Con paisajes activos, fiestas populares en agenda y una marcada presencia de visitantes, la provincia de Neuquén transita un verano con indicadores alentadores para el turismo. La primera quincena de enero cerró con una ocupación promedio cercana al 75% y un impacto económico estimado en 45 mil millones de pesos, cifras que reflejan un arranque sólido de la temporada.
El movimiento se distribuyó de manera amplia en todo el territorio provincial, con destinos consolidados y otros emergentes que mostraron un crecimiento sostenido, incluso en un contexto nacional complejo.
Más visitantes y mayor circulación interna
Uno de los datos destacados del inicio del verano fue el incremento interanual de la ocupación, que se ubicó siete puntos por encima del mismo período del año pasado. A este desempeño contribuyó, en gran medida, el turismo de cercanía y la elección de muchos neuquinos de vacacionar dentro de la provincia, con estadías más cortas pero intensas.
Esta dinámica permitió sostener niveles de consumo estables en alojamientos, gastronomía, comercios y servicios vinculados a la actividad turística.
Destinos que marcan tendencia
Las localidades cordilleranas volvieron a ser protagonistas. San Martín de los Andes y Villa La Angostura superaron el 80% de ocupación, mientras que Villa Pehuenia–Moquehue se destacó con valores cercanos al 95%. Villa Traful alcanzó ocupación plena durante la quincena y Caviahue–Copahue mantuvo un desempeño firme.
En el norte neuquino y la zona centro también se registraron cifras positivas. Chos Malal, Aluminé y el Alto Neuquén mostraron subas respecto del verano anterior, confirmando el interés creciente por destinos menos tradicionales y con fuerte identidad local. En tanto, la ciudad de Neuquén sostuvo un buen nivel de ocupación, impulsado por el turismo urbano, de eventos y de paso.
El turismo como motor económico
Durante los primeros quince días de enero se contabilizaron más de 250 mil pernoctes y alrededor de 65 mil turistas recorrieron la provincia. La estadía promedio fue de 4,5 días, un factor clave para explicar el impacto económico estimado en 45 mil millones de pesos.
El movimiento turístico generó actividad constante en distintas regiones y aportó previsibilidad a uno de los sectores más dinámicos de la economía provincial durante el verano.
Expectativas positivas para lo que resta del mes
De cara a la segunda quincena, el nivel de reservas ya alcanza el 60% en promedio, con una demanda espontánea que suele incrementarse con el correr de los días. Históricamente, la segunda mitad de enero y el fin de semana de Carnaval concentran los picos de ocupación, lo que permite anticipar un cierre de temporada con indicadores igualmente favorables.









