La demora en la entrega de DNI y pasaportes en Neuquén se convirtió en un problema creciente que impacta tanto en la ciudadanía como en los trabajadores del Registro Civil. Trámites realizados hace meses que aún no tienen respuesta, documentación que ni siquiera fue emitida y un sistema que, según denuncian, está desbordado.
La situación fue expuesta por Norma Andrade, trabajadora del Registro Civil y delegada gremial, quien advirtió en AM Cumbre 1400 que las demoras ya superan ampliamente los plazos habituales. “El problema que estamos teniendo en Neuquén es la demora de entregas de DNI, tanto DNI como de pasaporte”, explicó.
El escenario se repite en distintas oficinas de la provincia. Personas que iniciaron el trámite en noviembre o diciembre aún no recibieron su documento, y en algunos casos ni siquiera figura en el sistema como emitido. “Cuando nos fijamos en el sistema ni siquiera está impreso ni siquiera para enviarlo, no hay un movimiento”, detalló Andrade.
La falta de respuestas genera tensión en las oficinas, donde los ciudadanos acuden en busca de soluciones que los trabajadores no pueden brindar. “Esto nos está generando mucho inconveniente… los ciudadanos van a buscar una respuesta a la oficina donde realizaron el DNI y nosotros no la tenemos”, señaló.
Según explicó, el problema no tiene un único origen. Por un lado, hay demoras en la emisión de documentos por parte del organismo nacional, y por otro, dificultades en la distribución. “Tenemos un combo de ambas partes: el RENAPER que no emite en tiempo y el Correo Argentino que tampoco lo está haciendo en tiempo forma”, afirmó.
El impacto es directo en la vida cotidiana. Sin DNI, muchas personas no pueden viajar, realizar trámites bancarios o acceder a servicios básicos. “Hay personas que entran en desesperación porque realmente lo necesitan… es algo fundamental para cada habitante”, advirtió.
En este contexto, Andrade también remarcó que los trabajadores quedan expuestos a situaciones de malestar e incluso violencia. “Se genera un destrato con los trabajadores que tampoco tenemos la respuesta necesaria para darle a cada uno”, sostuvo.
Hoy, los plazos son inciertos. Lo que antes podía resolverse en pocas semanas, ahora puede tardar meses. “Estamos hablando de mínimo tres meses de demora”, indicó.









