El bioasfalto, un material innovador derivado del biodiesel, se implementó en Córdoba, Argentina, como una alternativa para bacheos y reparaciones. Esta solución representa un enfoque más sostenible y rentable en comparación con los métodos tradicionales de infraestructura vial.
El proyecto es llevado a cabo por el gobierno provincial en colaboración con la empresa Afema y la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Córdoba, quienes trabajan juntos para optimizar el uso de este compuesto ecológico.
Aplicaciones y potencial del bioasfalto
El bioasfalto, un material innovador que reemplaza los hidrocarburos por biodiesel, se está utilizando en obras viales de pequeña y mediana escala en Córdoba, con el objetivo de homologarlo para proyectos de mayor envergadura. Este desarrollo, que se implementó en los últimos años, ofrece una alternativa viable a los métodos tradicionales de infraestructura vial, destacándose por su menor impacto ambiental.
Una alternativa innovadora
No solo se considera ecológico, sino que el bioasfalto, también simplifica su aplicación, requiriendo menos maquinaria pesada en comparación con los sistemas convencionales. Ya está en uso para bacheos y reparaciones en diversos municipios, incluyendo la municipalidad de Córdoba, que adquirió 20 mil toneladas. Daniel de la Rubia, jefe de laboratorio de Afema, la empresa que lidera este proyecto, afirmó: “cada paso fue muy positivo, lo que hizo que hoy tengamos confianza en el producto”.
Producción y exportación de bioasfalto
A principios de 2024, Afema inauguró una mini planta de producción de biodiesel, impulsada por el financiamiento provincial, con el fin de promover la transición energética en sectores clave como la industria y la construcción. Este material no solo se está utilizando a nivel local, sino que también comenzó a exportar a países vecinos, como Uruguay, Bolivia y Paraguay. La provincia y Afema trabajan conjuntamente en la homologación del bioasfalto, buscando transformar el panorama de las obras viales en la región y reducir el impacto ambiental asociado.
Reduciendo la huella de carbono
Recientemente, el ministerio de infraestructura de Córdoba, Afema y la facultad de Ciencias Exactas de la UNC firmaron un convenio para avanzar en la homologación del bioasfalto. Como parte de este acuerdo, se realizaron pruebas en un tramo de la ruta E 57, alternando biomezcla y asfalto tradicional en una extensión de aproximadamente 1.000 metros. Los investigadores seguirán de cerca el rendimiento de ambos compuestos durante un año para evaluar su eficacia.
Ventajas del bioasfalto
El bioasfalto presenta claras ventajas operativas frente al asfalto tradicional, ya que puede ser aplicado por cuadrillas más pequeñas y no requiere el uso intensivo de maquinaria pesada. A diferencia del asfalto caliente, que demanda plantas cercanas y afecta el tránsito urbano, el bioasfalto es ideal para áreas urbanas o rurales con infraestructuras limitadas. Esta opción promete simplificar la logística de las obras, minimizando la interrupción de la vida cotidiana y reduciendo los requerimientos técnicos.
Impacto ambiental positivo
La implementación del bioasfalto no solo ofrece beneficios logísticos, sino que también contribuye positivamente al medio ambiente. Su uso reduce en un 27% la dependencia del asfalto basado en petróleo, lo que a su vez disminuye las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, el proceso de producción se realiza a temperaturas más bajas, lo que reduce la emisión de vapores nocivos. Esta innovación representa un avance significativo hacia la construcción de infraestructuras más sostenibles y alineadas con la lucha contra el cambio climático.









