A diez días de la desaparición de Ana Lía Corte en San Carlos de Bariloche, su esposo, Milton Marques, difundió una carta pública en la que buscó aclarar distintos aspectos vinculados al caso, al tratamiento psiquiátrico de la mujer y a las circunstancias previas a su ausencia.
El comunicado fue compartido a través de Facebook y, según explicó Marques, tuvo como objetivo “llevar claridad y evitar especulaciones sin fundamentos” mientras continúa la intensa búsqueda en distintos sectores de Bariloche.
El hombre, de origen brasileño, señaló además que debió pedir ayuda para redactar el texto debido a que el español no es su lengua principal.
El antecedente de 2021 y el tratamiento médico
En la carta, Marques reveló que los problemas de salud de Ana Lía comenzaron en 2019, cuando recibió un diagnóstico psiquiátrico y comenzó un tratamiento con medicación.
También recordó un episodio ocurrido durante la pandemia, en 2021, cuando la mujer desapareció por varias horas y fue hallada al día siguiente con un cuadro de hipotermia.
“Se ausentó de la casa una tarde de lluvia intensa y fue encontrada la mañana siguiente en la playa del kilómetro 4”, relató.
Según explicó, aquella búsqueda también movilizó un importante operativo y logró resolverse gracias al trabajo de un perro especializado en rastrillajes.
Marques sostuvo que luego de ese episodio Ana Lía atravesó períodos de estabilidad y momentos “muy alegres en familia”, aunque indicó que durante el último mes volvieron a aparecer síntomas de insomnio y depresión.
Por esa razón, detalló que el equipo médico decidió aumentar la dosis de su medicación.
Cómo fue el último día en que la vieron
El esposo relató que el viernes 8 de mayo Ana Lía salió de su casa sin celular ni documentación, aunque llevando una mochila con ropa de abrigo y sus medicamentos.
“Los hechos son corroborables en su ficha médica”, expresó.
Además, destacó el acompañamiento permanente de familiares y amigos durante el tratamiento y la vida cotidiana de la mujer.
“Siempre fueron un sostén de amor y cariño, intentando fortalecer su hermosa personalidad y autoestima”, afirmó.
El pedido del esposo y el foco en su hijo
En otro tramo del mensaje, Marques respondió a cuestionamientos por no haber mantenido contacto directo con los medios de comunicación durante los días de búsqueda.
Explicó que la difusión pública quedó en manos de amigos y allegados porque actualmente concentra su atención en el cuidado de su hijo de 12 años.
“No es falta de voluntad”, sostuvo. “Debo contener a mi hijo y ocuparme de él en estas circunstancias tan tristes”.
La carta concluyó con un mensaje de esperanza sobre la continuidad de los operativos.
“La búsqueda de Ana Lía continúa y todos quienes bien la queremos oramos porque aparezca lo antes posible”, escribió.
Cómo sigue la búsqueda en Bariloche
La desaparición de Ana Lía Corte continúa siendo un misterio para los investigadores. Desde el 8 de mayo no se registraron novedades concretas sobre su paradero.
Los rastrillajes abarcaron distintos sectores de Bariloche, incluyendo la zona oeste, el cerro Otto, áreas cercanas al lago Nahuel Huapi, el centro de la ciudad, la Barda del Ñireco y sectores de la ruta de Circunvalación.
El comisario Luis Hawrylak informó que la mujer habría utilizado una tarjeta de débito para viajar en un colectivo de la línea 50 de la empresa Mi Bus.
Las cámaras de seguridad del transporte registraron a Corte sentada en la parte trasera del colectivo antes de descender en una zona cercana a un descampado y a barrios del Alto de Bariloche, como 28 de Abril, Omega y Eva Perón.
Desde entonces se realizaron operativos en esos sectores, además de inspecciones en la cantera municipal, el barrio 106 Viviendas, Arrayanes y zonas próximas al arroyo Ñireco.
“No descartamos ninguna hipótesis”, señaló Hawrylak.
Mientras tanto, desde el Ministerio Público confirmaron el secuestro del celular de la mujer para su peritaje y la continuidad de los rastrillajes con participación de efectivos policiales, brigadistas del Splif, personal de Parques Nacionales y miembros del Club Andino Bariloche.