las 14 horas con la presencia de integrantes de la Comisión de la Memoria organizaciones y vecinos, e incluyó palabras alusivas y presentaciones musicales. La puesta en valor del lugar buscó consolidarlo como un sitio de encuentro y construcción colectiva de la memoria.

    En ese mismo espacio se desarrollaron actividades culturales abiertas a la comunidad, con propuestas artísticas que acompañaron la jornada y reforzaron el mensaje de Memoria, Verdad y Justicia.

    Tras el acto, se llevó a cabo una marcha por la calle Roca que incluyó el paso frente al edificio de Gendarmería. Allí, la arquitecta Tili Solanas compartió su testimonio y recordó las dos oportunidades en las que estuvo detenida en ese lugar durante la dictadura, aportando una dimensión local a la memoria histórica.

    La movilización culminó en la Plaza San Martín, donde se realizó una intervención artística que recreó el encuentro entre una madre —o abuela— y su hijo o nieto, en alusión a la búsqueda de personas desaparecidas. Además, se llevó adelante el repintado de los pañuelos, símbolo de la lucha de los organismos de derechos humanos.

  • 24 de Marzo en Neuquén: una multitudinaria marcha a 50 años del golpe militar

    24 de Marzo en Neuquén: una multitudinaria marcha a 50 años del golpe militar

    A 50 años del golpe militar del 24 de marzo de 1976 las calles del centro de Neuquén desbordaron de manifestantes. Al menos 20 cuadras repletas de personas recorrieron toda la extensión de la Avenida Argentina y su continuación la Olascoaga. 

    Las consignas “Nunca Más”, “Memoria, Verdad y Justicia” y “Son 30.000” se repetían constantemente en estribillos de canciones, carteles y grafitis. Sin embargo, el símbolo que proliferó a lo largo y ancho de la extensa marcha fue el pañuelo blanco de las madres de Plaza de Mayo Filial Neuquén.

    Ante su ausencia física, uno de los mayores símbolos de la historia de los derechos humanos del siglo XX fueron portados por personas de todas las generaciones. Pañuelos blancos con flores en recuerdo a la incansable lucha de Lolín Rigoni, Inés Ragni y Beba Mujica. 

    Al terminar de descender la marcha hasta Félix San Martín, desde el grupo de apoyo a las Madres, quienes organizaban el itinerario de la protesta, comentaron en ese momento que todavía había personas que todavía no habían empezado a caminar desde el punto de concentración que había sido el monumento al General San Martín.  

    Por la masividad de la marcha, Bernardo Busso explicó por altavoz que la marcha no cruzará por la Avenida Mosconi hasta Richieri como estaba previsto, para evitar que las personas puedan sufrir algún inconveniente con la obra vial. Ambos sentidos de la avenida repletos de público de a pie que transitaba en absoluta armonía. 

    Finalmente, una vez que la última parte de la columna regresó al punto de encuentro, comenzaron los discursos de cierre. El punto de inicio fue el de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (Apdh).

    “Venimos a seguir rindiendo el homenaje a nuestros ejemplos de vida que seguramente estarán marchando con nosotros por dónde estarán Noemí (Labrune), Inés (Ragni), Óscar (Ragni), Lolín (Rigoni), Walter (Pérez), nuestro compañero que partió pero están en cada uno de nosotros y por ello seguimos”, expresaron desde la organización. 

    “Venimos a decirles que seguimos firmes en el compromiso con la memoria, memoria sobre las políticas de crueldad del terrorismo de Estado y las dictaduras que le antecedieron. El genocidio que se llevó adelante con el golpe del 76”.

  • Fútbol argentino recuerda a víctimas del golpe de 1976: Nunca Más

    Fútbol argentino recuerda a víctimas del golpe de 1976: Nunca Más

    Este 24 de marzo se cumplen 50 años del inicio del golpe cívico-militar de 1976, los principales clubes del fútbol argentino difundieron mensajes institucionales en conmemoración de las víctimas del terrorismo de Estado y ratificaron su compromiso con la memoria colectiva bajo la consigna “Nunca Más”.

    River Plate recordó la fecha al señalar que “no olvida” y reafirmó su compromiso histórico por la Memoria, la Verdad y la Justicia, en homenaje a los 30 mil desaparecidos. El mensaje cerró con la consigna “Nunca Más”.

    Por su parte, Boca Juniors expresó que mantiene viva la memoria de los 30.000 desaparecidos que dejó la última dictadura militar en la Argentina. A medio siglo del golpe, el club remarcó: “decimos Nunca Más”.

    En tanto, San Lorenzo de Almagro publicó un mensaje centrado en la memoria de sus hinchas desaparecidos: “Están presentes. En el corazón de sus seres queridos. En los sueños que no claudican”, indicó.

    El club destacó el homenaje a Osvaldo Balbi, Carlos Horacio Vivas, José Orlando y Luis Zukerfeld, cuyos familiares gritaron “¡presente!” en la tribuna. El texto cerró con el agradecimiento por compartir el recuerdo y la consigna de Memoria, Verdad y Justicia.

