A casi dos semanas del incendio que destruyó por completo el depósito regional de La Anónima en Cipolletti, los reclamos vecinales se multiplican por la persistencia del humo y los fuertes olores que todavía emanan desde el predio siniestrado.
Habitantes de distintos sectores cercanos aseguran que, dependiendo de la dirección del viento, el humo ingresa a las viviendas y genera molestias respiratorias, especialmente entre niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.
“Hay momentos en los que no se puede respirar. El olor es muy fuerte y se mete en las casas”, expresaron vecinos de la zona, quienes sostienen que la situación se mantiene desde el incendio ocurrido el pasado 2 de junio.
Reclamos por los focos calientes
La principal preocupación está relacionada con los denominados “focos calientes” que permanecen activos entre los restos de la estructura colapsada. Desde Bomberos explicaron que no es posible extinguirlos completamente debido al riesgo de derrumbe que presenta el edificio.
Por este motivo, las tareas en el lugar continúan siendo preventivas mientras se aguarda la intervención de una empresa especializada contratada para avanzar con una demolición controlada de los sectores afectados.
Los vecinos cuestionan la demora y reclaman una solución definitiva. Advierten que el humo alcanza distintos barrios ubicados a cientos de metros del predio y que la situación se agrava durante las jornadas con viento.
Expectativa por la demolición
Desde el Municipio informaron que ya se realizó una evaluación técnica del lugar y que en los próximos días comenzaría el operativo para desmontar de manera segura la estructura dañada.
Las autoridades remarcaron que la restricción de circulación en los alrededores continúa vigente debido al riesgo de derrumbe. Según los informes técnicos, cualquier vibración o movimiento podría provocar el colapso de sectores que permanecen inestables.
Malestar por la falta de respuestas
Mientras tanto, vecinos de distintos sectores de Cipolletti cuestionan la ausencia de información concreta sobre los plazos para resolver la situación y reclaman una mayor intervención tanto de la empresa como de los organismos responsables.
También señalan que, más allá de los informes oficiales, continúan percibiendo olores intensos y presencia de humo durante distintos momentos del día, una situación que consideran incompatible con la vida cotidiana en la zona.
El incendio destruyó por completo el depósito regional y generó uno de los operativos de emergencia más importantes de los últimos años en la ciudad. Aunque el fuego fue controlado, las consecuencias siguen presentes y mantienen la preocupación entre quienes viven cerca del predio afectado.









