Un caso que sacudió a la sociedad. Belén, inspirada en el libro Somos Belén de Ana Correa y coescrita por Dolores Fonzi junto a Laura Paredes, recrea un caso real ocurrido en 2014 en Tucumán. Una joven, identificada como Julieta, llega al hospital con un fuerte dolor abdominal sin saber que está embarazada. Despierta esposada, acusada de provocarse un aborto y pasa más de dos años presa en una sentencia considerada desproporcionada e injusta. Ese episodio se convirtió en una chispa para un movimiento de mujeres y organizaciones que reclamaron justicia, denunciando un sistema judicial conservador y punitivo.
Dolores Fonzi: detrás y delante de cámara
Con su segundo largometraje como directora (Blondi, 2023 fue el primero), Fonzi vuelve a San Sebastián, esta vez como autora completa del relato. En Belén, interpreta a la abogada Soledad Deza, quien arriesga su carrera y reputación para defender el caso de Julieta, convertido en símbolo de la lucha por la autonomía corporal. Además, protagoniza junto a actores como Camila Plaate, Laura Paredes, Julieta Cardinali y Sergio Prina, con participaciones de Luis Machín y César Troncoso.
Un estreno de impacto global
El primer tráiler revela una atmósfera tensa y emocionalmente poderosa, anticipando una filmación minuciosa y profundamente humana. Belén no solo representa un drama judicial, sino también un retrato sobre la resiliencia, la sororidad y la capacidad de movilización popular. La película estará en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián del 19 al 27 de septiembre, donde competirá por la prestigiosa Concha de Oro.
Más allá del cine: un llamado ético y social
Belén trasciende la pantalla: es un llamado urgente a repensar el lugar de los cuerpos, la justicia y la memoria en nuestra región. Durante años, el caso real aludió a muchas mujeres que, atrapadas en un sistema implacable, vieron en él un espejo de vulnerabilidad institucional. Hoy, la película se posiciona como una herramienta de visibilización y denuncia -una invitación al diálogo y a la empatía-, justo cuando el debate por los derechos reproductivos sigue abierto en América Latina.
La llegada de Belén a la escena internacional, de la mano de una figura como Dolores Fonzi, incrementa la apuesta por un cine comprometido y honesto. Al encarnar un caso que se hizo leyenda en la sensibilización política, Fonzi no solo cuenta una historia: devuelve dignidad, interroga al poder y celebra la fuerza colectiva.
