La Provincia avanza con un plan estratégico financiado por FONPLATA, el BID y la CAF para recuperar infraestructura, equipar brigadas y reforzar la gestión de emergencias.
Como parte de una estrategia integral para atender los efectos devastadores de los incendios forestales en la Zona Andina, el Gobierno de Río Negro puso en marcha el “Programa de Emergencia para la Atención Primaria y Recuperación de El Bolsón”, financiado a través de un crédito internacional de USD 5 millones otorgado por FONPLATA – Banco de Desarrollo.
El financiamiento fue aprobado en abril de este año y representa una herramienta clave para abordar las consecuencias sociales, ambientales y económicas de la catástrofe climática que impactó especialmente a la región de El Bolsón y alrededores.
“Estamos hablando de un plan de emergencia que no se queda en el diagnóstico, sino que se traduce en equipamiento, licitaciones y respuestas operativas. Es una acción planificada, con impacto en el territorio y con respaldo multilateral”, sostuvo Martín Camiña, titular de la Unidad Provincial de Coordinación y Ejecución del Financiamiento Externo (UPCEFE).
El programa contempla inversiones concretas para mejorar la infraestructura dañada, dotar de nuevos recursos a los organismos de respuesta y atender a las comunidades afectadas. Entre las acciones previstas se destacan la adquisición de camionetas 4×4, cuatriciclos, equipamiento para brigadistas del SPLIF, y el desarrollo de un nuevo Centro de Salud en la zona de Mallín Ahogado.
Las compras se organizan de forma mixta: algunas son gestionadas centralizadamente por el Ministerio de Hacienda a través de UPCEFE, y otras ejecutadas directamente por organismos como Vialidad Rionegrina.
Además del crédito principal, el plan cuenta con el respaldo de dos cooperaciones técnicas no reembolsables: una del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otra de la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, ambas por USD 200.000. Estos aportes permitieron recuperar gastos realizados durante la emergencia y consolidar la capacidad de acción inmediata del Estado provincial.
La inversión también prevé mejoras logísticas y de infraestructura en nodos de respuesta operativa, con el objetivo de fortalecer la preparación ante futuros eventos climáticos extremos.
Con esta iniciativa, Río Negro se posiciona entre las provincias que logran articular financiamiento internacional para abordar las consecuencias del cambio climático con soluciones concretas y sostenibles. La experiencia también refuerza la capacidad institucional de la provincia para diseñar políticas públicas de adaptación y mitigación, en un contexto en el que las emergencias climáticas se vuelven cada vez más frecuentes y complejas.











