La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) confirmó un paro nacional docente para el próximo 2 de marzo, en el marco del no inicio del ciclo lectivo 2026, y anunció la continuidad de un plan de lucha que incluirá movilizaciones, caravanas y acciones en todo el país.
La decisión fue adoptada durante el Congreso Ordinario y el Congreso Extraordinario de la organización, que reunió a congresales de todas las provincias. La sesión llevó el nombre del dirigente sindical Beto Pianelli, en reconocimiento a su trayectoria y compromiso con los derechos de los trabajadores.
Durante el encuentro, la secretaria general de CTERA, Sonia Alesso, presentó un informe político y gremial en el que analizó el contexto nacional e internacional, el impacto de las políticas económicas sobre la educación pública y las condiciones de vida del sector docente. En ese marco, y al cumplirse 50 años del golpe cívico-militar, la central reafirmó su compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia.
En el Congreso Ordinario se aprobó por amplia mayoría la Memoria y Balance del período, donde la conducción destacó el trabajo sindical y organizativo desarrollado en defensa de la escuela pública, los derechos laborales y las condiciones de enseñanza y aprendizaje.
En paralelo, el Congreso Extraordinario definió la política gremial y ratificó la continuidad del plan de lucha, sosteniendo la necesidad de unidad, organización y movilización frente a lo que la organización considera políticas de ajuste que afectan a la educación pública y al conjunto de los trabajadores.
Paro nacional y plan de acción
Como parte de este proceso, el Congreso Nacional de CTERA resolvió convocar a un paro nacional docente el 2 de marzo, acompañado por un plan de acción que se extenderá durante todo el mes con caravanas, carpas informativas y movilizaciones. Entre los objetivos, la central docente anunció que buscará informar a la comunidad sobre el contenido y las consecuencias del proyecto de Ley de Libertad Educativa, al que expresó su rechazo.
También se planteó la discusión de una nueva Ley de Financiamiento Educativo como eje central del conflicto, junto con la defensa del sistema educativo público.
Reclamos centrales
Entre las principales demandas aprobadas por el Congreso se destacan:
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Convocatoria inmediata a la Paritaria Nacional Docente.
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Aumento salarial por encima de la inflación y recuperación del poder adquisitivo.
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Restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y de los fondos nacionales para educación.
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Incremento urgente del presupuesto educativo y sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo.
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Rechazo a la Ley de Libertad Educativa y a iniciativas que, según el gremio, impliquen mercantilización del sistema educativo.
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Mejores condiciones laborales: infraestructura escolar adecuada, conectividad y recursos pedagógicos.
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Estabilidad laboral y defensa de los regímenes jubilatorios docentes.
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Rechazo a la reforma laboral y a las políticas de ajuste que afectan a la educación pública.
Además, el Congreso expresó solidaridad con los docentes de AMP La Rioja y con organizaciones sindicales que mantienen conflictos por salario y condiciones de trabajo.
Un conflicto que impacta en el inicio de clases
La convocatoria al paro nacional se da en un contexto de tensión entre el gobierno y los gremios docentes por la falta de convocatoria a la paritaria nacional y la discusión del financiamiento educativo. La medida podría afectar el inicio del ciclo lectivo en varias jurisdicciones y profundizar el conflicto en el sistema educativo.
Desde la organización ratificaron que continuarán “en estado de alerta y movilización”, con el objetivo de frenar el ajuste y defender la educación pública, gratuita y de calidad, el salario docente y el financiamiento del sistema educativo.
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