    Independiente también se sumó a la conmemoración y afirmó: “A 50 años del Golpe Cívico-Militar, Independiente dice Nunca Más”. Además, convocó a quienes tengan familiares o conocidos desaparecidos que hayan sido socios del club a comunicarse para restituir sus carnets.

    Por su parte, Racing Club de Avellaneda difundió uno de los mensajes más extensos, con una referencia directa a las ausencias en sus tribunas. “Ese agujero en la tribuna. Y este otro. Y aquel de más allá”, describió el club, al recordar a socios e hinchas desaparecidos como parte de su historia.

    La institución remarcó que el dolor persiste, que aún hay identidades por recuperar y delitos de lesa humanidad que deben seguir siendo juzgados. “Por eso esos rostros nos miran. Por eso esos ojos alientan”, concluyó, con un triple “presentes”.

    Los cinco clubes coincidieron en sostener la memoria activa a medio siglo del golpe y en reforzar el reclamo de verdad y justicia frente a los crímenes de la última dictadura.

  • Importante marcha hubo en Villa La Angostura a 50 años del golpe con la consigna “¿Dónde están los desaparecidos?”

    Importante marcha hubo en Villa La Angostura a 50 años del golpe con la consigna “¿Dónde están los desaparecidos?”

    , , , , , , , , , , , , , , , , , Fotos: Daniel Osovnikar y Biblioteca Popular Osvaldo Bayer. , ,

    Emotiva movilización se llevó a cabo en Villa La Angostura donde se destacó el reclamo  “¿Dónde están los desaparecidos?”, al cumplirse 50 años del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976. Más de trescientas personas participaron de la convocatoria, entre ellas organismos sociales, gremios, representantes de partidos políticos y vecinos en general. Se destacó especialmente la significativa presencia de jóvenes y adolescentes, quienes marcharon portando banderas, pancartas y fotografías de detenidos-desaparecidos.

    La columna recorrió la avenida Arrayanes y distintos sectores céntricos de la localidad, en una movilización que se caracterizó por un clima de respeto, reflexión y memoria colectiva. La marcha incluyó consignas vinculadas a los derechos humanos y también expresiones críticas hacia el Gobierno Nacional, aunque predominó un tono acompañado por aplausos y momentos de silencio, en señal de homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado.

    Gerardo Ghioldi, referente de la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer, destacó la importancia de sostener el reclamo histórico y señaló a LA ANGOSTURA DIGITAL que el eje central continúa siendo la búsqueda de verdad. “Lo que no podemos estar interpretando ahora es qué partido político se apropió de los derechos humanos o qué presidente hizo esto o aquello. Se trata de que nos digan dónde están los desaparecidos. ¿Dónde está mi primo Ariel Ferrari? ¿Dónde está? Eso es lo que queremos saber”, expresó.

    Ghioldi también recordó los inicios de estas manifestaciones en la localidad. “La marcha fue muy emotiva, muchísima gente. Nosotros en el año 96 éramos 15 o 20 personas. Después de la llegada de las Madres de Plaza de Mayo, con la presencia de la madre de Neuquén, hijos de Capital y del Alto Valle, y también de Hebe de Bonafini, se realizó un encuentro en la Escuela 104. Ese momento hizo que muchos decidiéramos organizar la primera marcha. Para mí fue en 1997, aunque pudo haber sido en 1996. En ese entonces salimos apenas un puñado a preguntar dónde estaban los desaparecidos. Hoy, 50 años después, la gente sigue haciendo la misma pregunta”, remarcó.

    Por su parte, Daniel Osovnikar, referente social local y conductor del programa radial “El Tren” de FM Los Lagos 101.9 MHz, subrayó la amplitud de la convocatoria y el fuerte protagonismo juvenil. “A diferencia de otras marchas, hubo muchos más carteles de familiares con fotos de desaparecidos. Se vio a chicos y muchos adolescentes encabezando la movilización, sosteniendo banderas. Fue muy concurrida, dos cuadras extensas de gente, con la presencia de sindicatos como ATEN y ATE, docentes, personal del hospital y muchas familias completas participando”, señaló.

    Osovnikar agregó que, tras recorrer el centro, la movilización se detuvo en la Plaza San Martín, donde se abrió el megáfono para que distintos participantes expresaran sus reflexiones. Posteriormente, la marcha continuó hasta la zona de la confitería Antibes, donde una banda local presentó un tema especialmente compuesto por los 50 años del golpe, momento que fue acompañado por los presentes. Finalmente, la jornada concluyó frente al mural ubicado en una pared del CEF N° 7, que fue repintado como parte de las actividades conmemorativas.

    La movilización dejó como mensaje central la vigencia del reclamo por memoria, verdad y justicia, con una participación intergeneracional que reflejó la continuidad de la demanda social a medio siglo del golpe de Estado.

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