Ubicada a pocos kilómetros de Aluminé, sobre la Ruta Provincial 46, la Bajada del Rahue se ha convertido en uno de los recorridos escénicos más atractivos de la cordillera neuquina. Con curvas pronunciadas, importantes desniveles y panorámicas únicas, el trayecto ofrece una experiencia que combina aventura, naturaleza y algunas de las mejores vistas de la Patagonia.
Este tramo tiene una extensión aproximada de cuatro kilómetros y presenta un desnivel cercano a los 270 metros. A medida que los viajeros avanzan por la cuesta, el paisaje se abre gradualmente hasta revelar la silueta imponente del volcán Lanín, uno de los símbolos naturales más emblemáticos de la provincia.
Un mirador natural hacia la cordillera
Uno de los principales atractivos del recorrido es el mirador natural ubicado sobre la cuesta. Desde ese punto es posible contemplar una amplia panorámica de la cordillera y observar al Lanín dominando el horizonte. En jornadas despejadas también pueden distinguirse los volcanes Villarrica y Quetrupillán, ubicados del lado chileno de la cordillera.
El lugar se transformó en una parada obligada para turistas, fotógrafos y viajeros que recorren la región de Aluminé y el norte del Parque Nacional Lanín. La combinación de montañas, bosques y araucarias convierte a este sector en uno de los escenarios más fotografiados del interior neuquino.
Naturaleza y turismo en un entorno único
Rodeada por extensos bosques de araucarias y ubicada en una de las puertas de ingreso al Parque Nacional Lanín, la Bajada del Rahue ofrece mucho más que un simple trayecto vial. El recorrido permite disfrutar de paisajes característicos de la Patagonia andina y constituye una experiencia turística por sí misma.
La zona forma parte de uno de los circuitos más elegidos por quienes buscan conectar con la naturaleza, realizar actividades al aire libre o descubrir rincones menos conocidos de la provincia.
Antes de emprender el viaje, especialmente durante el invierno, las autoridades recomiendan consultar el estado de las rutas y las condiciones climáticas, ya que las nevadas y la presencia de hielo pueden afectar la circulación y exigir mayores precauciones al volante.









