La formación de Vaca Muerta podría captar inversiones por hasta 60.000 millones de dólares en los próximos cinco años, de acuerdo con estimaciones de Goldman Sachs. El flujo de capital estaría impulsado por el desarrollo de infraestructura energética y la expansión de la producción de petróleo y gas no convencional en la Argentina.
El informe señala que las compañías del sector están recurriendo a los mercados internacionales de deuda para financiar esta nueva etapa de crecimiento, en un cambio de tendencia respecto a años anteriores, cuando el foco estaba puesto en refinanciar pasivos. En este contexto, bancos de Wall Street anticipan un aumento en la emisión de bonos por parte de empresas argentinas para cubrir inversiones de capital vinculadas al desarrollo energético.
Desde JPMorgan Chase, su jefe de mercados de capital de deuda para América Latina, Lisandro Miguens, afirmó que el país está ingresando en un ciclo de inversión intensivo, no solo en Vaca Muerta sino también en infraestructura asociada, minería y energía. Este proceso, explicó, demandará financiamiento externo en gran escala.
Actualmente, la producción en Vaca Muerta ronda los 600.000 barriles diarios, pero el objetivo de la industria es superar el millón de barriles por día hacia 2030. Este crecimiento dependerá en gran medida de la construcción de oleoductos, gasoductos y terminales de exportación que permitan escalar la capacidad productiva y logística.
El desarrollo del sector energético es clave en la estrategia económica del gobierno de Javier Milei, que busca incrementar las exportaciones y generar divisas. En ese sentido, los envíos de energía alcanzaron los 11.100 millones de dólares el último año y podrían triplicarse hasta los 36.700 millones hacia el final de la década.
En paralelo, el mercado de deuda corporativa ya muestra señales de reactivación. Durante el primer trimestre de 2026, empresas argentinas emitieron unos 2.100 millones de dólares en bonos, el nivel más alto desde 2017 para ese período. Entre los proyectos destacados, la transportadora de gas Transportadora de Gas del Sur anunció inversiones por 3.000 millones de dólares en infraestructura.
Además, entidades como JPMorgan y Citigroup trabajan en esquemas de financiamiento para grandes obras, incluyendo un posible acuerdo por 14.000 millones de dólares para la petrolera estatal YPF y un oleoducto estimado en 1.000 millones de dólares.
Si bien factores internacionales como la tensión geopolítica en Medio Oriente generaron volatilidad reciente en los mercados, analistas consideran que el apetito por activos energéticos se mantiene firme. En ese escenario, Argentina aparece como un destino relevante para capitales interesados en proyectos de largo plazo.
No obstante, el acceso del propio Estado argentino a los mercados internacionales sigue condicionado por el nivel de riesgo país. Desde el Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, sostienen que el país debería poder financiarse a tasas más bajas en el futuro, en línea con la estabilización macroeconómica.
En definitiva, el potencial de Vaca Muerta como motor de inversiones y exportaciones coloca a la Argentina ante una oportunidad estratégica, aunque su concreción dependerá de la capacidad de sostener condiciones de financiamiento, infraestructura y previsibilidad para el sector.