Autor: La Angostura Digital

  • Adrián Moyano presenta en Villa la Angostura su libro “Su silencio nuestro tayül”

    Adrián Moyano presenta en Villa la Angostura su libro “Su silencio nuestro tayül”

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     A diferencia de los cinco que publicó con anterioridad se conforma con textos más bien breves que previamente se editaron en fanzines, en redes sociales o se escribieron para columnas radiales e intervenciones callejeras. Se presentará en la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer el jueves 24 de octubre desde las 19 hs. Entrada libre. Organiza Archivos del Sur

    También hay poesías y si bien la historia del pueblo mapuche permanece como hilo conductor, el autor se permite incursionar en aconteceres de otras primeras naciones o en reflexiones sobre su práctica como periodista.

    Dice en el prólogo la arqueóloga Danae Fiore: “Este fascinante libro de Adrián Moyano hilvana un conjunto de textos que exploran eventos reales y también poco conocidos, generando ventanas hacia el pasado de la historia mapuche. Entrelazados con esos textos, florecen poemas enraizados en esas historias ancestrales de valentía, dignidad e injusticia, pero que también albergan sueños de futuros luminosos”.

    Para la portada, Moyano contó una ilustración que aportó el artista contemporáneo Eduardo Molinari. La obra se titula Weñulfe y es un collage que representa a la estrella que en castellano se denomina Lucero, en diálogo con una representación de Rafael Nahuel.

    El libro toma su título de un texto poético, palabras que integraron una de las intervenciones callejeras del colectivo intercultural Mamül Müley. Tayül es el término con que el pueblo mapuche designa a ciertos cantos de índole sagrado. En su conjunto, la poesía alude al silencio que se intentó tender sobre los cautivos y cautivas que perdieron su vida en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata.

    Antes de “Su silencio nuestro tayül” Adrián Moyano publicó “Crónicas de la resistencia mapuche” (Del autor – 2008); “Komütuam descolonizar la historia mapuche en Patagonia” (Alum Mapu – 2013); “A ruego de mi superior cacique Antonio Modesto Inakayal” (Fondo Editorial Rionegrino – 2017); “Por su valentía se llaman tigres. ‘Indios rebeldes’ en el País del Nahuel Huapi” (Carminalucis – 2019) y “Digno del renombre de bravo. El longko Keupü y la resistencia mapuche en la cordillera. 1872-1884” (Carminalucis – 2022). En Chile, LOM Ediciones publicó “De mar a mar. El Wallmapu sin fronteras” (2016).

     

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  • Cuando Isabel Sarli y Sandro «revolucionaron» Villa la Angostura

    Cuando Isabel Sarli y Sandro «revolucionaron» Villa la Angostura

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    Los dos llegaron siendo en ese momento grandes personalidades y eligieron el entorno natural de Villa la Angostura, tomando como base el histórico Hotel Correntoso, y aquí filmaron gran cantidad de escenas de las películas “Intimidades de una cualquiera” y “Siempre te amaré”.

    Numerosas personalidades han visitado Villa la Angostura, cuando era una “Aldea de Montaña” con apenas 2500 habitantes y que hoy forman parte de la historia del Hotel Correntoso, dejando ricas anécdotas y causando una gran conmoción entre aquellos pocos vecinos.

    Entre estos casos se destaca lo sucedido en 1970, cuando los empleados recuerdan -en forma muy especial las mujeres- la estadía del popular cantante Sandro que llegó a Villa la Angostura estando en la cima de su popularidad para grabar la película “Siempre te amaré”, dentro del mismo hotel y en los alrededores del río Correntoso, aunque también se registraron escenas en la Capilla Virgen de la Asunción y en la residencia El Messidor.

    Parece ser que el reconocido interprete, durante los casi veinte días que duró su permanencia en este “bellísimo lugar”, no escatimó “halagadores conceptos” para la hija del dueño del Hotel (Silvia Capraro), quien además actuó en un papel secundario (fue una recatada “monja”) sobre el final de la película.

    Video: Escenas filmadas en la Residencia de El Messidor

    La película fue dirigida por Leo Fleider según su propio guion escrito en colaboración con Jorge Falcón y se estrenó el 1 de abril de 1971. Tuvo como protagonistas a Sandro, Elena Sedova, Marcos Zucker, Alfredo Iglesias y Alicia del Solar.

    Isabel Sarli

    No menos inadvertida en 1972 fue la estadía (en este caso para el personal masculino) de la actriz Isabel Sarli, quien acostumbraba a tomar sol en condiciones “más que escandalosas” para la época en la costa del Nahuel Huapi, frente al comedor del Hotel.

