A tres años del inicio de la nueva concesión del sistema de transporte urbano COLE, Neuquén capital consolidó un servicio público de colectivos que combina altos estándares de calidad, amplia cobertura territorial, unidades modernas y frecuencias confiables, manteniendo al mismo tiempo una de las tarifas más accesibles del país entre las ciudades del interior. En este contexto, el Municipio anunció que a partir del 1 de marzo se incorporará un 20% más de unidades a la flota, con la suma de 36 colectivos nuevos, una medida que permitirá reforzar el servicio y acompañar el crecimiento sostenido de la demanda.
El subsecretario de Transporte, Mauro Espinosa, recordó que el próximo 3 de febrero se cumplen tres años del inicio de esta transformación impulsada por el intendente Mariano Gaido.
Explicó que el cambio fue profundo desde sus bases. “Veníamos de un sistema de transporte muy obsoleto, que no cumplía las expectativas de los vecinos, que no pasaba en tiempo y forma y donde se había roto el vínculo con los usuarios”, señaló, al describir el punto de partida del proceso que derivó en la actual configuración del sistema COLE.
El esquema tarifario es uno de los aspectos que mejor refleja el posicionamiento del transporte público neuquino a nivel nacional. Con un boleto plano de $1.140, vigente desde junio de 2025, Neuquén capital está dentro del grupo de ciudades con los boletos más bajos del país.
Espinosa explicó que el valor del boleto se mantiene contenido gracias al acompañamiento del Estado municipal, que absorbe una parte sustancial del costo real del servicio. “Del total de las transacciones que se realizan, solo alrededor del 20% del costo es abonado directamente por el usuario. El resto se cubre con aportes municipales”, indicó, y recordó que el último aumento del boleto en Neuquén se aplicó en junio de 2025.
La comparación con otras ciudades del interior permite dimensionar con claridad este posicionamiento. En el extremo superior del ranking se encuentran localidades como Pinamar, donde el boleto alcanza los $2.625, seguida por San Martín de los Andes con $2.500, Centenario con $2.478 y Pergamino con $2.214. También aparecen en ese segmento ciudades turísticas y regionales con fuerte crecimiento demográfico, como Bariloche, que registra un valor de $2.045,71 por pasaje.
En un escalón intermedio se ubican ciudades como Resistencia y Corrientes, ambas con boletos de $1.885; Córdoba, con $1.720; Cipolletti, con $1.600; Rosario y Santa Fe, con $1.580; y Mar del Plata, con $1.550.
A ese grupo se suman localidades de la región patagónica y del interior del país que superan el valor neuquino, como General Roca ($1.500), Villa Carlos Paz ($1.497), Río Cuarto ($1.490), Formosa ($1.450), Río Grande ($1.431), Paraná ($1.415), Mendoza y Concepción del Uruguay ($1.400), además de Catamarca y San Miguel de Tucumán, con boletos de $1.250.
Incluso dentro del tramo inferior del ranking, Neuquén se mantiene entre las tarifas más accesibles. Salta registra un boleto de $1.150, apenas por encima del valor vigente en la capital neuquina.
Por debajo de ese monto solo aparecen las jurisdicciones del Área Metropolitana de Buenos Aires, donde los boletos oscilan entre $688 en AMBA PBA, $620 en AMBA CABA y $494 en AMBA Nación, valores que responden a un esquema de subsidios nacionales que no se replica en el resto del país.
El posicionamiento de Neuquén también se destaca al analizar la evolución del boleto en el tiempo. Al comparar los incrementos acumulados entre 2022 y enero de 2026 en ciudades comparables de todo el país, la capital neuquina registra un aumento del 1.349%, ubicándose en el tramo inferior del ranking nacional.
Ese porcentaje resulta sensiblemente menor al de numerosas ciudades del interior, donde los incrementos superaron el 2.000% y, en muchos casos, el 3.000%, como Resistencia (3.596,08%), Mendoza (3.400%), Corrientes (3.050%), Centenario (2.926%) o San Martín de los Andes (2.778,06%).
Incluso frente a ciudades de la región y del país con sistemas similares, Neuquén muestra una evolución más contenida que General Roca (2.320,97%), Cipolletti (1.678%), Bariloche (1.874%) o Córdoba (1.923,53%), consolidándose como una de las ciudades que logró sostener menores aumentos acumulados del boleto sin resignar calidad ni expansión del servicio.
Los datos de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA) permiten contextualizar la política tarifaria de Neuquén en un escenario inflacionario complejo. En 2025, la inflación acumulada a nivel nacional alcanzó el 31,5 %, mientras que el aumento promedio del boleto urbano en el país fue del 22,7 %, lo que generó un atraso tarifario de 8,8 puntos porcentuales.
