Hace varios días comenzó el tradicional movimiento de crianceros con sus animales hacia las zonas de veranada, en la tradicional actividad de trashumancia. Durante los meses de noviembre y diciembre, diferentes organismos del estado trabajan para otorgar los permisos que requieren los arreos, a la vez que organizan los dispositivos para la prevención vial, para garantizar la seguridad, tanto de las familias de productores y sus animales, como de los automovilistas que transitan por el lugar.
La Dirección Provincial de Tierras, a cargo de Ezequiel Vélez, es la encargada de otorgar los permisos de veranada a las familias de crianceros, que realizan los arreos de sus animales hacia las zonas altas de la montaña. Las autorizaciones las emiten las delegaciones de Cutral Co; Plaza Huincul; Zapala; Chos Malal y Andacollo, explicaron. Los referentes el organismo se trasladan hasta cada localidad y reciben los trámites, en diferentes oficinas que ofrecen los gobiernos locales “y también aportan personal del lugar, que conocen a su gente”, afirmó Vélez.
El funcionario reiteró las recomendaciones a los automovilistas que se mueven en rutas y caminos de las zonas donde se realizan los arreos, “para que lo hagan con precaución y respeto hacia el criancero y la tradicional actividad de trashumancia”. Explicó que es importante evitar el uso de bocinas o cualquier elemento que pueda irritar a los animales y provocar que se dispersen. Remarcó que los mismos productores se encargan de posibilitar un desplazamiento ordenado.
La seguridad jurídica de la tierra donde van a estar los crianceros con sus animales es responsabilidad de la dependencia que dirige Ezequiel Vélez y, según afirmó, “desde el gobierno provincial buscan garantizar un ámbito de seguridad y respeto que se merecen las familias crianceras”. Señaló que, por la noche, “a diferencia de los chivos, ovejas y corderos que se detienen a descansar”, las vacas y caballos no lo hacen y habitualmente suelen desplazarse por las banquinas.
Efectivos de la División Brigada Rural y Abigeato de Aluminé acompañaron a varias familias de crianceros en su recorrido por un tramo de la ruta provincial 46, “para garantizar el traslado seguro de más de 45 vacunos” y advirtieron a los conductores sobre el estado de los caminos, el pronóstico del clima y números de emergencia.