    Más de uno perdió el sueño (y casi la compostura) durante esta particular visita. Sin embargo “Doña Emma” – recuerdan cariñosamente los empleados – siempre estaba allí, controlando que todos siguieran “atentamente” en sus actividades laborales.

    Algunas escenas de la película “Intimidades de una cualquiera”, con alto nivel de erotismo, se filmaron en desoladas playas cercanas del Nahuel Huapi. Sin dudas el empleado más envidiado del Hotel resultaba ser el lanchero Pinuer quien, en la lancha “Venus”, los acercaba al lugar, resultando ser un “espectador de lujo”.

    La película fue estrenada el 2 de mayo de 1974 y fue dirigida por Armando Bó y como protagonistas principales estuvieron, además de Isabel Sarli, Armando Bó y Jorge Barreiro.

    Finalmente, Isabel Sarli y Armando Bo, dejaron expresado su grato paso por el Hotel, en el “Libro de Visitas” que aún se conserva como testigo de innumerables personalidades que fueron sorprendidas con la belleza del “Correntoso”.

    Las “mascotas” del Hotel

    No pasaba desapercibida la presencia de las “mascotas” del Hotel, que recibían a los sorprendidos pasajeros y con su gracia conquistaban la atracción de los más pequeños. Una de ella tenía por nombre: “Bra”, y resultaba ser un ciervo que Francisco Capraro había traído desde la Isla Victoria al Hotel, con apenas unos pocos meses de vida.

    Don Guillermo Gutiérrez recuerda con cariño: “…una vez que don Francisco trajo el ciervo al Hotel, cuando apenas eran un “bambi”, me encargue de criarlo y de cuidarlo, pues era medio “mañoso”(…), nunca me voy a olvidar cuando estuvo el presidente Agustín Lanusse, me descuidé y se me metió adentro del comedor cuando estaba el presidente por empezar a almorzar, por suerte todos lo tomaron con gracia e incluso se sacaron varias fotos…(…), siempre tenía que tener cuidado con los chicos porque tenía reacciones difíciles, pero claro era una animal que nunca se pudo domesticar por completo, pero era la gran atracción del Hotel y ningún pasajero se iba sin tomarse una foto de recuerdo…”.

    Una de las mascotas del Hotel Correntoso, el ciervo “Bra”, en la foto junto a Guillermo Gutiérrez,

    No pasó sin sobresaltos la ocasión que se alimentó con un “exquisito” sombrero (así lo debe haber pensado seguramente) de una elegante turista, quien pese a los gritos desesperados no pudo recuperar su preciada prenda. Forman parte de esta curiosa historia la hembra “Susana”, y la cría nacida de ambos “”Arturo” (en alusión al ex-presidente Frondisi).

    “Susana” resultó ser algo “bebedora” – recuerdan testigos con una sonrisa  – pues solía introducirse en el lavadero buscando el solvente que resultaba ser su “perdición”. No menos problemático para Doña Emma era otra de sus particulares costumbres: morder los burletes de los autos.

    Pero no todos eran momentos de sonrisas para los turistas, en una oportunidad – recuerda Lidia Hubert – un grupo de turistas notó que el ciervo los seguía, estos empezaron a apurar el paso, y el ciervo continuó con su costumbre de seguirlos, pero los turistas, desconfiando de las sanas intenciones de “Bra” corrieron y se encerraron en la usina. Allí permanecieron  más de dos horas – mientras el ciervo realizaba una “celosa guardia” en la puerta – hasta que un empleado del Hotel advirtió la situación y los “rescató” del encierro voluntario.

    Y si algo especial le faltaba en la “fauna” propia del Hotel Correntoso, era la de una “cabra voladora”.  En una oportunidad una cabra que era “habitue” del lugar entró en el Hotel y subió por las escaleras, y sin nadie poder explicarlo llegó hasta una lucarna en el altillo, desde donde – buscando una salida en forma desesperada – se arrojó al vacío.

    Todos contuvieron la respiración mientras realizaba su “destreza aérea”, el gran golpe y quedarse inmóvil sobre el jardín llevó a imaginar que era su última picardía, pero unos minutos después (estaba desmayada) retomó sus habituales energías y todo volvió a la normalidad.

    Mascotas, si las hay, eran las de aquellos tiempos, sin lugar a dudas…

    Yayo de Mendieta

    Villa la Angostura

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