La apertura de sesiones dejó algo más que un repaso de gestión. Durante casi dos horas, el gobernador Rolando Figueroa estructuró su discurso en cuatro bloques bien definidos —pasado, presente, articulación con el sector privado y horizonte estratégico— y delineó el modelo político y económico con el que buscará consolidar su proyecto provincial.
El mensaje combinó definiciones políticas duras, anuncios de infraestructura, expansión sanitaria, inversión educativa y una reafirmación del petróleo como columna vertebral del desarrollo. Todo bajo un concepto reiterado a lo largo de la exposición: orden, autonomía y protagonismo provincial.
De dónde venimos: orden fiscal y “deuda moral”
La primera parte fue la más política. Figueroa describió una provincia que, según su diagnóstico inicial, atravesaba una emergencia sanitaria y penitenciaria, con la obra pública paralizada. “Avanzamos con una deuda de infraestructura y una deuda moral”, afirmó al comenzar ese tramo.
Allí puso el foco en lo que definió como una “deuda moral”. Enumeró la eliminación de jubilaciones de privilegio para la dirigencia política, la reducción de la planta política, el despido de empleados irregulares y la eliminación de intermediarios en planes sociales. “Eliminamos la jubilación de privilegio de los políticos, marcamos un cambio”, sostuvo. También destacó la reducción de programas sociales de 30.000 a 7.000 beneficiarios, con auditorías que detectaron pagos indebidos, incluso a personas residentes en el exterior. “Sabíamos que teníamos que eliminar las injusticias”, agregó.
En términos fiscales, afirmó que la provincia redujo la deuda pública en un 38% y que dejó atrás el esquema de endeudamiento para cubrir gastos corrientes, orientándolo ahora a infraestructura. “Pasamos de endeudarnos para pagar gastos corrientes a financiar las obras importantes”, señaló. Remarcó además un salto en el ranking de transparencia fiscal —del puesto 20 al 3—, creación de empleo privado (5.000 nuevos puestos) y una reducción de la pobreza del 36%.
El concepto central fue una frase repetida como definición política: “Ordenar no es ajustar, es poner sentido y prioridades”.
Estado presente: educación, salud y deporte como ejes
La segunda parte del discurso estuvo enfocada en el rol del Estado. Allí el gobernador buscó equilibrar el relato de austeridad con uno de expansión en áreas sensibles.
En educación, destacó la construcción de más de 85.000 metros cuadrados de nuevas escuelas —la mitad técnicas— y la eliminación definitiva de las escuelas tráiler. “No va a quedar un solo chico estudiando dentro de un cubo de chapa en nuestra provincia”, afirmó en uno de los pasajes más enfáticos. Remarcó mejoras en infraestructura y niveles bajos de ausentismo docente. El plan de becas Gregoria Álvarez alcanzó a 19.000 estudiantes durante el último año.
En deporte, anunció la construcción del primer natatorio olímpico de la región, un complejo de 7.000 metros cuadrados con pileta olímpica y semiolímpica. También anticipó piletas cubiertas en distintas localidades y un programa de reconocimiento económico a deportistas neuquinos de alto rendimiento. “Cuando un deportista sube al podio, se suben todos los neuquinos con ellos”, expresó.
En el plano cultural, confirmó la creación de la Universidad de las Artes, proyecto que busca institucionalizar la formación artística en la provincia.
En salud, describió una expansión sanitaria “histórica”, con inauguración de hospitales y centros estratégicos, incorporación de equipamiento y la puesta en marcha del tercer nódulo del polo tecnológico vinculado a salud y biotecnología. “Estamos dando un paso firme”, aseguró.
También dedicó un tramo a la gestión ambiental y de emergencias, con la incorporación de brigadistas —incluyendo integrantes de comunidades mapuches— y la prohibición de hacer fuego en todo el territorio como medida preventiva.
Infraestructura y vivienda: anuncios concretos
En materia de obras, el discurso incluyó anuncios de conectividad vial, especialmente en la región de los Lagos del Sur y el norte neuquino. Se mencionaron mejoras en rutas estratégicas, accesos más seguros y reducción de congestión, además de inversiones vinculadas a corredores clave para el desarrollo productivo.
Uno de los anuncios más relevantes fue el lanzamiento de un programa de créditos hipotecarios orientado a la clase media trabajadora, con préstamos destinados a quienes puedan afrontar cuotas. La iniciativa apunta a ampliar el acceso a la vivienda sin recurrir exclusivamente a subsidios.
En paralelo, se anticipó una inversión superior a los 200.000 millones de pesos en infraestructura hídrica para tratamiento, potabilización y abastecimiento de agua.
Estado y privados: petróleo como motor estructural
La tercera parte giró en torno al vínculo entre el Estado y el sector privado, con el petróleo como eje estructurante. Figueroa reivindicó el rol del trabajador neuquino en el desarrollo de Vaca Muerta y rechazó la idea de que la riqueza provenga únicamente del recurso natural.
“Para los que piensan que Vaca Muerta es la lámpara de Aladino que la frotamos y sale plata…”, ironizó, para luego remarcar que el crecimiento se explica por planificación y capital humano. “Nos olvidamos del neuquino cuando hablamos de que todo es gracias a una simple roca”, agregó.
En ese marco, anunció que los egresados del IVM tendrán prioridad para incorporarse a los desarrollos no convencionales, reforzando la conexión entre formación técnica y matriz productiva.
También hizo referencia al desarrollo del GNL para exportación de gas por vía marítima y al contexto internacional que fija precios y condiciones de mercado. El mensaje fue claro: Vaca Muerta no es una “lámpara mágica”, sino el resultado de capital humano, planificación y estabilidad política.
Horizonte: autonomía y oportunidad histórica
La última parte tuvo tono estratégico. El gobernador planteó que si a Neuquén le va bien, a la Argentina también. “Los números marcan que si a Neuquén le va bien, a la Argentina le va a ir bien”, sostuvo.
Enfatizó que la provincia atraviesa una oportunidad histórica que no puede desaprovecharse. “No podemos desaprovechar la última oportunidad que tenemos de hacer Neuquén grande de nuevo”, expresó en el cierre.
En síntesis, la sesión dejó tres definiciones centrales: orden fiscal como condición, expansión de obra pública como motor visible y petróleo como plataforma estructural del proyecto político. Sobre esa tríada se apoya el Neuquén que el oficialismo busca proyectar en los próximos años.