El intendente de Zapala busca el acompañamiento del Deliberante para aplicar multas millonarias. También avanza sobre ruidos molestos que ocasionan autos y motos.
ZAPALA (ED). — El intendente Carlos Koopmann elevó al Concejo Deliberante dos proyectos de ordenanza, fijando multas millonarias que se aplicarán por la comercialización y uso de pirotecnia, y también por los ruidos molestos que ocasionan autos y motos.
Quienes no respeten la legislación que prohíbe la venta y manipulación de pirotecnia en la ciudad, podrán ser sancionados con infracciones que irán desde 2,4 a 5,4 millones de pesos. En tanto que aquellos que ocasionen ruidos molestos por el uso de vehículos con el caño de escape modificado, deberán afrontar una multa que irá de 2,4 hasta 7 millones de pesos.
Las iniciativas impulsadas por Koopmann se presentaron este miércoles en el Concejo Deliberante, que las tratará y aprobará mañana sobre tablas en su sesión semanal, para que las nuevas sanciones puedan comenzar a aplicarse de manera inmediata.
El intendente recordó que Zapala se declaró como “Territorio libre de pirotecnia” en 2020, pero las multas habían quedado desactualizadas.
Con la ordenanza presentada por el Ejecutivo, a aquellos ciudadanos que vendan o usen pirotecnia en estas fiestas, se les impondrá una multa que puede variar entre 2,3 y 3,8 millones.
Cuando se trate de venta a menores de edad, la multa podrá llegar a $5, 4 millones a lo que se podrá sumar la clausura del comercio por un lapso de 30 días.
En el caso de los ruidos molestos por los caños de escape modificados en motos y autos, el jefe comunal señaló que “se observa en la ciudad un aumento de esta práctica, mediante la utilización de dispositivos destinados a incrementar los niveles de ruido” y remarcó que “se hace necesario desalentar este tipo de conductas que generan malestar entre los vecinos, por la contaminación acústica y ambiental”.
Es por eso que, a partir de la aprobación de la ordenanza, quienes circulen en autos o motos con el escape modificado, podrán afrontar una multa mínima al día de hoy de $2.400.000 y una máxima de $7.000.000.
A esto se sumará el secuestro del vehículo, la destrucción de los caños de escape, y la posibilidad de que al infractor se le impongan además tareas comunitarias, consistentes en actividades de concientización sobre seguridad vial y contaminación sonora, con una duración de hasta 60 horas.