En ese marco general, Neuquén mantuvo su tarifa contenida, con un boleto que se ubica entre los más bajos del país y con una evolución inferior al promedio nacional, aun cuando el sistema local continuó ampliándose y mejorando su calidad.
Este escenario confirma que Neuquén sostiene un boleto bajo en términos comparativos sin recibir aportes, apoyándose en un esquema de financiamiento municipal que permite contener el costo del pasaje y garantizar un servicio de calidad.
Espinosa destacó que este acompañamiento es una decisión política sostenida por la gestión del intendente. “Que Neuquén tenga una de las tarifas más bajas del país habla claramente de un Estado municipal presente, con cuentas ordenadas, que decide acompañar el transporte público para que sea accesible para los vecinos”, expresó.
Renovación de las unidades: incorporaciones en marzo
En relación con la evolución de la flota, el subsecretario recordó que hace aproximadamente seis meses se renovó un tercio de las unidades, incorporando colectivos 0 km y manteniendo un promedio de antigüedad muy por encima de los estándares históricos del sistema.
A esta renovación se suma ahora el anuncio de marzo, cuando se incorporarán 36 unidades adicionales. “Sumar un 20% más de colectivos es una señal clara de que el sistema sigue creciendo y de que los vecinos lo eligen”, afirmó.
Un sistema moderno, tecnológico y elegido por los vecinos
El impacto del modelo se refleja en el uso cotidiano del sistema. Las transacciones del sistema SUBE, que equivalen a cada validación de la tarjeta en el lector del colectivo y, por lo tanto, a cada pasaje utilizado, alcanzan un promedio diario de 112.000 validaciones de lunes a viernes, con picos que llegan a 116.000.
Antes de la nueva concesión, el sistema registraba alrededor de 60.000 transacciones diarias, lo que evidencia un crecimiento significativo en la cantidad de usuarios que eligen el transporte público como medio principal de movilidad.
Espinosa vinculó directamente ese crecimiento con la recuperación de la confianza de los usuarios. “El vecino empezó a confiar nuevamente en el sistema porque pasa en tiempo y forma, porque puede planificar su viaje y porque sabe exactamente cuándo llega el colectivo a la parada”, explicó. En ese sentido, remarcó la importancia de la tecnología incorporada al servicio como un elemento central del cambio.
Uno de los pilares de esta transformación fue la puesta en marcha de la aplicación COLE, una herramienta que permite a los usuarios seguir en tiempo real el recorrido de las unidades y conocer los tiempos de llegada. “La aplicación tiene más de 180.000 descargas en la ciudad de Neuquén, lo que demuestra que cumple con las expectativas de los usuarios y que es parte del funcionamiento cotidiano del sistema”, señaló el subsecretario.
La calidad del servicio también se expresa en las características de la flota. Las unidades que circulan por la ciudad son 0 km, cuentan con accesibilidad para personas con discapacidad, aire acondicionado para el verano, calefacción en invierno y un sistema de cámaras de seguridad en su interior.
Además, cada colectivo dispone de seguimiento satelital en tiempo real, lo que permite monitorear el servicio y garantizar el cumplimiento de recorridos y frecuencias.
Dentro de este esquema integral, el boleto estudiantil gratuito ocupa un lugar central. Actualmente, más de 49.000 estudiantes viajan en el sistema COLE sin costo, una política pública que amplió el acceso al transporte y fortaleció el uso del servicio en franjas clave de la población. “El boleto estudiantil es una parte fundamental de este sistema, porque garantiza igualdad de oportunidades y acceso a la educación”, sostuvo Espinosa.
Más alcance y mejor infraestructura: Cole al Río y nuevas garitas
La ampliación del sistema COLE no se limitó a la flota y las frecuencias, sino que también incorpora servicios especiales orientados a garantizar el acceso a los espacios públicos de la ciudad. El servicio Cole al Río permite durante la temporada de verano conectar distintos barrios con los balnearios del río Limay, mediante recorridos directos o con un solo transbordo.
Este esquema especial refuerza la idea de un transporte público que acompaña la vida cotidiana y recreativa de la ciudad, facilitando el acceso igualitario a los espacios públicos y promoviendo una movilidad más ordenada durante los meses de mayor demanda.
En paralelo, el Municipio avanza con un plan de instalación de nuevas garitas modernas en paradas estratégicas del sistema. Estas estructuras cuentan con iluminación solar, mayor seguridad y mejores condiciones de espera, y forman parte de una política de infraestructura que continuará ampliándose durante 2026 para mejorar la experiencia diaria de quienes utilizan el transporte público.