El proyecto para consolidar un corredor bioceánico a través del norte de Neuquén sumó un nuevo avance con la apertura de la convocatoria para elaborar parte del proyecto ejecutivo que permitirá pavimentar el acceso al paso internacional Pichachén, uno de los ejes estratégicos de integración entre Argentina y Chile.
La iniciativa tomó impulso tras el encuentro binacional realizado la semana pasada entre autoridades neuquinas y representantes de la Región del Biobío, donde ambas partes ratificaron su compromiso de fortalecer la conectividad transcordillerana y promover nuevas oportunidades para el comercio, el turismo y la actividad productiva.
El plan contempla la pavimentación de unos 90 kilómetros que conectarán la localidad de Andacollo con el paso fronterizo, mediante intervenciones sobre las rutas provinciales 38, 57 y 6. Actualmente, el pavimento llega hasta Andacollo a través de la Ruta Provincial 43.
Con financiamiento del Banco Mundial, la Unidad Provincial de Enlace y Ejecución de Proyectos con Financiamiento Externo (UPEFE) lanzó la convocatoria destinada a consultoras especializadas para desarrollar parte de la ingeniería necesaria para la futura obra vial. El llamado comprende dos tramos de la Ruta Provincial 6: desde el empalme con la Ruta 57 hasta Puesto Moncol y desde allí hasta el paso Pichachén.
Una aduana integrada para agilizar el tránsito fronterizo
Uno de los aspectos centrales del acuerdo alcanzado entre Neuquén y Biobío es la creación de un Sistema de Controles Integrados en el paso internacional. La propuesta apunta a que las autoridades argentinas y chilenas operen en un mismo complejo fronterizo, reduciendo tiempos y simplificando los trámites de ingreso y egreso entre ambos países.
La iniciativa se vincula con el nuevo complejo fronterizo que Chile construye actualmente en Pichachén y cuya inauguración está prevista para fines de este año.
Desde el Gobierno provincial señalaron que ya existe un compromiso firmado entre ambas jurisdicciones para avanzar con el proyecto y gestionar las autorizaciones necesarias ante el Gobierno nacional, debido a la participación de organismos como Migraciones, Aduana, fuerzas de seguridad y distintos ministerios nacionales.
Una apuesta estratégica para el Norte Neuquino
El jefe de Gabinete de Neuquén, Juan Luis Ousset, destacó que el corredor tendrá un fuerte impacto sobre el desarrollo regional y consideró que la obra generará nuevas oportunidades para las localidades del norte provincial.
La estrategia no se limita únicamente al acceso a Pichachén. El plan integral contempla además la pavimentación y repavimentación de la Ruta Provincial 6 entre la Ruta Nacional 40 y Rincón de los Sauces, así como mejoras en la Ruta Provincial 21 para fortalecer la conectividad de localidades como El Cholar, El Huecú y Loncopué.
Asimismo, la Provincia impulsa gestiones para conseguir financiamiento destinado al asfaltado de la Ruta Provincial 57 en Río Negro, una obra que permitiría establecer una conexión completamente pavimentada entre la Ruta Nacional 151, en cercanías de Catriel, y el límite con Neuquén, en la zona de Octavio Pico.
El compromiso de Chile
Del lado chileno, las autoridades de la Región del Biobío asumieron el compromiso de avanzar con la pavimentación de la Ruta Q-45, en el tramo que une el sector de Chacay con el paso Pichachén. Se trata de una obra de aproximadamente 58 kilómetros que atraviesa sectores de montaña y presenta complejidades climáticas durante gran parte del año.
Además, el gobierno regional chileno anunció que gestionará recursos para incorporar maquinaria especializada destinada al despeje de nieve y al mantenimiento permanente de la ruta, con el objetivo de garantizar la operatividad del paso fronterizo durante el invierno.
La concreción de estas obras permitiría consolidar un corredor estratégico entre el Atlántico y el Pacífico, fortaleciendo el intercambio comercial, la integración binacional y el desarrollo económico del norte neuquino.









